Edición n° 3506 . 28/06/2026
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6,76 millones de afectados, 24 países movilizados: la radiografía del mayor despliegue humanitario en América Latina del siglo

(por Javier «El Profe» Romero(27/06/26-Caracas)

Al cuarto día del doblete sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el centro-norte de Venezuela el miércoles 24 de junio, la respuesta internacional dejó de ser un goteo de anuncios y se consolidó como el mayor operativo humanitario coordinado en América Latina en lo que va del siglo. El balance al cierre del viernes asciende a 920 fallecidos, 3.360 heridos, 50.000 personas reportadas como desaparecidas según Naciones Unidas, 6,76 millones de personas afectadas según la Organización Internacional para las Migraciones, 302 réplicas registradas por Funvisis, y 172 personas atrapadas todavía bajo escombros. En terreno operan ya 25 equipos internacionales —17 USAR y 8 médicos de emergencia— con cerca de 1.000 efectivos llegados de 24 países y un mecanismo regional europeo, bajo conducción de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas y mando único en terreno del Mayor General Domingo Hernández Lárez


Esta nota es la radiografía de ese despliegue: quién llegó, con qué capacidad, en qué frente, y qué reordenamiento político deja a la vista cuando se mira el mapa completo.

La conducción civil internacional: OCHA y la ONU

El esquema operativo que sostiene el despliegue se ancla en una decisión institucional adoptada en las primeras horas: OCHA asumió la coordinación operativa de todos los equipos extranjeros, en articulación con el Estado Mayor de Emergencia presidido por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. El vocero del organismo en Ginebra, Jens Laerke, confirmó que la oficina está «completamente movilizada» y que la prioridad inmediata es evitar la duplicación de esfuerzos en las zonas con mayor concentración de víctimas, en particular los estados Yaracuy, Cojedes y Aragua.
A la articulación de OCHA se suman el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que prepara una ampliación de asistencia para los 3.007 damnificados ya censados; la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que estimó en 6,76 millones la cifra de afectados directos e indirectos; y la Federación Internacional de la Cruz Roja (IFRC), que lanzó una exhortación global de 50 millones de francos suizos y despachó desde Panamá un primer convoy de 17 toneladas de ayuda. El Banco Mundial está en evaluación de daños y la Corporación Andina de Fomento (CAF) abrió un Fondo de Reconstrucción con US$1 millón de capital semilla.

América Latina: el primer cordón

El bloque latinoamericano fue el primero en llegar y el que aporta el mayor número de efectivos en terreno.
México. La presidenta Claudia Sheinbaum envió más de 250 militares, la brigada civil Los Topos, 5 binomios caninos y 4 aeronaves de transporte. Es el contingente más numeroso de toda la operación.
El Salvador. El presidente Nayib Bukele desplegó 300 rescatistas, 50 toneladas de equipamiento y 6 aviones. La operación fue anunciada personalmente desde San Salvador y representa uno de los despliegues más grandes en la historia de la cooperación humanitaria salvadoreña.


Colombia. El presidente Gustavo Petro envió el equipo USAR COL-1 con 63 rescatistas y 12 toneladas de equipamiento, incluyendo unidades caninas especializadas.
Brasil. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva desplegó 36 bomberos especializados en estructuras colapsadas, dos aeronaves KC-390 Millennium y a su Ministro de Defensa en terreno en Maracay.
Chile, Ecuador, Perú, República Dominicana, Cuba, Nicaragua y Panamá completan el primer anillo. Ecuador envió 60 rescatistas y 2 perros, Perú 44 efectivos con equipo USAR, República Dominicana un hospital móvil con 40 especialistas, y Chile cubrió dos vuelos con ayuda médica y de logística.
Argentina. El gobierno de Javier Milei envió un Embraer, un C-130 Hércules, vuelos de Aerolíneas Argentinas, plantas potabilizadoras de agua, drones de reconocimiento y brigadas de Cascos Blancos.

Europa: 520 efectivos bajo el Mecanismo de la Unión

El Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea activó su despliegue más grande de la década fuera del continente, con cerca de 520 efectivos en total distribuidos entre nueve países miembros más Reino Unido y Suiza, que operan por fuera del Mecanismo pero coordinados con él.
España. Es el principal aporte europeo: la Unidad Militar de Emergencias (UME) con 59 efectivos, el Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias del Ayuntamiento de Madrid (ERICAM) con 40, bomberos de Cataluña y Bomberos Sin Fronteras. La operación responde también al peso de la comunidad española en Venezuela: las autoridades de Madrid confirmaron 5 víctimas mortales de nacionalidad española y 119 desaparecidos, además de 14 personas atrapadas bajo escombros cuya localización es prioridad operativa.
Italia. El despliegue italiano arribó este sábado por la mañana, después de la conversación telefónica entre la primera ministra Giorgia Meloni y la presidenta encargada Delcy Rodríguez del viernes a la noche.
Portugal. Envió 64 rescatistas y 23 toneladas de equipo, con refuerzos adicionales desde Açores y Madeira. Portugal lidera trágicamente la lista de víctimas extranjeras: 28 fallecidos y 85 desaparecidos.
Francia. El presidente Emmanuel Macron desplegó 85 efectivos de la Sécurité Civile.
Alemania. Movilizó 6 aviones de transporte con material sanitario y equipos de búsqueda.
Países Bajos. Envió 64 rescatistas y 8 binomios caninos, con presupuesto inicial de 2 millones de euros.
Suiza. El cuerpo de Salvataje de Suiza desplegó 80 especialistas, 8 perros y 18 toneladas de equipo. Opera fuera del Mecanismo UE pero plenamente coordinada con OCHA.
República Checa y Luxemburgo completaron el aporte europeo continental.
Reino Unido. El gobierno de Keir Starmer envió 68 rescatistas, 6 perros, 2 millones de libras, una aeronave Voyager y drones de reconocimiento estructural.

