Edición n° 3514 . 06/07/2026
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FORO DE IDEAS/Universidades: el principal motor del desarrollo

(Por Estefanía Cendón) Motor Económico fue parte del encuentro «El rol de las universidades en la Argentina pos Milei», organizado por el Foro de Ideas el 30 de junio a través de ZOOM. El conversatorio contó con las intervenciones de Carlos Rodríguez, rector de la UNIPE y presidente de la Comisión de Asuntos Académicos del CIN; y Anselmo Torres, rector de la UNRN y vicepresidente del CIN. Presente y futuro de la educación en debate. 

La actividad contó con la coordinación de Marcelo Cabeza, Antonio Muñiz y Héctor Sosa, editor de este medio. El Foro de Ideas está integrado por el espacio Transformar Argentina, el Instituto Independencia, el Movimiento Productivo 25 de Mayo (MP25),junto a los medios digitales Revista Zoom, Motor Económico y DATA Política y Económica.

«En un contexto de profundos cambios políticos, económicos y sociales, las universidades públicas enfrentan nuevos desafíos vinculados al financiamiento, la producción de conocimiento, la formación de profesionales y su compromiso con el desarrollo nacional», sostuvieron desde la organización del conversatorio. 

Muñiz, durante la presentación y bienvenida al encuentro, propuso: «Sigamos trabajando en esta lógica de pensar la Argentina que queremos, pensemos un proyecto de país y de nación. En ese marco, también debemos abordar un proyecto de universidad adaptado a los nuevos tiempos».

Por su parte, Cabeza anticipó: «En julio realizaremos una nueva charla orientada a aprender cómo optimizar esfuerzos y construir comunicación propia haciendo uso, por ejemplo, de un celular. ¿Qué comunicación necesitamos para la Argentina que viene?, ese es el eje a abordar». 

* El conocimiento como clave

«¿Qué hacemos pos Milei?», cuestionó Rodríguez, para luego sostener: «Es necesario reforzar lo obvio ya que las ideas no son únicas, absolutas, sino colectivas. No sabemos con qué nos vamos a encontrar como punto de partida, por lo que asistimos a una transformación más profunda».

«El conocimiento se ha transformado en un elemento central de las naciones. Hoy la competencia internacional gira en torno al conocimiento, la productividad y las políticas de desarrollo», indicó el referente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

Con respecto a las capacidades de los estados, destacó el orador: «Los recursos naturales nunca son suficientes, de hecho hoy la competencia entre Estados Unidos y China es sobre capacidades científicas y tecnológicas». 

*Universidades para el desarrollo 

«La universidad sigue teniendo una relevancia fundamental: no puede ser concebida como una institución destinada a generar sólo conocimiento», priorizó Rodríguez

«¿Cuál es el papel de la universidad en la reconstrucción y desarrollo de nuestro país? Comprender el conocimiento constituye el principal motor del desarrollo. De hecho, no existe ninguna economía que aplique conocimiento intensivo y no tenga universidades bien financiadas», contextualizó. 

El especialista destacó el rol del financiamiento estatal en el esquema mencionado: «Los sistemas científicos tienen fuerte inversión estatal. La innovación es el resultado de sistemas complejos y completos de cooperación y es el Estado quién orienta y financia las prioridades estratégicas para que beneficie al conjunto de la sociedad». 

«El desafío es lograr un equilibrio entre autonomía académica y compromiso con el desarrollo», confirmó, y luego señaló: «Existe una paradoja ya que contamos con capacidades científicas de desarrollo, pero con eso sólo no basta: se deben combinar el conocimiento y un proyecto nacional de desarrollo». 

*¿Cómo se orienta la innovación?

Con respecto a la evolución del conocimiento y la innovación, Rodríguez marcó la necesidad de mirar más allá de una gestión en particular: «Las universidades necesitan estabilidad, financiamiento sostenido, debe haber acuerdos políticos que trasciendan los ciclos electorales». 

«Cuando hablamos de innovación solemos pensar en patentes, laboratorios o empresas. La mayor contribución que realizan nuestras universidades no siempre pueden medirse mediante indicadores de organismos internacionales: cada docente, cada médico, cada graduado es una forma concreta de transformación y una contribución al desarrollo nacional», recalcó.

«Es un error enfrentar ciencia básica y desarrollo productivo: una necesita de la otra. Las universidades deberemos formar profesionales capaces de integrar saberes y comprender las consecuencias sociales de la tecnología», concluyó.

* El rol de las universidades 

¿En qué radica la fortaleza de quien detenta el conocimiento?, Rodríguez respondió: «Las universidades deben asegurar que el conocimiento sea más que un recurso económico, sino un bien público. Una sociedad con mayor educación científica toma mejores decisiones». 

