Federación de Trabajadoras y Trabajadores Agrarios de la CTA (FeTARA) denuncia «salarios rurales humillantes» y alerta sobre la entrega de tierras a capitales extranjeros.
Ernesto Ojeda, secretario general de la Federación de Trabajadores Agrarios, advirtió que el gobierno y las inmobiliarias rurales buscan modificar la ley para permitir la venta indiscriminada de tierras. Además, denunció que la reforma de la Ley de Glaciares destruirá el empleo regional.
En diálogo con Radio Tandil, Ernesto Ojeda subrayó que el esfuerzo del trabajador rural es el pilar fundamental que sostiene la competitividad de Argentina y la generación de divisas. Sin embargo, denunció que este eslabón principal de la producción es, paradójicamente, el más castigado de la cadena.
El dirigente calificó como «ridículamente bajos» los aumentos salariales actuales en comparación con las ganancias extraordinarias de las empresas agroindustriales. Ojeda señaló que, tras meses de congelamiento, recibir un aumento del 2% es «vergonzante» y hunde a los trabajadores en la pobreza. Ante esto, propone la necesidad de una nueva dirigencia sindical nacida del trabajo real y un Estado que actúe con firmeza para equilibrar el reparto de la riqueza.
Un punto central de la denuncia fue la intención del gobierno y de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) de modificar el marco legal (identificado como la Ley 26737) para permitir la venta indiscriminada de tierras a capitales extranjeros. Ojeda calificó esta iniciativa de «Traficantes de la enajenación de las tierras» como un factor de atraso que atenta directamente contra la soberanía nacional.
Finalmente, advirtió que la reforma de la Ley de Glaciares desprotegerá el agua esencial para el riego. Esto reducirá drásticamente las hectáreas sembradas, provocando una desocupación masiva y el éxodo de los habitantes de los pueblos rurales hacia las ciudades por falta de sustento. «La vida en los pueblos rurales está amenazada por la pérdida del empleo», concluyó.