Asia y el cruce hacia el Pacífico

El despliegue asiático introduce el dato más político del cuarto día: la presencia simultánea de India, China y Turquía en territorio venezolano.
India. El primer ministro Narendra Modi activó la Operación Amistad, con 41 rescatistas, 2 aviones C-17 Globemaster, 2 hospitales de campaña BHISHM y 35 toneladas de material médico. Es la primera vez que India despliega su sistema BHISHM en el hemisferio occidental.
China. La Cruz Roja China despachó un primer cargamento de ayuda y prepara el envío de equipos técnicos. Beijing acompañó la operación con apoyo financiero canalizado a través de los mecanismos multilaterales.
Turquía. Movilizó 2 aviones A-400M, 38 efectivos USAR y 22 trabajadores humanitarios especializados en reconstrucción, capitalizando la experiencia turca tras los terremotos de 2023.
Catar, Jordania e Israel completaron el aporte de la región con equipos USAR pequeños pero altamente especializados.

Estados Unidos: el cambio de mayor peso geopolítico

El despliegue de Estados Unidos es, junto al de la Unión Europea, el que más reordena el tablero. La administración de Donald Trump anunció el jueves la suspensión de la totalidad de las sanciones financieras sobre Venezuela hasta el 23 de octubre, en una orden firmada por el Secretario del Tesoro Scott Bessent. La medida, anunciada simultáneamente con un paquete de ayuda de US$150 millones, habilita por primera vez en años transacciones financieras sin restricciones para la compra de medicamentos, equipamiento médico, repuestos para infraestructura crítica y alimentos.
En lo operativo, el USS Billings y el USS Fort Lauderdale —dos buques de la Armada estadounidense— se posicionaron en aguas internacionales frente a la costa venezolana para apoyar tareas logísticas. El Mayor General Kevin J. Jarrard, del Cuerpo de Marines, fue designado por el Comando Sur como enlace operativo en terreno con el Estado Mayor de Emergencia.
El gesto, sin precedentes desde 2017, va más allá de lo humanitario: marca un punto de inflexión que la prensa internacional ya empieza a registrar como un giro histórico en la relación bilateral.

Solidaridad fuera de Estado: la Iglesia, los privados, Starlink

A los Estados se suma una capa de actores no gubernamentales que aceleró el despliegue.
Vaticano. El Papa León XIV envió 100.000 euros como primera ayuda y abrió una cuenta especial de recolección a través de Cáritas Internacional.
Cruz Roja Internacional. Además de la exhortación global, despachó el convoy de 17 toneladas desde Panamá.
Shell. Aportó US$5 millones como contribución privada y puso a disposición su logística regional.
Elon Musk. Habilitó Starlink gratuito para todos los venezolanos en zonas afectadas, garantizando conectividad para los equipos de rescate y para los familiares que coordinan búsquedas por VenApp.
Vladímir Putin. El presidente ruso envió una carta de solidaridad a Caracas sin compromiso de tropas en terreno, en línea con una política exterior históricamente más diplomática que operativa en este tipo de emergencias.

El saldo entre nacionalidades

La tragedia tiene huella global también en sus víctimas. Hasta el cierre del viernes, las cancillerías confirmaron el siguiente cuadro de víctimas extranjeras y personas en búsqueda activa:
Portugal: 28 fallecidos y 85 desaparecidos.
España: 5 fallecidos, 119 desaparecidos y 14 personas atrapadas bajo escombros.
China: 7 fallecidos.
Brasil: 2 fallecidos.
Cuba: 2 niños desaparecidos.
Chile, República Dominicana e Italia: 1 fallecido cada uno (en el caso italiano, italo-venezolano).
La densidad de víctimas portuguesas y españolas explica en gran medida el peso del operativo ibérico en terreno y la coordinación diplomática directa que Lisboa y Madrid mantienen con Caracas desde la primera hora.

Lo que el mapa revela

Cuando se superpone el mapa de los 24 países movilizados con el mapa de las alianzas previas de Venezuela, lo que queda a la vista es un reordenamiento que ningún proceso diplomático había logrado en cuatro años. El bloque latinoamericano completo, la Unión Europea, el Reino Unido, India, Turquía, China, Estados Unidos, el Vaticano y un puñado de actores privados globales operan simultáneamente sobre el mismo territorio, bajo el mismo paraguas de coordinación, en el mismo objetivo. Es la primera vez en al menos dos décadas que un acontecimiento empuja a esa configuración de actores a trabajar de manera articulada en territorio venezolano.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez resumió este sábado, desde el puesto de mando en Yaracuy, el sentido político del operativo:


«Venezuela no está sola. Lo más importante son las personas con vida. Mantengamos la unión para salvar vidas.»
La frase, repetida en cada comparecencia desde el miércoles, deja de ser una consigna y se convierte en una descripción del estado actual del país: un Estado conducido con autoridad civil única, una arquitectura financiera multilateral activada por primera vez, un despliegue humanitario sin precedentes en la región, y un mapa de aliados internacionales que hace cuatro días parecía imposible.


Lo que ocurra en las próximas 72 horas —el momento en que las ventanas de supervivencia bajo escombros se cierran y la operación comienza a pivotar del rescate a la asistencia masiva de damnificados— va a definir si esta arquitectura sostiene la presión o se desgasta. Por ahora, los números hablan: 24 países, 25 equipos, cerca de 1.000 rescatistas, 6,76 millones de personas afectadas, una sola coordinación.
Es la radiografía del mayor despliegue humanitario que América Latina haya visto en este siglo.

Crédito fotográfico: Infografía realizada por VenezuelaExt