CTERA expresó su rechazo al intento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de modificar el Estatuto Docente sin participación sindical y respaldó a la UTE y a la docencia porteña en defensa de los derechos laborales conquistados.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) se sumó al creciente rechazo de los gremios docentes contra el Gobierno de Jorge Macri por el avance sobre el Estatuto Docente de la Ciudad de Buenos Aires.
La organización que lidera Sonia Alesso y Roberto Baradel expresó su “más enérgico rechazo” al intento del Ejecutivo porteño de avanzar con modificaciones en la normativa que regula la actividad docente sin la participación de las organizaciones sindicales representativas de las y los trabajadores de la educación.
Desde CTERA señalaron que el Estatuto Docente representa una “conquista histórica de la docencia”, producto de años de organización y lucha sindical, y remarcaron que constituye una herramienta fundamental para garantizar la estabilidad laboral, la carrera docente, el acceso a cargos mediante mecanismos transparentes y el resguardo de derechos laborales.
CTERA cuestionó una reforma sin diálogo sindical
La entidad gremial sostuvo que cualquier modificación del Estatuto Docente debe surgir de un proceso de diálogo democrático y negociación colectiva, y rechazó que pueda impulsarse mediante decisiones unilaterales.

“Este intento de reforma inconsulta constituye un nuevo avance sobre los derechos laborales y desconoce el papel fundamental que cumplen las organizaciones sindicales en la defensa de la educación pública y de quienes la sostienen cotidianamente”, afirmó CTERA.
El pronunciamiento se da luego de que distintos sindicatos docentes porteños denunciaran que el Gobierno de Jorge Macri busca introducir cambios en el régimen laboral docente sin el consenso de los representantes de los trabajadores.
Respaldo a la UTE y defensa del Estatuto Docente
En su comunicado, CTERA expresó su respaldo a la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE Ctera) y a toda la docencia de la Ciudad de Buenos Aires en la defensa del Estatuto Docente.

La confederación advirtió que no acompañará medidas que, según sostuvo, puedan implicar una precarización de las condiciones de trabajo, un debilitamiento de la carrera docente o la vulneración de derechos adquiridos.
“El Estatuto Docente no se toca”, remarcaron desde la organización sindical.
De esta manera, el conflicto entre el Gobierno porteño y los gremios docentes continúa escalando, con una creciente resistencia sindical al proyecto de modificación de una normativa considerada histórica por las organizaciones del sector.