INTI militarizado, empresarios y trabajadores en lucha
(Por Estefanía Cendón) Tras el intento del Gobierno de clausurar el encuentro «Argentina Productiva, con el INTI de pie», el pasado miércoles 13 de mayo, diálogo exclusivo junto a Pablo Taboas, ingeniero y Jefe del Laboratorio de Ensayos No Destructivos del Intituto; y César Guereta, dirigente PyME e integrante de la mesa ejecutiva de ENAC. El contundente apoyo del sector empresario al INTI como contracara del ensañamiento de la gestión libertaria con una institución vital para la industria argentina. «El evento era justamente para eso: para debatir políticas industriales, algo que esta gestión no considera para nada», afirmó Taboas.

La jornada que programaba reunir a más de 300 empresarios, con el objetivo central de respaldar públicamente al INTI, se vio eclipsada con la llegada de un megaoperativo de gendarmería nacional que buscó impedir el encuentro argumentando «razones de seguridad».
A pesar de las dificultades presentadas, principalmente la prohibición del acceso al auditorio interno donde se iba a realizar la convocatoria, los organizadores no suspendieron el evento y lo llevaron a cabo en la vía pública y en los alrededores del predio.
En esta entrevista, la denuncia al plan de ajuste que el gobierno de Javier Milei ejerce sobre la Institución y sus trabajadores, el impacto sobre el empresariado nacional, la actividad industrial y sus consecuencias. Un cóctel que incluye recortes, cierre de servicios estratégicos y anuncios masivos de despidos que amenazan con destruir al INTI.
«Desde que inició esta gestión son muchas las acciones que fueron haciendo con el objetivo de desarmar el Instituto. Principalmente, atentaron contra el recurso humano que tenemos y que es lo más valioso por su experiencia, su trayectoria y sus conocimientos técnicos», expresó Taboas, para luego denunciar: «Anunciaron entre 700 y 1500 despidos, por lo que tienen miedo a una reacción. Esto es lógico: al ser una medida totalmente desubicada, que atenta contra la integridad del INTI, los trabajadores y mandos medios vamos a defendernos como lo hicimos tantas veces».

«En el caso particular de Argentina, las PyMES son las principales generadoras de empleo, pero por su escala no tienen la capacidad de acceder a ciertas herramientas tecnológicas de forma independiente. Es esta necesidad de infraestructura tecnológica pública para impulsar la producción local lo que motiva al sector empresario a respaldar contundentemente a la institución frente a los recortes», aseguró Guereta.
MOTOR ECONÓMICO: ¿Por qué considera que el Gobierno intentó frenar la realización del encuentro «Argentina Productiva, con el INTI de pie»?
Pablo Taboas: Yo creo, y digo creo porque no tuvimos ninguna comunicación, ni respuesta
a las solicitudes enviadas a los avisos que hicimos formalmente, que ellos quisieron evitar el evento porque no encontraron su participación ahí. El presidente del INTI es un abogado, el director operativo es un licenciado en Políticas Públicas y la verdad es que entendemos, y hemos visto en otros eventos, que ellos desconocen cómo es la dinámica industrial. Entonces, interpretamos que debe ser muy difícil sentarse con empresarios a debatir sobre temas de la industria, la ciencia y la tecnología. El evento era justamente para eso: para debatir políticas industriales, algo que esta gestión no considera para nada.
También, debe haber miedo de parte de ellos porque saben que anunciaron entre 700 y 1500 despidos, son conscientes de que eso afecta a los trabajadores y tienen miedo a una reacción. Esto es lógico, al ser una medida totalmente desubicada y que atenta contra la integridad del Instituto, los trabajadores y mandos medios vamos a defender como lo hicimos tantas veces.
César Guereta: Según el testimonio, la cúpula actual de funcionarios del INTI responde directamente al Gobierno, lo que genera un clima de vulnerabilidad para el personal de carrera de mayor rango. Se menciona como ejemplo el caso reciente de un director técnico, quien fue removido de su cargo tras hacer declaraciones en los medios de comunicación.
Ante esta dificultad para que las autoridades de carrera puedan expresarse, y mientras el personal general lucha a través de los gremios en defensa de sus puestos de trabajo y del modelo de país industrial, son los mandos medios del Instituto quienes tomaron la iniciativa de convocar a los industriales.
El objetivo del encuentro se planteó como “una jornada tecnológica con empresarios nacionales para pensar el futuro de la industria argentina y la participación necesaria del organismo en el desarrollo nacional”. Por este motivo, se señala que el Gobierno intenta evitar que estos trabajadores de carrera expongan la realidad de la institución ante el sector empresario, especialmente dentro de las propias instalaciones del organismo.
ME: ¿Cómo afectó esta situación al desenvolvimiento de la jornada?
PT: Nosotros teníamos pensado un evento en un auditorio muy lindo que tenemos en el INTI que se utiliza para congresos, seminarios, exposiciones técnicas, etc. Pensábamos realizarlo ahí para poder recibirlos cómodos, para poder tener una buena conexión virtual, con empresarios y cámaras del interior del país.
Que nos hayan anulado la utilización de este auditorio, a pesar de que desde el INTI siempre resolvemos las situaciones que se van presentado, nos llevó a un evento que se realizó casi en la calle donde, quizás, vinieron menos empresarios y cámaras de las que esperábamos: teníamos anotados más de 300 asistentes y sus confirmaciones, pero llegamos a los 100 convocados.
No pudimos mantener la dinámica de los paneles que habíamos pensado, pero igualmente vinieron los disertantes y pudo exponer Paul Segal, doctor en economía de la Universidad Austral, que cuenta con un trabajo muy interesante sobre el rol de las instituciones públicas del desarrollo industrial de los países.
