Edición n° 3492 . 14/06/2026
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Chorritos Libertarios (y no de cascada)

“Cuando el billete, hace que baila, la mierda corre y la traición también” /Carlos “El Indio” Solari

( Carlos Caramello / Especiales de Motor Económico ) Carteristas del Estado, mecheras de ministerios, boqueteros de quioscos, escruchantes de villa miserias, descuidistas de jubilados: pungas, todos pungas de bajísima estofa, enchastrados por unas pocas monedas mientas entregan la Argentina y sus riquezas a cuatro vivos que finalmente (y ojalá) los van a mandar en cana para salvar la ropa. Son de todo, menos inocentes. Dijo “El Indio” (cómo no citarlopor estos días), “cuanto más alto trepa el monito (así es la vida) el culo más se le ve”.

Algunos son apellidos rancios, de esos que si hubiese una Justicia en la Argentina, deberían estar presos y no gobernando.Como Federico Sturzenegger o José Luis “Cárcel o Bala” Espert.Otros nuevitos, recién llegados: hambrientos desembarcando en una confitería: Manuel Adorni y señora, o el cineasta personal de Milei, Santiago Oria. Por supuesto son más, y más ratas, como los senadores y diputados de la UCR y los de Unión por la Patria de Catamarca y Tucumán, comprados por migajas e invitaciones a asados. Por lo menos Diego Bossio advertía que a él no lo iban a arreglar con sanguchitos y unos mates fríos… ¡Dios, qué vergüenza!

Un renglón aparte para los periodistas (¿?) que engrosan la lista de inocentes fiscales (léase piratas con beneplácito del Poder). Tipos como Luis Novaresio, Nicolás Wiñaskiy Eduardo Feinmann, que posan de mear agua bendita pero  necesitan una ley que los proteja porque tienen muchísima guita en negro. Raro. En un tiempo en el que los trabajadores de prensa tienen tres y hasta cuatro laburos para juntar la diaria, la imprescindible, la que permite sobrevivir, la pregunta es¿cómo estos personajes (y otros) han amontonado tanta biyuya como para precisar de esa ley salva corruptos? Rarísimo… pero como nadie repregunta.

Lo cierto es que Karina anda como loca. “Manuel, aunque sea culpable, es inocente” dicen que estalló la Primera Hermana intentando cerrar el tema que campeaba en la reunión de mesa política (que, de política, ni mu… todo negocios). A su costado, Adorni, que sacudía un dibujito en la mano mientras gritaba “mi declaración jurada, mi declaración jurada” y miraba de reojo al contador que lo había anotado en la ley de inocencia fiscal (tarde, pero lo había anotado).Quería explicar la demora aduciendo que se había olvidado de darle cuerda al reloj pero la mayoría lo miraba con cara de “callate boludo”.

De atrás, Patricia, en falsa escuadra, los miraba atónita y mascullaba queestaban haciendo un desastre, porque no saben, y no pueden mensurar el costo de esa obsesión por la guita… En fin, ella entrena para las grandes ligas y sus titiriteros, intuye, no le van a pedir tanto.

Terapia cósmica

Si un psicoanalista marciano bajase desde su cosmos particular a la Argentina de Milei, descubriría un gobierno sin Super Yo: instancia psíquica que, según Freud, “representa la conciencia moral, los valores y las reglas éticas” que internalizamos a lo largo de nuestra vida; ese íntimocensor que modera y tamiza los deseos del individuo.

También diagnosticaría que, de seguir 30 años así, la Argentina se transformaría en la nueva Atlantis, una geografía socavada por las medidas extraccionistas y arruinada por las malas decisiones políticas y económicas que la hundirían en un mar de contradicciones e incertidumbres.

Los futuros bardos (porque habrá otros, a pesar de que acaba de morir el mayor de todos) y los rancios juglares recorrerán, entonces, países en los que no exista la policía de Jorge Macri y cantarán, por las calles, loas a la desaparecida República: a sus bellezas naturales destruidas, a la excelencia de sus climas rotos por el calentamiento global que algunos juraban no existía; a sus eximias expresiones culturales desarticuladas por ausencia de financiamiento y a la famosa bonhomía de sus gentes que, fruto de una resiliencia desesperada, tornaron egoístas y estúpidos.

Seguramente aterrado, el extraterrestre lacaniano trataría de recuperar su nave para rajar lo antes posible pero, para ese momento, un terrícola de apellido Sturzenegger ya la habrá desregulado y otro espécimen humanoide que oficia de adorno convocará a una conferencia de prensa para advertir a los argentinos que se trata de un terapeuta de origen kuka, que todo marcha de acuerdo al plan y que su majestad El Papadas,junto a su equipo de mejores del mundo, han sacado a 47 millones de ciudadanos de la pobreza. Aplauso raleado. Telón lentísimo.

Perturbados imperturbables

Es increíble cómo, en las últimas dos semanas, eventos que el gobierno libertario odia con fervor, vienen sacándole las papas del fuego al mileísmo apátrida. Primero la marcha del “Ni Una Menos”, luego la “Penúltima Misa Ricotera” para despedir al Indio… Toda la preocupación, la emoción y la tensión de un pueblo trasladada a otro lugar, puesta en otro registro que no es esa realidad de hambre y desfuturo que atraviesa a la sociedad de abajo para arriba y de izquierda a derecha.

