Edición n° 3454 . 07/05/2026
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Riesgos políticos para la estabilidad financiera

¿El malhumor social y los desaciertos políticos pueden hacer tambalear la pax cambiaria? La pregunta empieza a incluirse en los análisis financieros

( POR RAÚL DELLATORRE/ PÁGINA 12/DIRECTOR DE MOTOR ECONÓMICO) Los analistas de mercado comienzan a plantear interrogantes sobre la continuidad de la estabilidad financiera. Ven señales de alarma de la mano del “deterioro del frente político y del humor social” en el plano interno, que se suman a las repercusiones que puede provocar una prolongación del conflicto en Oriente Medio que, a esta altura, parece inevitable.

Así lo puso de manifiesto el último informe financiero de CEPEC, centro de estudios y análisis que dirige el economista Leonardo Anzalone. Allí se expresa que: “El escenario macro-financiero continúa dominado por una dinámica de flujos que, si bien sostiene la nominalidad en el corto plazo, comienza a convivir con señales más evidentes de tensión tanto en el plano local como internacional”.

Explica que “a la ya conocida abundancia de dólares se le suma ahora un factor adicional: el deterioro del frente político y del humor social, en un contexto donde la economía real todavía no logra traccionar”.

En este marco, el eje del análisis deja de estar exclusivamente en la sostenibilidad de los flujos y comienza a incorporar con mayor peso la interacción entre variables financieras, actividad y expectativas.

Con respecto al contexto internacional, el informe subraya la convergencia de una volatilidad contenida, con la sensación de persistencia de un “riesgo latente”.

“La dinámica global volvió a estar marcada por la evolución del conflicto en Medio Oriente –describe–, con un endurecimiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán que impactó directamente sobre los precios de los commodities energéticos. El petróleo Brent superó (el último fin de semana) los USD 120 por barril, acumulando una suba significativa en las últimas semanas, reflejando la persistencia de riesgos sobre la oferta global”.

Agrega que “en paralelo, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de referencia, en un contexto de creciente dispersión dentro del comité respecto a los próximos movimientos de política monetaria”.

En tanto que, en el plano local, “el esquema sigue sostenido por la abundancia de dólares, aunque comienzan a observarse señales de mayor fragilidad en el margen. A pesar de que el BCRA continúa acumulando compras en el mercado de cambios —superando los USD 6.900 millones en lo que va del año—, el tipo de cambio mostró episodios de presión alcista en las últimas semanas, reflejando una demanda que, si bien contenida, permanece activa».

“El elemento central detrás de esta dinámica es la persistencia de tasas reales negativas, que reducen significativamente el atractivo de las estrategias en pesos. En este contexto, el carry trade pierde tracción y se vuelve más sensible a cualquier cambio en las expectativas o en el flujo de divisas», explican con acierto, mostrando las debilidades de uno de los pilares de la actual estructura financiera.

Por tanto, no todo es color de rosas en materia de equilibrio financiero y cambiario. “De hecho, en pocas semanas el tipo de cambio logró revertir completamente las ganancias acumuladas por estas estrategias, reforzando la fragilidad del equilibrio actual”, señala CEPEC en su informe financiero semanal.

Por último, apunta que “al mismo tiempo, comienzan a ganar relevancia factores que implican una mayor demanda estructural de dólares: la formación de activos externos del sector privado, los giros de utilidades al exterior —en máximos de los últimos años— y una incipiente recuperación de importaciones».

“Estos elementos introducen una dinámica más compleja hacia adelante, donde la oferta de divisas deberá compensar no sólo el ahorro precautorio sino también la normalización de flujos reprimidos”.