Edición n° 2742 . 25/05/2024

Alfredo Moreno: “Lo que quiere Estados Unidos es que el 5G en la región sea montado utilizando la infraestructura de empresas norteamericanas”

Alfredo Moreno es ingeniero de Tecnologías en Informática y Comunicaciones (TIC) en ARSAT y profesor en la Universidad Nacional de Moreno. En diálogo con Multiviral analizo las negociaciones del gobierno en la licitación del 5G, la posibilidad de explotar el recurso del litio, las nuevas habilidades digitales que trae la industria 4.0 y el surgimiento de la Inteligencia Artificial 

Por Mariano Quiroga

El gobierno está tratando de cerrar las licitaciones del espectro del 5G antes de que termine su gestión. ¿Cuanto crees que influyen las negociaciones con el FMI a la hora de elegir con quien negociar?

Lo que quiere Estados Unidos es que el 5G en la región sea montado utilizando la infraestructura de empresas norteamericanas como AT&T y Cisco Systems. Tuvieron una reunión con Massa, quien en ese momento era presidente de la Cámara de Diputados, y le dejaron en claro que el uso del 5G en Argentina debe llevarse a cabo rápidamente y con empresas estadounidenses, evitando asociaciones con empresas chinas.

Habrá que ver qué sucede ahora, en esta realidad donde China aparece como un socio espectacular para Argentina, ya que permite el pago de contraprestaciones en una moneda que no es el dólar. Todo esto forma parte de una negociación muy importante. Sin lugar a dudas, si el FMI le extiende los plazos a Argentina, si se reduce un poco la presión para que los dólares permanezcan en el país y no se destinen al pago de intereses de la deuda. Con esos dólares, se podría estabilizar la economía argentina. Seguramente se tendrá que revisar la situación del 5G con los chinos, pero esto ya está planteado. No hay posibilidad de que no esté planteado

Cuando se habla del litio se lo menciona como uno de los recursos que tenemos y que más expectativas generan a la hora de pensar la gran cantidad de divisas que pueden entrar en nuestro país. ¿Cuánto hay de mito y cuánto hay de cierto alrededor del litio?

Existe un triángulo de litio en la puna argentino-chilena y la parte sur de Bolivia, que es parte de la reserva mundial, para que eso se convierta en una batería, se requiere todo un proceso de desarrollo industrial, tecnológico e investigación. El desafío es si nosotros podemos hacer ese proceso de desarrollo industrial. No creo que podamos asumirlo completamente, pero tal vez podamos tomar una parte. Hay iniciativas que, en principio, son buenas, pero si se quedan en ese estado, rápidamente se debilitarán. Por ejemplo, se creó una oficina del CONICET en Jujuy que se encarga de la investigación aplicada sobre el litio. YPF también creó una empresa hace un año para la producción de baterías de litio. Pero estas empresas son nuevas y tienen un alto valor agregado y un gran componente de ingeniería que  necesita una experiencia que lleva su tiempo. Es similar a la industria satelital, estamos compitiendo en estas áreas con países cuyas industrias llevan muchos años de estar funcionando y en el mercado. Una discontinuidad política en estos casos, como la que ocurrió en 2015 con el gobierno de Macri y Cambiemos, puede ser fatal. Ellos dejaron en claro que no les interesa la investigación ni el desarrollo productivo argentino. Lo van a entregar por completo a capitales extranjeros, ARSAT es un caso testigo importante de ese período, ya que se intentó anular la empresa y se cortó todo el presupuesto estatal para salarios, mantenimiento de equipamiento e implementación del desarrollo que estaba en curso

¿En ese sentido crees que hay una diferencia respecto al actual gobierno que impulsa la economía del conocimiento o promueve eventos como los que se realizaron en La Rural y en Tecnópolis?

Yo creo que Alberto Fernández tuvo buenas iniciativas. El problema es que después no pudo sostenerlas. Por ejemplo, la feria en La Rural del desarrollo de inteligencia artificial y de aplicaciones de inteligencia artificial. Allí van las empresas que están siguiendo un modelo de ‘start-up’, que habría que revisarlo, ya que es un modelo de Silicon Valley. Habría que revisar este modelo, sobre todo cuando el Estado financia proyectos. El Estado no puede solamente dar dinero, tiene que asociarse a esos proyectos y ser parte de la titularidad, porque si no, la ‘start-up’ queda liberada en el mercado. Y en el mercado, lo que se trata es de ganar dinero, no de ganar soberanía

Está demostrado que pese a las dificultades y a la discontinuidad de los proyectos económicos políticos que apuestan por la ciencia y la tecnología aun tenemos mucho potencial en la materia 

Tenemos buenas universidades y buenos lugares de investigación. Hubo buenas experiencias de desarrollo en Argentina. En el año 1975 se desarrolló la primera computadora, eso hay que tenerlo muy claro. El laboratorio FATE desarrolló la electrónica más importante de la región en el año 70, y en el año 77 terminó importando computadoras japonesas con el golpe de Estado.

