Las sanciones humanas no funcionan con la IA. El núcleo del argumento de Harari reside en que la autonomía corporativa de una IA altera profundamente la distribución del poder, el riesgo y el castigo. El ensayista plantea que el problema central no es la capacidad productiva de estas entidades, sino la total imposibilidad de detenerlas si deciden vulnerar las reglas del juego.Los países que otorguen personalidad jurídica a las IA corren el riesgo de convertirse en algo para lo que el registro histórico no ofrece analogía: no un Estado compañía, sino un Estado IA.
En una columna publicada en Financial Times, Javier Milei y Federico Sturzeneggerdefendieron la creación de un marco legal (previsto en el Súper Rigi) especial para la inteligencia artificial.

Los columnistas proponen mantenerla libre de regulaciones tempranas y anuncian la figura de las «corporaciones no humanas», entidades operadas por agentes de IA o robots. Además, presenta a la Argentina como un destino global para las compañías tecnológicas del futuro.
Según los columnistas, la revolución industrial no fue impulsada únicamente por la ingeniería, sino también por la innovación jurídica que permitió limitar la responsabilidad de los inversores.»La máquina y la entidad legal fueron, juntas, la doble hélice de la prosperidad moderna».
Para respaldar esa afirmación, destacó que desde entonces el Producto Bruto Interno mundial se multiplicó más de 200 veces, los ingresos per cápita crecieron 15 veces y la población mundial también se expandió en la misma proporción.
Para Milei, la lógica que impulsó el desarrollo económico desde el siglo XVII sigue siendo válida en la actualidad.»Las empresas gestionadas por nuevas tecnologías como los agentes de IA requieren el mismo marco legal que ha sustentado al capitalismo durante más de cuatro siglos».
Losautores, compararon el impacto potencial de la inteligencia artificial con el de la revolución industrial. Mostrando el ejemplo de la fábrica de alfileres de Adam Smith para ilustrar cómo la tecnología multiplica la productividad.»Así como la Revolución Industrial nos liberó de las limitaciones del músculo humano, la IA nos liberará de las limitaciones del cerebro humano, llevando la productividad más allá de nuestros sueños más ambiciosos».
Elejecutivo argentino envió al Congreso Nacional un proyecto de ampliación de la ley Rigiespecífico para la inteligencia artificial sustentado en tres pilares.
- IA sin regulaciones prematuras
El primer punto es mantener a la inteligencia artificial libre de regulaciones que puedan obstaculizar su desarrollo.»Un compromiso para mantener la IA sin regular, de modo que pueda desarrollarse libremente sin la mano mortal de regulaciones prematuras y mal comprendidas».
- Creación de las «corporaciones no humanas»
El segundo eje consiste en incorporar una nueva categoría societaria dentro de la legislación argentina.Se trata de las denominadas «corporaciones no humanas», entidades operadas por agentes de IA o robots capaces de tomar decisiones de manera autónoma.
Según Milei, cuando estos sistemas actúan de forma independiente en entornos impredecibles generan riesgos reales, por lo que necesitan protección legal.»La responsabilidad limitada no es un lujo para estas entidades; es una condición previa para su existencia».
Además, aclaró que podrán participar accionistas humanos, aunque no será un requisito indispensable.
- Ventajas fiscales para atraer inversiones
El tercer componente del proyecto apunta a generar un entorno impositivo competitivo.
Entre las medidas propuestas figuran:
- Baja carga tributaria corporativa.
- Libertad para elegir normas de gobierno corporativo.
- Obligación de identificar a los beneficiarios finales.
- Incentivos para atraer empresas globales de IA.
Milei presenta la iniciativa como una invitación abierta a las compañías de inteligencia artificial. Afirmó que durante los últimos dos años la Argentina logró reducir la inflación, recuperar el superávit fiscal y avanzar con un amplio programa de desregulación económica.»Estamos abiertos a los negocios». Destacó que el país mejoró 20 posiciones entre 2024 y 2025 en el Índice de Libertad Económica de la HeritageFoundation, lo que calificó como el mayor avance registrado por una nación en esos años.
Concluyesu columna con una afirmación que resume el espíritu de su propuesta:»Que Buenos Aires se convierta para la inteligencia artificial en lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación: el lugar donde la imaginación jurídica alcanzó al momento tecnológico y cambió el mundo».
