La secretaria general de la Fesitraju Vanesa Siley se sumó al rechazo a los despidos masivos que sufrió la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). La diputada recordó que este organismo logró «desarrollar el reactor CAREM, avanzar en la medicina nuclear y consolidar a INVAP como una empresa capaz de diseñar y exportar reactores al mundo».

La diputada nacional y dirigente de trabajadores judiciales Vanesa Siley expresó su enérgico rechazo a los despidos masivos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y alertó que el Gobierno avanza con un «vaciamiento planificado» sobre un área estratégica para el desarrollo científico y tecnológico del país. «No se trata solamente de un ataque contra quienes sostienen cotidianamente la labor de la CNEA: es una ofensiva directa contra el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país», sostuvo la legisladora en un posteo en su cuenta de X.
Siley cuestionó la decisión del Ejecutivo de no renovar los contratos de aproximadamente 170 trabajadores del organismo, medida que afecta a profesionales con más de 5, 10 y hasta 20 años de antigüedad en áreas críticas del desarrollo nuclear argentino. «Este plan de ajuste, achique y entrega se ejecuta de manera deliberada», afirmó la diputada, quien denunció que el Gobierno busca «desmantelar capacidades estratégicas construidas durante décadas» y poner en manos privadas el esfuerzo colectivo que hizo posible el desarrollo del sector nuclear en el país.
La dirigente señaló que los despidos impactan directamente en proyectos emblemáticos como el reactor CAREM, la extensión de vida de la central Atucha I y el desarrollo de aplicaciones para la medicina nuclear. Según los gremios, la medida implica que «laboratorios que operan equipos de alta complejidad queden sin operadores» y que «instalaciones de pruebas de tecnología nuclear no puedan operar o lo hagan con personal reducido».
En su publicación, Siley destacó los logros alcanzados por la CNEA a lo largo de su historia: «Un área estratégica del Estado argentino que nos permitió poner satélites en el espacio, desarrollar el reactor CAREM, avanzar en la medicina nuclear y consolidar a INVAP como una empresa capaz de diseñar y exportar reactores al mundo». La diputada advirtió que el vaciamiento del organismo pone en riesgo la soberanía científica y tecnológica del país y la posición de Argentina como uno de los tres países del hemisferio sur que dispone de energía eléctrica por vía nuclear.
«La ciencia nacional funciona, produce y genera soberanía», concluyó Siley en su mensaje, en respaldo a los trabajadores de la CNEA que mantienen una protesta en la sede central del organismo y exigen la reincorporación de los despedidos.
Los despidos se enmarcan en el plan de ajuste del Gobierno nacional, que según el vocero presidencial Adrián Ravier ya desvinculó a más de 71.000 empleados públicos desde el inicio de la gestión y redujo la estructura de la CNEA en un 57,83%, pasando de 645 a 272 cargos. La medida generó un fuerte malestar en el sector científico y gremial, con denuncias de que las autoridades del organismo no dialogaron con los representantes de los trabajadores y que incluso la Gendarmería intervino en la sede central durante la protesta.