Aparecen registros de Mauricio Macri en un galpón que ahora es de Revolución Federal

Por: Néstor Espósito

Los abogados que representan a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la causa en la que es querellante como víctima de un intento de magnicidio y, ahora también, en la investigación sobre la ultraderechista Revolución Federal tienen registros de al menos una visita del ex presidente Mauricio Macri al lugar en el que hoy funciona la carpintería de ese grupo violento, Jonathan Morel.

Ese dato, que incluso puede estar documentado en una fotografía, puede ser una prueba de un eventual vínculo entre Macri y los sectores que dieron sustento ideológico al fallido magnicida Fernando Sabbag Montiel y su singular pareja, Brenda Uliarte. Pero también, y es una cuestión de interpretación, puede ser una casualidad muy casual: Macri no visitó la carpintería, sino un centro de jubilados que funcionaba en el mismo galpón antes de que Morel instalara allí su fábrica de guillotinas para manifestaciones en Plaza de Mayo.

La supuesta presencia de Macri en el local donde funciona la carpintería, en la localidad bonaerense de Boulogne, será informada en las próximas horas al juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien aceptó a la vicepresidenta en la causa en la que se investiga a los principales referentes de Revolución Federal por el delito de amenazas agravadas.

Los abogados José Ubeira y Marcos Aldazábal pedirán una serie de medidas de prueba para determinar si existe algún vínculo entre la visita de Macri al centro de jubilados, Revolución Federal y el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. Por lo pronto, reclamarán el registro de dominio del galpón para determinar quién es el dueño, quién sostenía el centro de jubilados, si existe un contrato de locación con Morel para la instalación de su carpintería y cuál es la capacidad operativa y el giro comercial de ese emprendimiento –menor que una Pyme- por el cual fluyeron entre 5,5 y siete millones de pesos provenientes de una empresa familiar de la familia del ex funcionario de Cambiemos Luis “Toto” Caputo.

En su pedido para ser tenida como querellante, CFK aludió a esa situación: «No hace falta ser un avezado detective para ver que hay algo extraño en que personas que, según sus dichos, aprendieron carpintería por Youtube, reciban una suma millonaria contratados por una de las principales constructoras y desarrolladoras del país, para hacer muebles para un proyecto en la provincia de Neuquén, desde su supuesto emprendimiento en Boulogne».

La vicepresidenta citó, además, algunas de las consignas, posteos y declaraciones públicas de los integrantes de Revolución Federal: “perseguir políticos y periodistas que fueron cómplices de la vuelta del kirchnerismo y hacerlos mierda», «Todos presos, muertos o exiliados», «al kirchnerismo cárcel o bala», «Haga patria, persiga al kirchnerismo».

Los abogados de la vicepresidenta consideraron que “es probable que el accionar del grupo no se limitara a amenazas, instigaciones y preparación de delitos en abstracto, sino que haya participado específicamente en el intento de asesinado” del que fue víctima.

Fuente: Tiempo Argentino