Edición n° 3598 . 28/09/2026
Logos finales-01

Córdoba, en rojo: el 84% de los trabajadores dice que perdió poder adquisitivo y el 49% busca un segundo empleo

Un informe de la consultora Apliconomy revela que, en Córdoba, la remuneración promedio del sector privado registrado cayó de $2,77 millones a $2,08 millones a precios constantes. La pérdida, que ya era del 19% en 2025, se profundizará este año y explica el enfriamiento del consumo en la provincia.

Los salarios cordobeses acumulan una pérdida de poder adquisitivo que no encuentra piso. Según un informe de la consultora Apliconomy, el promedio de las remuneraciones del sector privado registrado en Córdoba cayó un 19% entre 2017 y 2025 y el derrumbe llegará al 25% al finalizar 2026. Medido a precios constantes de 2026 para comparar poder de compra real, el salario promedio pasó de unos $2,77 millones mensuales en 2017 a $2,24 millones en 2025, y en el primer trimestre de este año se ubicó en aproximadamente $2,08 millones, un 1,9% por debajo del mismo período de 2025.

La diferencia duele en el bolsillo: en términos de poder adquisitivo, la remuneración promedio de 2017 equivaldría hoy a unos $2,77 millones mensuales. Frente a los $2,08 millones estimados para 2026, la brecha es de casi $687.000 por mes. “El nivel estimado para 2026 se encuentra alrededor de 25 por ciento por debajo del registrado en 2017”, concluye el informe.

El trabajo de Apliconomy pone la lupa en un factor clave para entender por qué la crisis de consumo no estalló antes: el crédito. Durante 2024 y 2025, una parte de la recuperación de la capacidad de gasto de los hogares cordobeses no respondió a una mejora del salario real, sino al regreso del financiamiento. “En 2026, ese mecanismo aparece más limitado: el indicador de remuneraciones reales vuelve a retroceder y el stock real de crédito deja de expandirse”, señala el informe. La contracara de ese proceso es el aumento de la morosidad: cuanto mayor es la proporción de ingresos destinada al pago de deudas anteriores, menor es la capacidad de un nuevo crédito para transformarse en consumo adicional.

Los datos oficiales confirman el deterioro. Un relevamiento de la consultora Varianza reveló que el 84,38% de los cordobeses considera que perdió poder adquisitivo en el último año, y que el 49% tiene o está buscando un segundo empleo para sostenerse. El 71% de los trabajadores cordobeses gana menos de $1.200.000 mensuales, un techo que limita cualquier posibilidad de recuperación del consumo.

La caída del salario real en Córdoba no es un fenómeno reciente. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) mostró que, en los últimos ocho años, un trabajador privado formal perdió el equivalente a 16 salarios mensuales de 2017, mientras que un empleado público perdió 21 y un informal, 29. La comparación del poder adquisitivo de 2025 con el de 2017 arroja una merma del 20% para los privados formales y del 34% para los públicos.

El impacto se distribuye de manera desigual entre los sectores. Un relevamiento del Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES) de Córdoba mostró que, comparando con noviembre de 2015, la pérdida alcanza al 50% en el sector de prensa, al 25,5% en la industria metalúrgica y al 23,3% en el sector docente. Solo los bancarios lograron mantener su capacidad de compra gracias a las cláusulas gatillo.

La combinación de salarios deteriorados y crédito agotado deja al consumo cordobés sin motores. Como advierte el informe de Apliconomy, “con salarios que pierden poder de compra y un crédito que deja de traccionar, el panorama para los próximos meses no asoma alentador”. La caída del 25% en el poder adquisitivo de los salarios no es solo un dato estadístico: es la explicación de por qué la actividad económica de la provincia permanece aletargada y por qué miles de familias cordobesas no logran llegar a fin de mes.