«La Argentina enfrenta una oportunidad histórica, lo que incluye la Inteligencia Artificial (IA), con universidades distribuidas en todo el territorio. Necesitamos fortalecer la cooperación entre universidades, organismos científicos y de innovación», diagnosticó. 

Al cierre de su intervención, Rodríguez marcó la necesidad de definir un modelo de desarrollo en términos inclusivos: «La Argentina debe decidir cuál será su modelo de desarrollo, qué lugar asignaremos al conocimiento dentro de este proyecto nacional. Construir una sociedad más justa, democrática y con posibilidades para todos es tarea de la universidad». 

* Redefinir consensos

Al iniciar su exposición, Torres marcó que para hablar de un «pos Milei» primero es necesario «tener un mínimo consenso sobre el sistema universitario actual».

«Se han roto consensos sostenidos a lo largo de los 40 años de democracia que estamos transitando. Por ejemplo, que las universidades públicas constituían una responsabilidad ineludible del Estado», señaló.

«El segundo consenso roto gira en torno al financiamiento universitario. Del ’83 en  adelante se veía al financiamiento universitario como necesario para el desarrollo», rememoró, para luego señalar: «Con respecto al tercer consenso, la autonomía universitaria, el objetivo era ganar una producción libre del conocimiento. Sin embargo, hubo un consenso que se llevó a una estado constitucional de la autonomía universitaria y que hoy nos esta salvando en estos tiempos de Milei».

Acerca de la actualidad, referenció el rector de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN): «Lo que más fuerte nos afecta hoy es que nos damos cuenta de la vulnerabilidad financiera del sistema universitario. Se ve al financiamiento universitario como un gasto y no como una inversión».

«Cabe destacar que también hemos logrado construir un consenso social a partir de las marchas en defensa de la educación pública, así como político mediante el parlamento», agregó.

*Universidades y democracia

«El contexto que vivimos hoy excede el ámbito local. Hay pensadores como Curtis Yarvin, informático y bloguero estadounidense, que atacan fuertemente el sistema democrático. Es precisamente cuando se debilita la democracia que son atacadas las instituciones universitarias», introdujo Torres. 

«Entre las propuestas sobre cómo debe transformarse el mundo, autores como Curtis Yarvin argumentan que la democracia es un experimento fallido que conduce inevitablemente a la decadencia social y a la ineficiencia económica», explicó. 

«Yarvin sostiene que los ciudadanos no gobiernan en las democracias occidentales. Afirma que el poder real lo ejerce una oligarquía invisible que él llama ‘La Catedral’, conformada por la alianza entre los grandes medios de comunicación y las universidades», especificó el expositor. 

«Debatir el sistema universitario excede por lejos el tema presupuestario o de financiamiento. Todos somos conscientes de que con eso no alcanza: debemos entender la autonomía universitaria como enraizamiento en la sociedad, así lo entendimos en las cuatro marchas masivas en apoyo a la educación realizadas», actualizó Torres.

*Una nueva lógica 

«No debemos volver a la etapa pre-Milei, debemos pensar la universidad desde una lógica distinta vinculada al cambio civilizatorio que estamos viviendo», indicó el vicepresidente del CIN. 

A modo de ejemplo, referenció con respecto a la IA: «El problema no es el instrumento, sino la capacidad de los sujetos para utilizarla. Las universidades deben formarnos en ese sentido y contribuir al desarrollo regional, así como definir debates acerca de la Argentina que viene».

«¿Cómo contribuimos desde la universidad  al debate de estos temas?», cuestionó Torres. «No vivimos un ataque aislado al sistema universitario. Desde las universidades debemos discutir más allá del presupuesto para lograr debatir el desarrollo regional y las transformaciones que debe hacer el sistema universitario», concluyó el especialista.

*Ida y vuelta

Luego de las intervenciones de ambos expositores, se generó un intercambio con el público en el que pudieron ampliar su opinión referentes del ámbito universitario y quienes participaron del conversatorio.

A modo de cierre del encuentro, Sosa expresó: «Vivimos un cambio cultural donde muchos dirigentes no han podido adaptarse a lo que está ocurriendo. Es un ataque al hombre organizado, a la universidad organizada y a los clubes organizados por parte de este nuevo modelo individualista».

«Volver a pensar lleva tiempo, así como volver a planificar. Necesitamos una oposición que no sea solamente electoral, sino con alto nivel de conocimiento»,  reforzó el editor de Motor Económico y Fábrica de Ideas. 

«Nunca la humanidad estuvo más desconectada de los problemas reales que están sucediendo. El último espacio que tenemos los humanos es el aula, ese es el último refugio de la humanidad: necesitan que no pensemos y estemos desconectados», concluyó Rodríguez, para luego reforzar: «La defensa de la educación pública en todos sus niveles es el último espacio de la humanidad». 

«Volver a poner en el centro el pensamiento es muy importante. Hay que recuperar la planificación y la idea de justicia social», cerró Anselmo Torres.