Edición n° 2738 . 21/05/2024

Alertan por el cierre masivo de panaderías de barrio tras los fuertes aumentos de las tarifas

Centros de panaderos de la provincia de Buenos Aires advirtieron por la delicada situación del sector, sumergido en la que consideran una «crisis terminal». «De continuar esta situación, estamos condenados a desaparecer”, denunció el dirigente panadero, Martín Pinto.

Cientos de centros de panaderos de la provincia de Buenos Aires alertaron que comercios de barrio se encuentran «al borde de la desaparición» a raíz de los fuertes aumentos en las tarifas de luz y gas implementados por el gobierno de Javier Milei, así como por las subas de la materia prima y de los insumos necesarios para la producción.

«Ya no sabemos qué hacer. Venimos suspendiendo gente, venimos echando gente y vienen cerrando muchísimas panaderías. Si no nos dan una respuesta, alguna medida vamos a tomar«, aseguró Martín Pinto, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Merlo, en diálogo con PERFIL.

Martín Pinto, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Merlo

Esta advertencia tiene lugar a raíz de que, desde diferentes centros industriales panaderos, vienen reclamando hace varias semanas una reunión urgente con la Secretaría de Comercio de la Nación, a cargo de Pablo Lavigne, que de momento no fue atendida, según afirmaron.

Así lo expresaron a través de un comunicado oficial. Dicho reclamo está nucleado, además del mencionado de Merlo, los de Marcos Paz, Las Heras, Moreno, General Rodríguez, San Miguel, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Quilmes, Florencio Varela y San Pedro, entre otros.

«Nos dolarizaron todo»: el reclamo de las panaderías artesanales

En el documento, las entidades aseguraron que esta «crisis terminal» en la que está sumergida el sector tiene lugar a partir de «los fuertes incrementos de los precios las materias primas y de las tarifas de energía».

«Seguimos recibiendo continuos aumentos, no solamente de los insumos, materias primas y el combustible, sino que ahora sufrimos un terrible tarifazo en la facturas de luz y de gas, de casi un 220%«, agregó Pinto.

Cabe resaltar que el Gobierno Nacional autorizó, a partir del 1 de abril, fuertísimas subas para los usuarios de las empresas Edenor y Edesur, que prestan el servicio eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y que oscilan entre el 120% y el 300%, de acuerdo con la categoría de usuarios, afectando sobre todo a los de mayor consumo y aquellos que utilizan la energía de manera productiva, que dejarán de recibir subsidios desde el Estado Nacional.

Sin diálogo con la Secretaría de Comercio

“Desde diciembre del año pasado estamos pidiendo una reunión a la Secretaría de Comercio de la Nación y a la Subsecretaría de Energía, y nunca nos respondieron”, protestó.

Dicha convocatoria, detalló, se lleva adelante con más de 200 panaderos bonaerenses, con quiénes, adelantó, se manifestarán en el edificio de la cartera, ubicada en la Avenida Julio Argentino Roca, de la Ciudad de Buenos Aires, y llevarán adelante medidas de fuerza de no ser recibidos.

«Industriales Pymes Argentinos, con su presidente, Daniel Rosato, está colaborando para ver si se puede lograr esa reunión, pero, por el momento, eso no fue posible. Queremos hablar de los aumentos de los servicios y los combustibles, nos dolarizaron todo», concluyó.

RS LM CP

En simultáneo, se confirmó que las boletas de gas recibirán, desde mayosubas dolarizadas del 300% promedio, pero que podrían alcanzar el 1000% en el AMBA para los segmentos de mayor gasto.

Panaderías de barrio

Por su parte, hace un par de días, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, oficializó, mediante la Resolución 142/2024la eliminación del “Fondo Estabilizador del Trigo Argentino“, creado durante el mandato de Alberto Fernández para garantizar un valor de referencia de trigo en el mercado interno que «permita conservar una estabilidad en la participación de la bolsa de harina como componente del costo de los productos que de ésta se derivan”.

Los fondos de dicho fideicomiso estaban dirigidos a subsidiar la bolsa de harina 000 común de 25 kilos, que es la que compran las panaderías para hacer pan y para la segunda industrialización. Esto implica un aumento inminente en los insumos necesarios para la normal producción, que ya no contará con una regulación por parte del Estado, algo que, advierten, golpeará sobre todo a los pequeños y medianos comercios.

«De continuar esta situación, estamos condenados a desaparecer”, denunció el dirigente panadero, quién resaltó que el pedido de las entidades a los funcionarios gubernamentales tiene que ver con «una segmentación diferenciada» en materia de tarifas «para las panaderías artesanales».