El conflicto por el cierre de Fate volvió a escalar y sumó un nuevo capítulo judicial que encendió las alarmas en el movimiento obrero. Esta semana, trabajadores de la planta y dirigentes del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) se movilizaron hasta la sede de la Fiscalía de San Fernando para repudiar la citación a indagatoria de 24 operarios y miembros de la conducción sindical, incluido el secretario general Alejandro Crespo.
La convocatoria se realizó frente a los tribunales ubicados en Tres de Febrero 901 y reunió a trabajadores, organizaciones gremiales y sectores solidarios que acompañan desde hace meses la pelea por la continuidad laboral en la planta de San Fernando. Desde el sindicato denunciaron que la medida judicial constituye un intento de «criminalizar la protesta» y de disciplinar a quienes vienen sosteniendo la defensa de los puestos de trabajo.
El trasfondo de la disputa se remonta al 18 de febrero, cuando Fate anunció el cierre de su planta, una decisión que dejó en riesgo alrededor de 920 puestos de trabajo directos y puso en jaque a una de las empresas más emblemáticas de la industria del neumático nacional. Desde entonces, los trabajadores mantienen distintas medidas de resistencia y reclaman la reapertura de la fábrica.
Para el SUTNA, las indagatorias impulsadas por la Fiscalía buscan trasladar un conflicto laboral al terreno penal. «Esta medida judicial busca amedrentar la lucha por defender la única fabricante nacional de cubiertas para camiones y colectivos y evitar la pérdida de miles de puestos de trabajo», señalaron desde la organización sindical al rechazar las citaciones.
La causa judicial está vinculada a la permanencia de trabajadores dentro del establecimiento luego del anuncio del cierre. La empresa denunció una presunta usurpación de la planta, mientras que los operarios sostienen que se trata de una acción legítima para resguardar sus fuentes laborales y evitar el vaciamiento de las instalaciones.
Uno de los puntos que el gremio remarca es que instancias judiciales superiores ya habían puesto el foco en el carácter laboral del conflicto. Según el sindicato, la Cámara de Apelaciones había dejado sin efecto una orden de desalojo y entendió que las acciones de los trabajadores debían analizarse en el marco del derecho de huelga y de la protesta sindical.
Más allá de la discusión judicial, el caso Fate se transformó en un símbolo de la crisis que atraviesa parte del entramado industrial argentino. La posible desaparición de una planta vinculada a la producción de neumáticos para el transporte de cargas y pasajeros genera preocupación no solo por los empleos directos afectados, sino también por el impacto sobre proveedores, contratistas y actividades vinculadas a la logística y el transporte.
En ese contexto, desde distintos sectores sindicales advierten que la judicialización de los conflictos laborales podría convertirse en un precedente preocupante. La preocupación excede al sector del neumático: para numerosas organizaciones gremiales, lo que está en discusión es el alcance del derecho constitucional de huelga y la posibilidad de que trabajadores y sindicatos puedan organizar medidas de acción directa frente a cierres, despidos o procesos de vaciamiento empresarial.
Mientras continúan las citaciones y las audiencias previstas para las próximas semanas, el SUTNA ratificó la continuidad de su plan de lucha y adelantó nuevas acciones para exigir la reapertura de la planta y la preservación de todos los puestos de trabajo. Para los trabajadores, la pelea ya no se libra solamente dentro de la fábrica: también se disputa en los tribunales y en el terreno político.
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