Fallida subasta para vender el GNL que se importe. Sin subsidio, ¿cuanto valdrá el gas en invierno?
(POR RAÚL DELLATORRE/ PÁGINA 12/ DIRECTOR DE MOTOR ECONÓMICO)El fracaso de la subasta de GNL (gas natural licuado) importado que el gobierno intentó esta semana marca, según los especialistas, el alto grado de improvisación e “impericia” que en la materia está demostrando la conducción económica. “Se manejaron como si el gobierno fuera nada más que un trader financiero, en vez de asumir la responsabilidad de abastecer al mercado como fue siempre», se quejó un industrial que, además, señala que “la incertidumbre sobre cuál va a ser el precio del gas que vamos a pagar en invierno es total”.

La secretaría de energía, a cargo de María Tettamanti, le encomendó esta semana a Enarsa que abriera una subasta en el mercado energético sobre las cantidades de gas importado que iban a demandar entre el 16 y el 31 de mayo. Industrias que son grandes usuarios de gas, centrales térmicas a gas y distribuidoras que abastecen el consumo residencial fueron convocadas a participar.
Como referencia, la secretaría fijó un precio entre 19 y 20 dólares por millón de BTU, que quintuplica el precio mayorista de 3,80 dólares por millón de BTU del mercado local. La secretaría buscaba conocer cuánto gas iba a demandar el mercado para saber la cantidad de barcos de GNL que debía contratar. Pero la maniobra encubría la intención de que los privados pagaran el elevado costo extra del GNL en las actuales condiciones del mercado.
La convocatoria falló por falta de participantes, el gobierno la declararó nula y, a esta altura, nadie sabe si habrá abastecimiento suficiente para todos en la segunda quincena de mayo y, mucho menos, cuál será la estrategia del gobierno frente a la mayor demanda estacional del invierno.

De los tres tramos en que se dividió la subasta, según el tipo de demanda, el único en el que hubo propuesta de compra fue en el gas para centrales térmicas. Cammesa, la admininistradora mayorista del mercado eléctrico, demandó 11 millones de m3 diarios, porque le conviene por precio reemplazar el gasoil que utilizan las usinas por el GNL importado.
Para el tramo de usuarios industriales, la quintuplicación del precio sonó a burla, más teniendo en cuenta el estado de crisis de muchos de los sectores manufactureros. “Llevar el precio a ese nivel sólo puede representar apurar el cierre de la planta”, opinó uno de los afectados reflejando la posición de muchos colegas. Por su parte, las distribuidoras de gas rechazaron la invitación a participar, ya que no está claro si las habilitarán a trasladarle el precio al usuario residencial,
El desconcierto es total. Todos coinciden en que la decisión de subastar el gas a importar fue inconsulta y una muestra de impericia de las autoridades. “Quieren ahorrarse el subsidio que supone hacerse cargo de la diferencia entre el precio del GNL importado y el de producciòn nacional, pero van a terminar provocando en la industria lo mismo que está pasando con el autotransporte urbano: se deteriora la actividad y puede terminar en una parálisis total”, manifiestan los afectados.
Por de pronto, las estaciones de servicio de GNL con contrato interrumpible empezaron a recibir el suministro fraccionado. Y todavía falta más de un mes para el invierno. El tiempo apremia: no sólo por la llegada de los fríos, sino que la temporada de contratación de barcos de GNL para los meses de mayo a agosto culmina, tradicionalmente, en estos días.