Edición n° 3440 . 23/04/2026
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La economía de Milei se llevó puesta a una cooperativa que había surgido de las cenizas de una empresa que se fundió durante el macrismo

Una propuesta para el salvataje de NCK Tintas Gráficas, una empresa recuperada por sus trabajadores en La Matanza

El proyecto de ley propone expropiar el inmueble, las instalaciones y maquinaria de la planta donde funcionó la empresa Belcar S.A. hasta el 2019. El texto tiene media sanción en la Cámara de Senadores.

La cooperativa NCK Tintas Gráficas, ubicada en San JustoLa Matanza, es una empresa recuperada por sus trabajadores en el 2019. En total, 22 familias pelean por conservar su fuente laboral. “La expropiación nos ayudaría a seguir creciendo”, plantea a Buenos Aires/12Franco Leguizamón, secretario de la cooperativa.

En diciembre pasado, el Senado bonaerense aprobó un paquete de medidas para garantizar la continuidad productiva de entidades sociales y cooperativas de distintos distritos de la provincia. Entre ellos, en defensa de clubes de General Pacheco y Nueve de Julio, y de la industria metalúrgica en Baradero. En este marco, la cámar aalta dio luz verde a la propuesta que garantiza la continuidad de la Cooperativa NCK Tintas Gráficas, dedicada a la elaboración de tintas, pinturas y solventes.

El proyecto de ley declara de “utilidad pública y sujeto a expropiación” el inmueble donde funciona la Cooperativa NCK Tintas Gráficas Limitada, así como también “las instalaciones, maquinarias y herramientas” que se encuentran en el mismo edificio.

La iniciativa fue impulsada por la diputada bonaerense de Fuerza PatriaSoledad Alonso, junto a las senadoras María Rosa Martínez Amira Curi. La aprobación en la cámara baja, advierten los trabajadores, debería suceder cuanto antes porque los tiempos judiciales apremian.

Según explicó Nicolás Chaile, presidente de NCK Tintas Gráficas, el principal problema es que el juzgado ya avanzó en la convocatoria de un remate en bloque. “Por la zona en la que está ubicada la fábrica, las medidas del predio y las maquinarias están pidiendo 620 mil dólares. Es bajísimo, un monto irrisorio”, consideró.

Vaciamiento y después

En junio de 2019, durante la gestión de Cambiemos, tras un vaciamiento empresarial, los trabajadores conformaron la Cooperativa de Trabajo NCK Tintas Gráficas Limitada. De un plantel de 70 trabajadores, 22 optaron por la gestión cooperativa y seguir defendiendo su fuente laboral. “Pasamos de estar en relación dependencia a hacernos cargo de la fábrica. Fue un proceso duro pero decidimos dar batalla”, recuerda Leguizamón.

El paralelismo con aquellos años de ajuste es inevitable. Incluso, los trabajadores de NCK Tintas Gráficas dicen que el contexto es “más sangriento” y la “crisis más profunda”. Desde la Secretaría de Cooperativismo de la Federación Gráfica Bonaerense, aseguran que el sector no escapa a la crisis de la industria, resultado de la caída del consumo y el aumento de importaciones. Se suma a esto la ausencia de políticas públicas nacionales orientadas a promover al sector. Según el INDEC, el rubro “Ediciones e impresiones” experimentó febrero una caída interanual del 1.5%. El ejemplo más evidente de esta crisis es el cierre de la histórica gráfica Morvillo de Avellaneda, que dejó a más de 230 operarios en la calle.

“El contexto del país no le permite al sector gráfico tener un crecimiento”, afirma Leguizamón y asegura que esa realidad no impacta sólo en las cooperativas. “Tenemos contactos con empresarios del sector que están en la misma situación e incluso no pueden mantener los puestos de trabajo”, explica.

Desde hace casi siete años, los trabajadores de NCK Tintas Gráficas mantienen la planta en funcionamiento. Entre las experiencias importantes desarrollaron, junto al Conicet-Cidepint y la Federación Gráfica Bonaerense, la gama de pinturas latex agroecológicas ColorBel. En agosto de 2024, el Concejo Deliberante de La Matanza declaró de interés municipal el desarrollo de esta línea de pinturas y el trabajo de la cooperativa en su conjunto. Actualmente se encuentran desarrollando un producto de membrana en pasta junto al organismo científico.

Pese a estos reconocimientos, los trabajadores continúan la lucha. Al día de hoy, permanecen con la fábrica en marcha amparados por un contrato de locación, en acuerdo con el propio poder judicial. Si bien ese convenio está vigente hasta fin de año, restringe la función social de la cooperativa. “Queremos devolverle a la comunidad todo lo que nos dio. Nosotros les prestábamos el lugar a un Centro Educativo de Nivel Secundario y se tuvieron que retirar por orden del juzgado”, cuenta.

En este marco, la pelea por la expropiación es para los cooperativistas la posibilidad de “brindar un mensaje” a quienes se encuentran en la misma situación que ellos atravesaron en el 2019. “Queremos decirles que hay un camino posible y demostrar que la industria la genera y la produce el trabajador. Cuando la patronal quiere cerrar el grifo, los trabajadores podemos continuar con la tarea y mejorar la situación de la empresa. Ese es el mensaje de esta lucha”, determina Chaile.

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