Edición n° 3502 . 24/06/2026
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Argentina puede ser primer país diseñado para la Inteligencia Artificial

( Por Alfredo Moreno/Especiales de Motor) Milei no se presenta a sí mismo simplemente como el presidente de Argentina. Aspira a convertirse en una referencia internacional para quienes consideran agotado el consenso político, económico y cultural que dominó Occidente después del final de la Guerra Fría. Pretende convertir a Argentina en el primer país diseñado para la IA

Ha cultivado vínculos fluidos con líderes políticos de la nueva derecha global y también ha desarrollado relaciones con algunos de los principales referentes tecnológicos de Silicon Valley. Desde el inicio de su mandato se reunió con figuras como Elon Musk, Mark Zuckerberg, Sam Altman, Marc Andreessen, Tim Cook y Sundar Pichai.Sin embargo, la presencia de Peter Thiel en Argentina es lo permite comprender el lugar que Milei imagina paranuestro país en el mundo.

Así como Thiel apostó tempranamente por Facebook, impulsó proyectos como Seasteading[i]  y respaldó a políticos como Donald Trump y J. D. Vance, hoy parece haber encontrado en Argentina un nuevo laboratorio de experimentación.

Es en el marco de esa vocación por la ruptura lo que nos ayuda a leer el artículo delFinancial Times. Allí aparece una de las intuiciones centrales del proyecto mileísta: la idea de que, en un momento de crisis del orden internacional y de aceleración tecnológica, países como Argentina ya no tienen por qué conformarse con imitar a los centros de poder. También pueden aspirar a anticiparlos. En otras palabras, hacer de Argentina una vanguardia tecno-libertaria.

Las empresas impulsadas por las nuevas tecnologías, según el proyecto enunciado, como sociedades no humanas y agentes de IA, necesitan el mismo marco jurídico que ha sustentado el capitalismo durante más de cuatro siglos, un marco propicio para el desarrollo y la experimentación.

Milei y Sturzenegger sostienen, qué al inicio de la revolución industrial, Adam Smith ilustró el potencial de la tecnología y las economías de escala en su famoso relato sobre la fabricación de alfileres. Y, al igual que la revolución industrial nos liberó de las limitaciones de la fuerza muscular humana, la IA nos liberará de las limitaciones del cerebro humano, llevando la productividad más allá de nuestros sueños más descabellados.

Buscan replicar el éxito histórico de la sociedad de responsabilidad limitada a una posible personería jurídica para entidades de inteligencia artificial para liberar la productividad humana. Sin mencionar quien se queda con el aumento de ganancias económicas producto de el aumento de la producción.

Toma un tema clásico de la historia económica de Adam Smithpara justificar la liberación de los límites de nuestro cerebro. Cuando en realidad produce la rupturadel equilibrio legal básico, como se alerta en Argentina en riesgo de convertirse en una nueva Batavia.

YuvalHarari sostiene que, al permitir que agentes no biológicos operen sin responsabilidad humana, se corre el riesgo de que estas entidades corrompan el entorno legal para evitar la quiebra.

Lo que para Milei es la “doble hélice de la prosperidad”, para Harari representa la entrega de las llaves de nuestros sistemas financieros y políticos a entes que no responden a límites éticos o biológicos.

En la misma línea podemos considerar otros llamados de atención como la reciente encíclica de León XIV, Magnifica humanitas. Donde, se sostiene que tales límites y la fragilidad no son errores que deban corregirse, sino espacios esenciales donde el ser humano madura y se abre a la relación. Son condiciones esenciales de la humanidad. La carta advierte que intentar eliminarlos o buscar una autosuficiencia ilimitada nos deshumaniza, y destaca que son espacios clave para el florecimiento moral, la empatía y los vínculos sociales

León XIV enfatiza que la mente humana posee una conciencia moral y reside en un horizonte afectivo y espiritual que la IA no puede replicar, porque estas máquinas operan mediante una “adaptación estadística” que desconoce el amor, el perdón y la responsabilidad. En este sentido, la dimensión ética de la encíclica advierte que absolutizar la eficiencia técnica reduce a las personas a meros engranajes, ignorando que la verdadera grandeza humana no nace de la optimización del rendimiento, sino del cuidado del otro y del reconocimiento de la dignidad inviolable de cada rostro.

