La sesión que iba a tratar la derogación del DNU 70/2023, proyectos ligados al endeudamiento de las familias y la prórroga de la emergencia en discapacidad no llegó al quórum. Quiénes favorecieron al Gobierno en el peronismo colaboracionista y en la oposición.

Este jueves, en medio de una escandalosa represión a la quinta marcha federal universitaria en la Plaza de los Dos Congresos, el Gobierno nacional logró un objetivo político de supervivencia: sostener la vigencia del DNU 70/2023, pilar central de su arquitectura de gobierno. Para ello necesitó del apoyo de gobernadores, que ordenaron a sus diputados no dar quórum y evitar el inicio de la sesión, en la que no sólo se discutiría la derogación del DNU de Milei sino también una serie de proyectos para abordar la difícil situación de endeudamiento que atraviesa millones de argentinos y una prórroga de la emergencia en discapacidad.
¿Quiénes fueron esos diputados y a qué gobernadores responden? ¿Qué obtuvieron esas provincias a cambio? A la oposición le faltaron sólo nueve diputados para llegar al quórum. Los salvatajes a Milei llegaron desde todas las regiones del país y todos los signos políticos.
El peronismo colaboracionista y el peronismo opositor pusieron sus granitos de arena para que la sesión o llegara al quórum. Desde las filas opositoras, Gerardo Zamora y Gustavo Melella, dos gobernadores que desde el peronismo se enfrentan a Milei, no evitaron el faltazo de diputados que les responden políticamente: Estela Mary Neder y Paulo Agustín Tita, respectivamente. Fueron las únicas dos ausencias de diputados de UP, que aportó 90 diputados al intento por llegar al quórum.
Zamora es uno de los mandatarios que en las últimas semanas comenzó a sonar como un posible presidenciable bajo el aval de CFK. En el caso de Mellela, gran parte de la crisis en Tierra del Fuego tiene que ver con la liberación de importaciones que se inició con el DNU 70/2023 que hoy el gobernador ayudó a salvar.
El peronismo aliado al Gobierno nacional fue el gran aportante a que la oposición no llegara al quórum. El tucumano Osvaldo Jaldo logró que sus tres diputados, Gladys Medina, Elia Marina Fernández y Javier Noguera no estuvieran presentes en el recinto. El salteño Gustavo Sáenz bajó a una de sus tres diputadas de la sesión, Yolanda Vega. Fue un gesto para el oficialismo en un momento en el que el gobernador de Salta reclama por el Belgrano Norte y el Gobierno nacional acaba de convocar a una reunión para analizar mejoras y obras en ese ferrocarril.
Desde el peronismo cordobés, Martín Llaryora aportó la baja de Alejandra Torres. Sin embargo, el resto de los diputados que responden al peronismo de Córdoba se sentaron en su banca para dar quórum. Algo similar sucedió con los diputados que responden al gobernador misionero, Hugo Passalacqua. Mientras Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa y Yamila Ruiz dieron el presente, Daniel Vancsik pegó el faltazo y aportó a que se caiga el quórum.
Un peronista aliado a Milei que aprovechó la situación para no quedar pegado al Gobierno fue el catamarqueño Raúl Jalil. Los diputados que le responden se sentaron en su banca, tal vez a sabiendas de que el quórum no se alcanzaría, y no salieron en la foto de quienes le garantizaron al Gobierno que la sesión se cayera.
Desde el PRO pusieron mucho para que no se alcanzara el quórum. Marcelo Orrego, gobernador de San Juan, garantizó la ausencia de Nancy Picón Martínez y Carlos Jaime Quiroga. Ignacio Torres, gobernador de Chubut, bajó al diputado Jorge Ávila. Y Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos, garantizó la ausencia de la diputada del PRO, Alicia Fregonese, y un aliado radical, Darío Schneider.
Entre los radicales sobraron los apoyos a Milei. El chaqueño Leandro Zdero bajó a sus diputados Guillermo Agüero y Gerardo Cipolini. El mendocino Alfredo Cornejo hizo lo propio con Pamela Verasay y Lisandro Nieri. Desde Corrientes, Juan Pablo Valdés aportó las ausencias de Diógenes González. El santafesino Maximiliano Pullaro hizo que Gisela Scaglia y José Núñez no dieran quórum. Por su parte, el jujeño Carlos Sadir puso las ausencias de Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán. Esta última diputada con una nota de color: había firmado el pedido de sesión para la que luego no se sentó a dar quórum.
Finalmente, Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén, aportó el faltazo de la diputada Karina Maureira. Mientras que el santacruceño Claudio Vidal hizo lo propio con José Luis Garrido.
A pesar de estos apoyos desde todos los puntos cardinales y todos los signos políticos para Milei, lo cierto es que la oposición no quedó lejos de los 129 diputados que necesitaba para el quórum y, eventualmente, la posible derogación del DNU 70/2023. A los 90 diputados de Unión por la Patria se sumaron los cuatro de la izquierda, tres catamarqueños, dos del bloque Primero San Luis, los mencionados diputados de Salta y Misiones, la cordobesa Natalia de la Sota, Marcela Pagano, Mónica Frade y Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica, Miguel Ángel Picheto y Nicolás Massot de Encuentro Federal y una serie de ediles del bloque Unidos.
Con estos números, la oposición ya avisó que insistirá en lograr una sesión para discutir y finalmente derogar el DNU que la Cámara Alta ya rechazó en 2024. El Gobierno nacional festeja una victoria que, en lo concreto, sólo resultó un movimiento defensivo y de supervivencia, y que salió en la foto acompañado de una feroz represión a la comunidad universitaria que reclamaba por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que lleva casi un año siendo incumplida por el oficialismo.
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