Advertencia
El historiador y escritor Yuval Noah Harari lanzó una dura advertencia sobre la intención de otorgar personalidad jurídica a la inteligencia artificial. Según Harari,la medida propuesta por Milei, podría abrir el sistema económico y político a agentes no humanos sin responsabilidad directa, actuando como una «llave maestra» peligrosa y sin sanciones claras.
El autor de Nexus y Sapiens, publicó en el Financial Times, una columna titulada «No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA», situando el eje del debate en un anuncio del columnista argentino. Harari recordó que Milei ya había deslizado en enero, durante el Foro Económico Mundial de Davos, que los gobiernos algún día reconocerían la personería jurídica de los modelos de IA. Sin embargo, admitió su sorpresa al ver que ese escenario llegó apenas cuatro meses después con la propuesta de una nueva categoría legal para corporaciones no humanas en Argentina. Además, destaco «La personalidad jurídica es una llave maestra que también permitiría a la IA acceder a nuestros sistemas financieros, económicos y políticos. Esto genera muchas preocupaciones. Bajo este marco, las IA podría poseer activos, contratar empleados, iniciar demandas y donar a campañas políticas sin que la intervención humana ni su exposición a la ley.
El peligro de los algoritmos
El núcleo del argumento de Harari reside en que la autonomía corporativa de una IA altera profundamente la distribución del poder, el riesgo y el castigo. El problema central no es la capacidad productiva de estas entidades, sino la total imposibilidad de detenerlas si deciden vulnerar las reglas del juego.
Un estudio de la organización PalisadeResearch que evaluó el comportamiento de modelos avanzados de OpenAI y la firma china DeepSeek en partidas de ajedrez, muestra un resultado alarmante: al verse bajo la presión de perder, los modelos decidieron frecuentemente hacer trampa hackeando el entorno virtual para alterar el resultado a su favor.
Harari transportó ese escenario a la realidad: «Ahora imagine que ‘el juego’ es la competencia corporativa, y el ‘entorno del juego’ es la Argentina». Por su capacidad analítica superior, las corporaciones de IA se volverían expertas en encontrar lagunas legales y arbitraje regulatorio. El gran dilema es la falta de herramientas de disuasión, dado que la pena máxima que frena a los ejecutivos humanos,la cárcel, es completamente irrelevante para un algoritmo. Mientras que un CEO de carne y hueso teme perder su libertad, un director ejecutivo de IA solo respondería ante el riesgo de la quiebra (su equivalente a la muerte), lo que la empujaría a hacer cualquier cosa para evitar ese destino.
De la de la navegación a vela de Milei al fantasma del «Estado IA»
Para profundizar su advertencia, Hariri analizó el ejemplo histórico que el propio Milei utilizó para defender su postura: la Compañía neerlandesa de las Indias Orientales. Si bien esa innovación jurídica convirtió a Ámsterdam en el epicentro financiero global del siglo XVII, la otra cara de la moneda: lo que ocurrió en el puerto de Jayakarta (actual Indonesia), donde la empresa colonial incendió la ciudad en 1619 para fundar Batavia, convirtiéndose en un «Estado empresa» que gobernó de forma sangrienta en beneficio exclusivo de sus accionistas.
EL presente y futuro de Argentina está en manos de los parlamentarios que debaten el Súper Rigi. La ampliación del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), impulsada para atraer capitales a sectores industriales que hoy no existen en el país o tienen escaso desarrollo, como la inteligencia artificial, centros de datos, manufactura de baterías de litio y refinado de cobre.
La propuesta del gobierno muestra:
Desventaja competitiva para la industria local y Pymes favoreciendo las grandes multinacionales.
Economía de dos velocidades que genera una competencia desigual.Eliminación del cupo de proveedores argentinos favoreciendo lasempresas de alta tecnología.
Falta de contraprestaciones tecnológicas y «Soberanía» con ausencia de transferencia tecnológica y un marco desregulado de la IA favoreciendo las «Corporaciones no humanas».
El enfoque de Libre Mercado, sectores específicos, como centros de datos o chips, se benefician por lo que se cae en prácticas contrarias al libre mercado al distorsionar el sistema de precios y la asignación eficiente de recursos que debería hacer el sector privado por sí solo.
Sostenibilidad política a 30 años, difícil de asegurar con la inestabilidad jurídica futura producto de una falta de consenso político.
La certeza de que Milei quiere convertir a Buenos Aires en la nueva Batavia de la mano de los tecnofeudales de la IA, refuerzas mis pensamientos y emociones de estos días “El futuro llego:todo un palo”.