(Por Thomas Dos Reis)El detonante fue la falta de previsibilidad crónica, caracterizada por constantes reprogramaciones y cancelaciones masivas de vuelos.

(Por Thomas Dos Reis)La situación de la Aerolínea Flybondi es sumamente crítica. Luego de 12 días sin operaciones, el sitio web de la low cost apareció inactivo para consultar vuelos, comprar pasajes o reprogramarlos. Esto se suma al cierre de sus oficinas en Salta. La página muestra un error 504 bajo la leyenda «Gateway time-out» y, hasta el momento, la empresa no brindó explicaciones oficiales al respecto.
En este contexto, las agencias de viajes —desde pequeñas firmas locales hasta los gigantes del comercio electrónico como Despegar y Almundo— decidieron retirar de manera masiva los pasajes de la aerolínea de sus plataformas de venta.
Según publicó Clarín, el detonante fue la falta de previsibilidad crónica, caracterizada por constantes reprogramaciones y cancelaciones masivas de vuelos. En el primer semestre del año, Flybondi concentró casi las tres cuartas partes de todas las cancelaciones registradas en la Argentina.
El impacto de este descalabro operativo no solo afecta al mercado doméstico, donde la aerolínea acaba de suspender de forma definitiva sus vuelos a Jujuy. Las alarmas también se encendieron en Perú, donde gremios de turismo como Apaai y Apavit denunciaron públicamente que los reiterados incumplimientos de la aerolínea están «trasladando costos a las agencias de viajes locales».
Flybondi en crisis
Lo que más preocupa es el silencio del Gobierno de Javier Milei ante las medidas que está tomando la empresa. Mientras los usuarios quedan varados y las agencias de viajes asumen pérdidas millonarias, el Gobierno nacional, a través de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), decidió aprobar «sin objeciones» el plan de acción presentado por el grupo controlante de Flybondi, COC Global.
Pese a que el Ejecutivo habilitó explícitamente a la empresa a continuar con la venta de tickets en el país, el mercado de las agencias optó por el camino de la autodefensa ante la falta de controles estatales. Esta pasividad del organismo regulador contrasta fuertemente con la rigurosidad de los países vecinos: el gobierno de Brasil directamente le prohibió a Flybondi comercializar boletos hacia destinos clave como Florianópolis, Maceió, Salvador y Río de Janeiro, luego de que en julio la empresa cancelara el 79% de sus vuelos programados con el país limítrofe.
La falta de medidas estatales se vuelve aún más grave al observar que la aerolínea arrastra una parálisis operativa severa, con tripulaciones suspendidas hasta septiembre, reclamos de extrabajadores por salarios e indemnizaciones adeudadas, y un frente judicial asfixiante.
Recientemente, tres juzgados federales ordenaron embargar las cuentas bancarias de Flybondi por casi $1.500 millones debido a deudas impositivas acumuladas con el fisco (ARCA) por más de $1.250 millones.