El evento se pudo hacer, pero lamentablemente se llevó adelante con la presencia de gendarmería en la puerta, algo que para un encuentro de estas características es totalmente desubicado y hasta un gasto de dinero desorbitante.
ME: ¿Cuáles son las principales medidas tomadas por el Gobierno que influyen en el actual funcionamiento del Instituto?
PT: Desde que inició esta gestión son muchas las acciones que fueron haciendo con el objetivo de desarmar el instituto. Principalmente, atentaron contra el recurso humano que tenemos y que es lo más valioso por su experiencia, su trayectoria y sus conocimientos técnicos. El año pasado se efectuó una política de retiros voluntarios donde hasta se le ha dado retiros de hasta 100.000 dólares a personas que le faltaban, quizás, tres meses para jubilarse o que ya habían presentado sus papeles.
Han centralizado el Instituto y han burocratizado a un nivel que a nosotros nos está costando mucho prestar el servicio a la industria, entonces, por ejemplo, complejizaron un montón el acceso a las camionetas, algo que para nosotros es muy importante y, sobre todo, para las sedes del interior para moverse, recorrer las industrias, e ir prestando servicios. Nos han sacado también las cajas chicas que nos permitían el manejo y solución de los problemas diarios, de pequeños montos.
En el interior han cerrado sedes, ni que hablar de la compra de equipamiento y también la degradación de los sueldos. Sin ir más lejos, el año pasado implementaron un aumento de los aranceles del 100% lo cual para el empresario significó que de un mes al otro el servicio que ellos contrataban, como ensayos, inspecciones y certificaciones, pasaron a valer el doble en un contexto desde ya problemático para la industria, no es una etapa de bonanza para este sector.
ME: ¿De qué manera se vio alterado el vínculo entre el INTI y el sector productivo con motivo de estas medidas adoptadas por el Gobierno?
CG: Se detalla que el organismo está sufriendo una serie de recortes que impactan directamente en su capacidad operativa y en los servicios que brinda a la industria. Entre las
acciones más recientes, se destaca la remoción de cargos de especialistas de carrera como represalia por visibilizar la situación de la institución. A esto se suman medidas estructurales como la reducción de personal: el anuncio oficial de un recorte mínimo del 30% de la planta (alrededor de 700 personas o más). Esta medida agravaría una pérdida de personal previa, en la cual el Instituto ya pasó de tener 3200 a 2300 empleados, lo que impide al Instituto seguir funcionando en gran parte de sus líneas.
Otra medida es el corte de servicios: la eliminación de más de 1000 servicios tecnológicos que el INTI prestaba. Estos servicios eran fundamentales, especialmente para las pymes que no pueden costearlos de manera privada, e incluyen capacidades que directamente no tienen oferta en el sector privado.
También, es importante mencionar el ajuste en metrología legal. La eliminación de un sector que resulta clave para auditar y calibrar instrumentos como los surtidores de combustible. Se explica que la intervención del INTI garantiza la equidad en el margen de error, protegiendo a los usuarios frente a los prestadores de los servicios (estaciones de servicio de combustible).
Por último, la baja de auditorías. La cancelación del Servicio Argentino de Calibración, el que consistía en una red de laboratorios privados auditados y respaldados por el Instituto.
ME: ¿Cómo es el vínculo del INTI con el sector empresario?, ¿ese vínculo sufrió modificaciones desde que asumió el gobierno nacional?
PT: El vínculo con la industria fue históricamente muy estrecho. El INTI es un organismo que en líneas generales está muy presente en las plantas, o los empresarios están presentes en nuestros laboratorios o en nuestras plantas pilotos. Sobre todo, un empresariado PyME que no tiene capacidad para tener ensayos propios, laboratorios o que necesita de las certificaciones y de las asistencias técnicas.
Siempre ese trabajo con ellos se hizo de manera muy estrecha.
Hoy, en un contexto donde hay una baja importantísima de la actividad industrial y el conflicto con el INTI es una repercusión de eso mismo. El industricidio que se está llevando puesta a la industria también se está llevando puesto al INTI. En este sentido, yo creo que los empresarios lo saben, saben que no somos una traba sino, más bien, un aliado y por eso se mantiene la relación. Fue demostrado en esta convocatoria del miércoles donde teníamos
anotados y confirmados mas de 300 empresarios, finalmente por las complicaciones de los funcionarios vinieron alrededor de 100. Entonces, el acompañamiento es mutuo y está.
ME: ¿Cuál es el impacto en la industria local tras la degradación que sufre el Instituto? / ¿Por qué el sector empresario busca expresar su apoyo al INTI?
CG: El debilitamiento de organismos tecnológicos como el INTI priva al sector industrial argentino de una colaboración estatal indispensable. A nivel global, el desarrollo tecnológico e industrial nunca es exclusivamente privado, sino que requiere una articulación público-privada donde el Estado aporta no sólo financiamiento, sino también un soporte técnico y de conocimiento que no puede delegarse únicamente al mercado. Este desarrollo es considerado vital para generar
empleos de calidad y alcanzar la soberanía tecnológica, dado que el dominio de la tecnología es central en la distribución del poder mundial.
En el caso particular de Argentina, las PyMES son las principales generadoras de empleo, pero por su escala no tienen la capacidad de acceder a ciertas herramientas tecnológicas de forma independiente. Por ello, dependen del respaldo que el Estado pone a su disposición a través de organismos como el INTI. Es esta necesidad de infraestructura tecnológica pública para impulsar la producción local lo que motiva al sector empresario a respaldar contundentemente a la institución frente a los recortes