La dictadura del clic y del algoritmo
(Por Txema García) Hay gestos que parecen inocuos. Un clic, un pulgar hacia arriba, un corazón rojo flotando sobre una imagen. Un “Me gusta”, o “Me encanta”, “Me divierte”, “Me enfada”… Cuatro emociones encapsuladas, reducidas a píxeles, a reflejos condicionados. Pero detrás de ese gesto leve, casi automático, se esconde una cárcel. Una prisión emocional que …









