Edición n° 3474 . 27/05/2026
Logos finales-01

La quinua puneña perdió mercado frente al ingreso informal boliviano

La producción cultivada a más de 3.500 metros atraviesa una caída en las ventas por diferencias de precios con mercadería extranjera. La situación amenaza la continuidad de la siembra en parajes cercanos y complica el sostenimiento del procesamiento local.

(Categoría: Jujuy)

La producción de quinua en la puna jujeña atraviesa una etapa crítica por la caída de las ventas y la falta de recursos para adquirir la nueva cosecha. Desde Cusi Cusi, la Cooperativa Agrícola de Comunidades Alto Andinas Ltda. (Cadecal) sostiene la actividad mediante ventas al turismo y operaciones en distintas provincias, mientras enfrenta una fuerte competencia del ingreso informal de grano proveniente de Bolivia. “Todavía no ingresó la quinua de 2026 a nuestra planta. Aún tenemos de la temporada 2025, como 5 o 6 toneladas acumuladas que no se están moviendo”, explicó el presidente de la entidad, Rosaleón Coria.

Coria recordó que el desarrollo del cultivo comenzó a expandirse en la región a partir de 2004, cuando el entonces comisionado municipal Anastasio Prieto impulsó el trabajo junto al ingeniero boliviano Urbano Cruz.

“Aquí, únicamente se sembraba quinua en pequeñita escala, para consumo. A través del trabajo del comisionado y del ingeniero se promocionó el cultivo y logramos una quinua buenísima a 3.500 metros de altura”, señaló. También destacó las propiedades nutricionales del producto, por su contenido de aminoácidos esenciales, fibra, minerales y antioxidantes.

Cusi Cusi está ubicada en el departamento Santa Catalina, en el extremo norte de la provincia de Jujuy, a más de 3.700 metros sobre el nivel del mar y cerca de la frontera con Bolivia. La localidad cuenta con alrededor de 1.100 habitantes y su economía combina actividades agropecuarias, minería y turismo rural. En los alrededores del pueblo se cultivan entre 15 y 20 hectáreas de quinua, con rindes que oscilan entre 800 y 1000 kilos por hectárea.

La entidad se constituyó formalmente en 2011 y logró instalar una planta procesadora equipada con maquinaria para limpieza y acondicionamiento del grano. “Nuestros mejores años fueron a partir del 2014 y 2015 porque no había tanta competencia”, recordó Coria, quien además lamentó las dificultades técnicas y administrativas surgidas tras el fallecimiento de Urbano Cruz. Según explicó, actualmente los costos de compra, impuestos y procesamiento impiden sostener márgenes económicos favorables pese al equipamiento disponible.

El dirigente advirtió que el principal problema comercial es la diferencia de precios con la quinua que ingresa desde Bolivia. “Nosotros pedimos 6500 pesos por kilo”, indicó, aunque aclaró que la mercadería informal circula a unos 3500 pesos por kilo. A eso se suman los costos laborales: “Para procesar 800 kilos tengo que pagar, más o menos, un millón de pesos para esos 10 o 15 días de trabajo”. Frente a ese escenario, la entidad mantiene ventas destinadas al turismo y a mercados de San Salvador de Jujuy y Mendoza.

Fuente: Bichos de Campo.