Con un homenaje al Papa Francisco y la bendición del padre “Toto” De Vedia, los tres secretarios generales de la CGT encabezaron una movilización crítica al gobierno de La Libertad Avanza que preside Javier Milei. El paro general vuelve a estar sobre la mesa.

Plaza de Mayo volvió a teñirse de banderas sindicales este jueves en la víspera del Día del Trabajador, en una jornada que la CGT planteó como un claro mensaje de advertencia al gobierno nacional. Bajo el lema “El trabajo es con derechos o es esclavo”, los tres secretarios generales de la central obrera encabezaron un acto que combinó un sentido homenaje al Papa Francisco, a un año de su fallecimiento, con duras críticas a las políticas de ajuste y una promesa de escalar la conflictividad social.
La apertura estuvo a cargo de un breve video recordatorio del sumo pontífice. Luego tomó la palabra el padre Lorenzo “Toto” De Vedia, párroco de la Villa 21-24 de Barracas, quien invitó a la multitud a rezar un Padre nuestro y defendió el legado de Francisco: “Nos enseñó que la realidad es superior a la idea, a un Excel, al equilibrio fiscal, a los escritorios y a los arreglos. Francisco nos enseñó que el trabajo es con derechos o es esclavo”. El cura villero también pidió mirar a “los nuevos descamisados que vienen surgiendo” y llamó a la unidad de los trabajadores “más que a las internas”.
El primer turno gremial fue para Octavio Argüello, cosecretario general de la CGT y dirigente de Camioneros, que lanzó el mensaje más contundente de la tarde: “Se terminó la paciencia, señor presidente, este pueblo no da para más. No podemos seguir soportando esta explotación”. Argüello calificó al gobierno de “corrupto y explotador” y convocó a profundizar los reclamos: “Vayamos a profundizar los conflictos, basta de tener paciencia. Desde la CGT se van a profundizar los reclamos sindicales y gremiales. No vamos a claudicar”.
Siguió su par Cristian Jerónimo, también secretario general del SEIVARA, quien defendió el protagonismo de la CGT frente a quienes cuestionan su accionar. “Esta CGT siempre estuvo al frente de esta lucha y a los 15 días que asumió este Gobierno le hizo el primer paro general”, recordó. Jerónimo puso el foco en los trabajadores informales y en la pérdida de derechos: “No hay libertad cuando no llegás a fin de mes. A los millones de trabajadores que están en la informalidad, que no tienen derechos ni cobertura, queremos decirles que ustedes también son parte de este movimiento obrero”.

El cierre estuvo a cargo de Jorge Sola, secretario general del Sindicato del Seguro, quien repasó el historial de confrontación con el oficialismo: “Hemos hecho más de 15 marchas y cuatro paros generales. Esta es nuestra responsabilidad, representar la voz de los trabajadores, de los que no tienen trabajo, de los que no llegan a fin de mes, de los que se endeudan”. Sola cuestionó duramente al gobierno por sus datos sobre pobreza y lo definió como un Ejecutivo “encerrado en sus teorías, divorciado del diálogo, con ética de derecha, estética de derecha y conciencia de derecha”.
La movilización, que contó con el respaldo de movimientos sociales como la UTEP y la presencia de organizaciones políticas y culturales, transcurrió sin incidentes y con un fuerte operativo de seguridad. Con este acto, la CGT dejó en claro que el malhumor social no cede y que el paro general vuelve a ser una herramienta vigente en su estrategia de presión al gobierno de La Libertad Avanza.
Por último Jorge Sola insistió con reclamar al gobierno por su falta de disposición al diálogo. El dirigente del seguro señaló que los funcionarios del gobierno están “divorciados del diálogo al que una y otra vez hemos reclamado como representantes gremiales, sociales y políticos porque está CGT representa todos los intereses. Los de los trabajadores que votaron a este gobierno y los de aquellos que no lo votaron”. Allí sí apareció una referencia al Papa, el dirigente dijo que “como decía Francisco, somos de la cultura del encuentro con los que piensan como nosotros como los que no”.
Para Sola se trata de “un gobierno encerrado en sus teorías” y denunció que “no hay libertad posible cuando no hay justicia social”.
Esta CGT, dijo, “necesita que todos acompañemos a imaginar una Argentina con futuro, en la unidad de todos: de los que tienen mucho y los que menos tienen, pero siempre en la comunidad organizada”. Por último, dijo, “protestar y reclamar es nuestra responsabilidad y lo vamos a hacer como lo hacemos en cada uno de los gremios”.
Sin embargo, remató, “no basta solo con protestar. Convoco a dar un paso más: seamos capaces de crear futuro. Queremos ir a un nuevo contrato social, que la justicia social sea lo importante en un proyecto de gobierno a sabiendas de que se trata de construir desde lo que se destruye”.