Claro, hay que decir que más allá del sabor a victoria que “ambas dos” juntadas significaron para muchos optimistas y/o melancólicos de las multitudes marchantes, dichos acontecimientos no movieron ni un ápice el amperímetro de angustia de los libertarios. Un poco porque se sienten por encima de cualquier formato de reclamo y otro poco por falta de registro psicológico, como lo hubiese diagnosticado nuestro terapeuta marciano de paso por este extraño rincón de la galaxia. Puede también que estén más duros que la carne de Coto pero, para saber eso, necesitaríamos un marciano que trabaje adicciones…

Pasa que a la hora de las redes y los individualismos, esa idea de que “los vamos a sacar con un millón de personas en las calles” y, cuando juntamos un millón, necesitamos dos.. o tres… o más… bueno, eso huele a la humedad del tiempo; vetustas ensoñaciones de un poder popular que no se constata en la mayoría de los casos. Por falta de convicción en los marchantes. O por falta de conducción. O por falta de confianza en los objetivos. Lo claro, lo contundente es que cientos de miles de almas manifestándose por el “Ni Una Menos”no consiguieron que siquiera revisaran sus políticas misóginas y negacionistas. Ni el gobierno ni la Corte Suprema, que también se siente muy por encima del resto de los mortales. Y finalmente, además, porque responden a supra poderes que los hombres  y mujeres de a pie no estamos en condición de comprender.

Atiendan a “El Mister”, che. Hace 40 años nos avisaba desde la mítica revista “Cerdos y Peces” que “los psicópatas serán los hombres del siglo XXI”. Ahora miren alrededor. En un país de enfermitos, el sobre-medicado es rey. Entonces dejen de soñar marchas curativas, movilizaciones revolucionarias y calles repletas de fervor destituyente: están ahí porque los eligieron los iguales a ellos, pero sin tratamiento.Porque, dicen, la salud pública es mala y deficitaria.Y porque, cuando reciben la receta completa y gratis, lo único que les interesa es que la señora de al lado necesita remedios más caros y no se los cobran.

Estamos gastando pólvora en chimangos y encima, diría el Diego, “muchos tiros al aire, maestro”. Disculpen si les pido que afinen la puntería.. ¿se entiende, no?

Fulbito

Y hablando del Diego, perdón que me meta, sobre todo porque tengo menos fútbol que la revista Labores, pero: ¡Qué fenómeno Messi, el jugador del establishment! Si. No diga que no se dio cuenta. Va a cumplir 39 pirulos durante el Mundial; va a romper todos los récords, pasados, presentes y futuros hasta que el Poder Planetario necesite otro ídolo lábil.

Es un negocio en sí mismo el tipo: jugando en una liga que es casi un intercountries, llega al mundial con la luz de una estrella nova mientras los Estados Unidos, una de las sedes de este raro mundial de fútbol o soccer, decide quién puede pernoctar o no dentro de sus fronteras.Y todo para agradar al presidente Trumpque, obviamente, ya tiene su foto con Lionel. Manejo de las visas se llama eso. O ICE marketing.

Calladito, ordenado, familiero, con un único exabrupto conocido que fue su famoso “Andá pa´allá, bobo”, Messi es el jugador perfecto para esa FIFA que apenas si sirve para lavar guita de la droga y del mercado de armas pero necesita que el mundo piense que son carmelitas descalzas.

Distinto que el Diego, que era excesivo, contestatario, brutalmente honesto. Un tipo que se negó a renunciar a sus orígenes y a sus convicciones. Por eso le cortaron las piernas aquel sábado gris y lluvioso de 1994,cuando lo sacaron de la cancha con la sanción ya escrita porque les iba a ganar el mundial el solo y lesionado. “Yo me equivoqué”, admitió Maradona; “pero la pelota no se mancha”. Y avisó que venían a eso, a ensuciar la épica y la pasión. Han pasado 32 años, nuestro D10S ya no está, pero van a terminar de enlodar todo en el próximo mes de partidos en México, Canadá y los Estados Unidos… y disculpen si no digo más, no tengo memoria de un mundial que despierte menos interés. Acaso porque se juega en tierras de una nación que asesina niños con sus bombardeos. No pienso gastar un minuto en verlo ni analizarlo. Solo agrego que si Argentina no pasa la segunda ronda, Milei la va a tener muy complicada aunque, manejando la cosa su amigo Trump, difícilmente no llegue a la final.

Trump-ita

Yooooo tengo un elefante, que se llama Tumpita”… cantan los iraníes (en persa, claro) porque ya no saben cómo boludear más al tío Donaldo que, a la sazón, se ha convertido en el presidente de los Estados Unidos con menos poder a la vez que más odiado en el mundo… y eso es mucho decir.