Un desarrollo tecnológico nacional depende del proyecto político y del modelo político que tenga un país. La tecnología por sí sola no resuelve nada. La política se resuelve con modelos políticos, esto es lo que demuestra la historia. Nosotros somos buenos. Ahora, si un modelo de país no te acompaña en este modelo de desarrollo, vas a terminar trabajando para alguna corporación como Google o Amazon, teniendo una cuenta en dólares en algún paraíso fiscal, sacando todos los meses dinero de allí y viviendo bien

Otro de los mitos que se corre es que en la programación está la labor del futuro y que si estudias eso te salvas. ¿Crees que es así? 

Un programador hoy, en el contexto digital de la vida, es equivalente a lo que era un tornero o un fresador en la industria mecánica. La sociedad digital está cambiando toda la industria, toda la producción. Estamos en una transición y cada vez se hace más evidente.

Hoy en día, ves fábricas altamente automatizadas que hace 15 años no existían. En esta transición, vemos fábricas altamente automatizadas con procesos de los años 60 o 70. Toda esa industria va a cambiar. Entonces, ¿quiénes van a ser los nuevos obreros, los nuevos técnicos, torneros y fresadores? Hoy en día, los programadores son los equivalentes. Esa es la equivalencia que debemos entender en este modelo el cambio de la industria mecánica a la industria digital reemplaza a esos técnicos fresadores por nuevos perfiles, que son los programadores. Ellos programan las máquinas y herramientas digitales, el Internet de las Cosas, y se encargan del mantenimiento de la industria 4.0.

Hay una salida laboral, claro que la hay, pero esta salida laboral está en este concepto. Son obreros de la industria digital. No van a ser ni Bill Gates ni Bezos. porque ellos ya están, van a trabajar para la industria de ellos

Este relato viene de Estados Unidos como en su momento también nos vendían el estilo de vida norteamericano

Este modelo de emprendedor de garage fue bueno en los años 60 y 70 para la industria californiana, y tuvo mucho apoyo del gobierno de Estados Unidos durante la administración de Eisenhower donde se invirtió una gran cantidad de dinero, y así surgieron empresas como IBM, HP y Cisco Systems, que eran únicas en el mundo. Luego, con la globalización y con la llegada de Internet, se pudieron interconectar las empresas a través de redes interoceánicas. Lo primero que hicieron fue informatizar los mercados financieros y las bolsas. La bolsa está completamente controlada por sistemas automáticos, ya no hay operadores peleándose por las acciones. 

¿Crearon un monstruo que se les escapó de las manos?

Estados Unidos dejó de invertir dinero en esas empresas porque se volvieron más importantes que el presupuesto nacional. Google comenzó como un buscador y hoy en día es una corporación que trabaja en múltiples industrias digitales. Amazon, Facebook y Microsoft también son parte de las famosas GAFAM. Entre los años 80 y 2000, China comenzó a desarrollarse. China tenía recursos electrónicos, también copiaron y posteriormente desarrollaron tecnologías basadas en esas copias. Hoy en día, China es una alternativa importante entonces, Estados Unidos volvió sobre sus pasos y ahora considera que el gobierno debe invertir dinero para que las empresas se desarrollen aún más, porque son necesarias para no depender tanto de China. 

¿En el escenario global que lugar ocupamos en materia de ciencia y tecnología? 

Yo creo que Argentina tiene y ha tenido grandes condiciones para ser un país importante en términos científicos y tecnológicos en la región. Creo que es el país con más posibilidades. Basta con ver los premios Nobel que hemos tenido y la calidad de la educación universitaria en Argentina, en comparación con el resto de la región.

Lo que hay que preguntarse es por qué estos proyectos no pueden tener continuidad, por qué fueron abortados. Por ejemplo, la industria aérea en Argentina, la aviación, fue sepultada porque no le convenía a Estados Unidos. Nosotros vivimos, de alguna manera, sesgados por los planes norteamericanos, tanto en aviación, energía nuclear como en industria pesada. Por algo Braden no quería a Perón como presidente, porque estaba impulsando ese tipo de industria. Se dijeron muchas cosas, incluso que habían nazis. Tal vez los hubo, pero lo que les importaba era que Argentina no despegara con esa industria, porque si Argentina despegaba, iba a ser un polo para toda América del Sur.

Hoy en día la agenda mediática a nivel global habla de la irrupción de la Inteligencia Artificial ¿Que opinas de esta tecnología?