La agenda legislativa[ii]impulsada por el gobierno de Javier Milei para atraer inversiones tecnológicas se articula en torno a cuatro iniciativas principales.

La primera busca crear Sociedades Automatizadas y organizaciones autónomas descentralizadas (DAOs) , incorporando nuevas figuras jurídicas gestionadas mediante algoritmos o tecnología blockchain, con responsabilidad limitada y menores exigencias regulatorias.

La segunda es el llamado Súper RIGI, un régimen de incentivos fiscales que incluye una alícuota reducida del impuesto a las Ganancias y amplias facilidades para la importación y exportación, con el objetivo de atraer inversiones en infraestructura para inteligencia artificial y grandes centros de datos.

La tercera es una Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, orientada a reforzar las garantías para los inversores mediante mayores restricciones a las expropiaciones y a las ocupaciones temporarias por parte del Estado.

La cuarta una Ley de Lobby propone regular la relación entre gestores de intereses y funcionarios a través de registros públicos obligatorios y mecanismos de control específicos.

Para Milei, Argentina se ha transformado en los últimos dos años. La inflación, que antes constituía una amenaza existencial, se ha controlado. Un superávit presupuestario, junto con el programa de desregulación más ambicioso del mundo, ha vuelto a encarrilar la economía hacia el crecimiento tras 15 años de estancamiento. Las inversiones fluyen hacia nuestros recursos energéticos y mineros de primer orden, en una región donde reina una estabilidad geopolítica cada vez más escasa.Durante demasiado tiempo, Argentina se ha construido un laberinto de restricciones que ha reducido a una pobreza relativa a la que fuera una de las naciones más ricas del mundo. Afortunadamente, estamos cambiando esa situación. En 2024 y 2025, el país subió 20 puestos en el índice de libertad económica de la HeritageFoundation, el mayor avance de todas las naciones en esos dos años.

Para Pablo Serdán, especialista en la articulación entre el sistema judicial y el Estado, «El derecho penal castiga la intención: para que haya delito tiene que haber dolo, y el dolo es humano. Una IA no puede tener dolo, no tiene intención, no es una persona. Pero un agente de IA sí puede, en los hechos, ejecutar un esquema para estafar y robar. Podes tener el delito sin un culpable imputable. El robo sin el ladrón».

El Estado argentino no tiene capacidades para realizar una “ingeniería inversa” que permita revisar el funcionamiento codificado de estas empresas. Auditar un sistema que toma miles de decisiones por segundo requiere capacidad técnica, recursos y gente formada.

“Las legislaciones serias del mundo van en la dirección contraria a la que propone Milei. Como los modelos de IA son ‘cajas negras’, invierten la carga de la prueba: que la empresa demuestre que no falló, en vez de exigirle a la víctima que descifre el código. La propuesta apunta al revés: menos control, no más», sostiene Serdán.

Si Milei quisiera un polo de inteligencia artificial, no se estaría desfinanciando el Conicet, las universidades, la ciencia y la formación superior.

No se construye futuro tecnológico con este vaciamiento por el contrario su fortalecimiento lo hace posible.

Si Argentina es un laboratorio, nosotros somos los conejillos de indias.

Alfredo Moreno


[i] El proyecto impulsa laconstrucción de comunidades libertarias autónomas en el mar. Construir viviendas permanentes, autónomas y autosuficientes en mar abierto, fuera del territorio reclamado por cualquier gobierno existente. El movimiento tiene como objetivo fomentar la creación de «ciudades flotantes» para experimentar con nuevos sistemas sociales, políticos y económico.

[ii] Javier Milei impulsa un proyecto de extensión de la ley RIGO que reforma a la Ley General de Sociedades que crea la figura de las “corporaciones no humanas» y las Sociedades Automatizadas, entidades jurídicas gestionadas íntegramente por algoritmos o Inteligencia Artificial sin personas físicas responsables.