En la semana ordenó 2 veces el alto el fuego a Israel y Netanyahu siguió bombardeando. Dijo que había hablado con las más altas autoridades de Irán y que el acuerdo estaba prácticamente cerrado pero los voceros iraníes lo desmintieron y, además, siguieron disparando. Anunció, entonces, que habría un ataque furioso el jueves por la noche pero, luego, dio marcha atrás porque, adujo, había un avance en las negociaciones mientras Teherán mostraba imágenes de sus reservas misilísticas intactas, volví a cerrar el Estrecho de Ormuz y sostenía que ellos seguían luchando.

Por su parte, el Papa León XIV, en clara referencia al presidente de los Estados Unidos, afirmó: “Llamemos las cosas por su nombre. Un sistema injusto y las maniobras políticas están empujando a millones de personas a ser tratadas como ciudadanos de segunda clase de la noche a la mañana”. Doctrina social de la Iglesia contra narcisismo y locura: un hallazgo.

Con una inflación que trepó a 4,2% interanual (y eso preocupa por igual a los chetitos de Wall Street y a los granjeros de Wisconsin); el galón de nafta que, en algunos estados, supera los 5,20 dólares (cuando el valor promedio solía estar a 0,87 dólares) y una tasa de desempleo del 4.4 (se perdieron más de 100.000 puestos de trabajo en los últimos meses), Trump comienza a festejar, por estas horas, su cumpleaños, para lo cual ha mandado a construir un estadio de UFC (liga que promueve el cruce de diversas artes marciales) en los jardines de la Casa Blanca, al módico precio de 60 millones de dólares.

Con capacidad para 5000 personas sentadas, esta estructura fue levantada en honor al 80 aniversario del natalicio de Peluca Rubiaque vio la luz un 14 de junio de 1946, año en el que también “nacieron” la bikini, el microondas, la motoneta Vespa y los envases de tupperware… Todas cosas evidentemente más útiles que Donald John Trump, la blonda debilidad de nuestro presidente Javier Milei que… caramba, no ha sido invitado a las celebraciones. ¡Paaaaaabre!

Un año ya

Cristina es una presa política. La causa por la que fue juzgada y condenada, es una causa política. “Sin pruebas, pero con sentido común”, definió el propio fiscal Diego Luciani que, a todas luces, es un funcionario que actuó y actúa bajo órdenes políticas.

El Tribunal Oral Federal N°2 que la condenó, la Cámara de Casación, que confirmó la condena y la Corte Suprema de Justicia de la Nación que se abrió de gambas, son armados políticos que consolidó Mauricio Macri durante su paso por la Presidencia. Jueces y fiscales que lo visitaban en Olivos, que jugaban con él al paddle y que hasta llegaron a utilizar un mate con el distintivo de su equipo de fútbol (Liverpool) durante el juicio son apenas adornos agregados a tribunales armados a dedo y una Corte rellenada por decreto.

Vale recordar, además, que el propio Milei dijo que él había “metido presa” a Cristina. Y el domador de reposeras, en una discusión con Martín Menem, le respondió: “Preguntale a Cristina si favorecimos mucho al kirchnerismo en estos años”… Decime si la condena no es política.

Por otra parte, juzgarla bajo la premisa “no podía no saber”,  fue el mayor gesto de cinismo que pueda haber realizado el Poder en este caso, sobre todo cuando hay cantidad de dirigentes PRO y libertarios que “no podían no saber” las acciones de sus subordinados y andan despreocupados por los streamings dando notas.

Pasa que, con Cristina detenida, se ha detenido la política. El mensaje aleccionador de su prisión ha provocado el efecto deseado y más. La dirigencia toda, en un número sorprendente, reacciona condicionada. Lo vemos todos los días en la sanción de leyes contrarias a los deseos del pueblo; en las declaraciones melindrosas de empresarios que no quieren aparecer como opositores al poder que la metió presa; incluso en esa suerte de desaliento popular que, en lugar de explotar frente a las extremas presiones que sufre, elige implotar para pasar lo más desapercibido posible.

La prisión de Cristina ha domesticado a buena parte del país y el hecho de que su detención sea más rigurosa que la de condenados por crímenes de lesa humanidad habla de qué nos están avisando.

Durante la semana que termina, Máximo por un lado y Miguel Pichetto por otro, han dejado picando la idea de que Cristina podría recuperar su libertad para ser candidata en 2027. Kirchner -como lo llama Verbitsky con la clara intención de acercarlo a su padre en el inconsciente colectivo-, le dijo a Gustavo Sylvestre “vamos a dejar la vida”para que sea candidata en 2027; y el diputado rionegrino tránsfuga, que acompañó como candidato a vice a uno de los actores principales en la persecución de la ex presidenta, pidió que el Congreso anule la condena.

Todo complejo, todo medio imposible, ¿todo retórica?Aunque hay una cosa clara:Cristina es una presa política y debe recuperar la libertad para que la vida de la República vuelva a tener sentido. Esta condena excede a la persona. Trasciende a la dirigente. Apunta al país.

Con Cristina presa, ningún argentino está libre: “Si esta cárcel sigue así, todo preso es político”, o sea…digamos.

Carlos Caramello