Yo creo que estamos en un nuevo cambio donde la nueva infraestructura es la Inteligencia Artificial. ¿Pero por qué es posible hoy y no lo fue hace 20 años en el mismo ámbito digital? La respuesta está en la tecnología y en las computadoras con las que contamos actualmente. Hoy en día tenemos en nuestro escritorio computadoras que tienen una capacidad de procesamiento paralelo superior a la de una computadora de hace 30 años, que requería 100 metros cuadrados para su instalación. Y ahora la tenemos sobre una mesa. Esto permite implementar algoritmos, gracias también al avance en la lógica y la formalización de la escritura de software.

Existen lenguajes de programación más avanzados, como la programación por hilos o la programación paralela, que aprovechan el procesamiento de las nuevas capacidades computacionales. Se han implementado procesadores paralelos que pueden procesar simultáneamente distintas instrucciones de un programa no secuencial, a diferencia de lo que ocurría hasta los años 80, donde predominaba la programación secuencial. Esta programación en paralelo se asemeja a ciertos comportamientos del cerebro humano y utiliza términos como programación por eventos. Estos son los nuevos enfoques que un programador necesita para trabajar en Inteligencia Artificial. Pero todo esto es posible hoy gracias a la capacidad computacional que brindan los procesadores en paralelo y su enorme velocidad de cálculo.

Uno de los grandes interrogantes es cómo son entrenadas estas máquinas, cuando se estudia llegamos al tema del cual hace mucho se viene debatiendo que es la protección de los datos personales que dejamos en internet  

Fluye de un maremoto de datos que pueden ser datos de sectores de salud, industrial, del sector de consumo, del sector de servicios, pero los grandes centros de datos que poseen las grandes corporaciones, conectado por fibra óptica en todo el mundo, almacenan estos datos que pasan por internet y se guardan en servidores. Entonces, cuando uno utiliza aparentemente aplicaciones de forma gratuita y comparte datos, esos datos quedan almacenados en los servidores de la empresa que proporcionan la aplicación. Estos datos se estudian, se limpian, se categorizan y se segmentan, y con ellos se entrenan los algoritmos de inteligencia artificial. 

El avance de la Inteligencia Artificial parece que es una bendición para algunos sectores como lo es la medicina pero también se lo ve como un problema por ejemplo para nuestra vida cotidiana 

 Esto ahorra una enorme cantidad de tiempo, lo cual puede ser muy beneficioso para el tratamiento y el diagnóstico medico. Pero todo esto ocurre debido a lo que hay detrás de todo esto. Estamos ingresando en diferentes sectores de la industria y de la vida cotidiana de esta forma, y ​​esto está produciendo un cambio. Ahora hay una operación de marketing en torno a este cambio, que es la inteligencia artificial. La gente juega, pregunta, descubre errores, pero aquí viene una advertencia importante: ¿cuánto grado de veracidad le asigna una persona a este tipo de dispositivos? Porque una cosa es un profesional, como un radiólogo, que examina imágenes respaldadas por inteligencia artificial para realizar un diagnóstico, y otra cosa es interactuar con un chat.

¿Qué opinas de la carta abierta encabezada por Elon Musk y que pedía el parate de seis meses en todo tipo de investigación vinculada a Inteligencia Artificial?

Creo que estamos en un momento de cambio de mercado, por eso esa famosa carta firmada por Elon Musk y más de 30 CEOs e investigadores de empresas privadas pidiendo regulación. Fíjate, ellos están pidiendo regulación por parte de los gobiernos, pero en realidad lo que están solicitando es tiempo para poder lanzar al mercado sus empresas, como sucedió hace 15 días cuando Elon sacó su empresa de inteligencia artificial.

¿La otra carta que se publicó es la de Montevideo la sentis más cercana a nuestras preocupaciones?

Creo que la Carta de Montevideo es un gran aporte inicial, es un gran aporte al problema de la IA. Pero la Carta de Montevideo es como cuando buscas en Google y te muestra los primeros 10 resultados, y luego ni siquiera miras más allá del décimo. Te enfocas en los primeros tres o cuatro resultados. Creo que ese es el problema de la Carta de Montevideo, que queda en la posición 50 y nadie la consulta, porque es una carta para que los estados comiencen a pensar en términos políticos y estas alertas no están siendo atendidas. 

Entonces, mi crítica a la Carta de Montevideo y cuando me la enviaron mis colegas, se los hice saber, es que no tuvo una mayor implicancia. Me parece que está demasiado aséptica y creo que nosotros, hoy en día, tenemos un trabajo con fuerte implicancia política y debemos ser conscientes y actuar en consecuencia. Tenemos que involucrarnos en la política, opinar en política desde la tecnología, tenemos que tener ese compromiso.