Los despedidos denunciaron salarios, aguinaldos, aportes e indemnizaciones adeudadas. La panificadora pertenece a la familia del influencer financiero Javier Ferrer, conocido por hablar de «libertad financiera» en las redes sociales.
La histórica panificadora La Perla, ubicada en Ciudadela, partido de Tres de Febrero, desvinculó a 30 trabajadores en dos tandas: 15 a comienzos de agosto y otros 15 hacia el cierre del mes. Los despidos en la fábrica alcanzaron a operarios y empleados administrativos, varios de ellos con entre 10 y 14 años de antigüedad.
Según denunciaron los trabajadores de La Perla, algunos se enteraron de la decisión cuando llegaron a cumplir su jornada y personal de seguridad privada les impidió ingresar. Sostuvieron que no habían recibido los telegramas correspondientes y que el área de Recursos Humanos dejó de responder sus consultas sobre las liquidaciones finales.

El reclamo comprende salarios atrasados, el pago incompleto y en cuotas del aguinaldo, aportes a la obra social e indemnizaciones pendientes. Después de las protestas realizadas frente al establecimiento y de la difusión pública del conflicto, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó una conciliación obligatoria y ordenó retrotraer las cesantías.
«Nos despidieron hace un mes y todavía no pagaron la indemnización»
«Nos despidieron hace un mes y todavía no pagaron la indemnización», relató uno de los trabajadores ante las cámaras de C5N. Los testimonios describieron el impacto económico inmediato sobre familias que perdieron su principal ingreso.
Cristian, hornero con 14 años de antigüedad, contó que estando despedidos solamente habían cobrado una tercera parte del aguinaldo. Israel, otro operario con más de una década dentro de la compañía, describió que las deudas, la compra de alimentos y hasta la reposición de la garrafa se convirtieron en «un estrés constante». Otro de los afectados aseguró que debió comenzar a trabajar con su moto para de aplicación de viajes.

El influencer que enseña a «prosperar» quedó bajo la lupa
La empresa pertenece a la familia Ferrer, integrada por cinco hermanos. Uno de ellos es Javier Ferrer, conocido en las redes por iniciar sus videos con frases como «Hola, normal» o «¿Qué hacés, normal?» y brindar recomendaciones sobre inversiones, negocios y «libertad financiera».
Los trabajadores cuestionaron la contradicción entre ese discurso y la situación denunciada dentro de la fábrica. «Él se dedica a recomendar inversiones, pero no piensa en sus empleados», plantearon.

Qué ordenó Trabajo y cómo sigue el conflicto
El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y estableció que la compañía debía retrotraer los despidos, garantizar la continuidad de los puestos y asignar tareas.
La intervención administrativa suspende temporalmente los efectos de las cesantías, pero no resuelve el reclamo por los salarios, aguinaldos, aportes e indemnizaciones que los trabajadores aseguran que continúan pendientes.
La Perla fue fundada en 1962 y retomó sus actividades después de atravesar una quiebra en 2001. Según señalaron los trabajadores, la firma conserva canales de comercialización con supermercados, distribuye sus productos en distintos puntos del país y mantiene vínculos con la cadena Fiestíssima, argumento con el que rechazaron que los despidos respondieran exclusivamente a una crisis productiva.