La economía de Milei y Caputo ya acumula más meses con inflación subiendo que con inflación bajando
El presidente celebró el dato de la inflación mayorista de febrero del 1%, luego de ratificar que en agosto el IPC comenzará con cero. Nuevo elogio a Caputo, “el mejor ministro de economía de la historia”. De los 26 datos de inflación bajo la gestión Milei, 14 fueron superiores al del mes anterior. El 54% del mandato con precios al alza, y creciendo.
La caída de la inflación del 200% anual que dejó el gobierno del Frente de Todos es claramente el mayor activo político de Milei de cara a la sociedad. Se podría decir incluso que ese elemento es lo único que es valorado transversalmente y le genera apoyo al presidente por fuera de su núcleo duro. Sin embargo, ese activo político empieza a entrar seriamente en crisis, y aunque Milei y el oficialismo se agarren de cualquier soga para festejar supuestas mejoras, lo cierto es que los números que lo condenan son inapelables.
Milei celebró ayer el dato del Indec en torno a la inflación mayorista de febrero. El indicador dio 1% de aumento con respecto a enero, y el coro oficialista salió detrás del presidente a festejar el dato que, supuestamente, augura una baja de la inflación general para los meses que vienen. Todo en el contexto de la ratificación del presidente de su pronóstico en relación a que, en agosto, el IPC general comenzará con cero, augurio que Milei reiteró por segunda vez en una semana.

El presiente no se quedó sólo en eso. Fiel a su estilo de acelerar en las curvas y festejar realidades bien ajenas a las que viven las mayorías, Milei volvió a enaltecer a Luis Caputo. “TOTO, por lejos, el mejor ministro de economía de la historia argentina”, repitió este martes en su tuit celebratorio por la “inflación mayorista a la baja”.
La discusión sobre la inflación mayorista y su relación con el IPC general es compleja, así como también los factores que llevaron a un número bajo en febrero, que tienen que ver fundamentalmente con las importaciones. Lo cierto es que, en poco más de dos años de gestión, Milei y Caputo ya acumulan más meses con inflación subiendo que meses con inflación bajando.
Tomando diciembre del 2023 como punto de partida y febrero de 2026 como último registro, el gobierno libertario ya cuenta en sus haberes 26 datos mensuales de inflación. De esos 26 meses, en 14 la inflación fue mayor o igual a la del mes anterior, es decir, fueron meses de inflación al alza. Los 12 meses restantes del período mostraron un IPC inferior al del mes anterior.

Dicho de otro modo, durante el 54% del gobierno de Javier Milei y “Toto” Caputo la inflación subió. El dato resulta extremadamente preocupante si se considera, además que el Gobierno nacional aplicó “el mayor ajuste de la historia de la humanidad” para controlar la suba de precios, mantiene pisado artificialmente el dólar gracias a sucesivos endeudamientos externos, frenó la emisión monetaria y congeló el funcionamiento de la economía, haciendo caer la actividad, los salarios y el consumo a niveles críticos. Nada de eso impidió que, hasta ahora, el resultado sea una gestión con más tiempo de inflación al alza que de inflación a la baja.
En febrero el IPC fue de 2,9% y marcó el noveno mes consecutivo de suba de precios. Para encontrar la última baja de la inflación hay que remontarse a mayo del 2025, cuando la inflación fue de, 1,5% viniendo del 2,8% de abril de ese año. Marzo también había marcado un registro superior al de abril, con 3,7% de incremento. Las bajas de marzo a abril y de abril a junio fueron las únicas en todo 2025, ya que entre enero y marzo de ese año la inflación creció del 2,2% al 3,7% mensual. Dicho de otro modo, en 10 de los 12 meses del 2025 la inflación creció con respecto al mes anterior.
Los números de inflación fueron mejores para el Gobierno en 2024 aunque, claro está, hay que incluir en ese análisis el shock de la brutal devaluación de diciembre del 2023 que llevó el IPC al 25%. Ese golpe a los precios, y por ende al bolsillo de los argentinos, le permitió al oficialismo mostrar un año en el que si bien los datos mensuales de inflación fueron en general muy altos, el sentido del movimiento de los precios era descendente. La inflación mensual sólo rebotó en tres meses del 2024 con respecto al mes anterior: entre mayo y junio pasó del 4,2% al 4,6%; entre julio y agosto del 4% al 4,2%; y entre noviembre y diciembre del 2,4% al 2,7%.
Sin embargo, solamente en tres meses de ese año el IPC empezó con 2. En un mes empezó con 3, en cuatro meses empezó con 4, y los restantes cuatro meses tuvieron inflaciones entre el 8% y el 20%. Esto permite dimensionar el efecto del shock devaluatorio de diciembre del 2023 y del desastre inflacionario del FdT, que permitieron que altísimas inflaciones mensuales parecieran registros aceptables.
En resumen, podría decirse que Milei y Caputo tuvieron un primer año en el que pudieron exhibir una inflación alta pero a la baja, pero que ese proceso parece haber concluido y queda cada vez más lejos en la sensación cotidiana de los argentinos. A la inversa, el segundo año de la gestión libertaria convivió con una inflación igualmente alta, aunque no tanto como el año anterior, pero con una dinámica creciente. Todo esto en un contexto económico recesivo y con los principales rubros de actividad mostrando rojos históricos y preocupantes. La famosa “estanflación” de la que hablan economistas tan diversos ideológica y políticamente como Domingo Cavallo, Carlos Melconian o Axel Kicillof.
¿Empezará con cero la inflación de agosto? El pronóstico parece, de mínima, temerario. Los combustibles ya subieron un 10% en marzo, producto de la desregulación libertaria y el impacto de la guerra. El barril de petróleo se ubicó cómodo por encima de los 100 dólares, anticipando subas mayores en un precio determinante de toda la economía. Marzo es de por sí un mes de alta inflación, por la actualización de muchos servicios. Si la inflación vuelve a subir por décimo mes consecutivo, el Gobierno quedará a tan sólo dos meses del oscuro registro de un año consecutivo con precios al alza. Un escenario que será difícil evitar si se consideran otros impactos de la guerra, como la suba en los fertilizantes que utiliza el agro y la de los alimentos.

¿Cuánta fuerza tiene el relato libertario sobre la baja de la inflación? En febrero del año pasado el IPC fue de 2,4%, medio punto más baja que la de este año. En otras palabras, la inflación está más alta hoy que hace un año. Y está creciendo.
A la sociedad argentina empieza a quedarle demasiado lejos el cuento de Milei y Caputo de que la inflación baja. Lo que podía tener algún sentido un año y medio atrás, hoy suena más a la típica actitud de la casta política de mentirle a la gente en la cara sobre lo que vive día a día para evitar hacerse cargo de sus errores de gestión. Nadie en la Argentina necesita ser un economista experto en crecimiento con o sin dinero para sentir la suba de los precios mes a mes en sus compras personal, y abundan los ejemplos de familiares, amigos o conocidos que perdieron el trabajo, tuvieron que cerrar un negocio o cerrar una empresa.
El Gobierno promete una lluvia de inversiones que nunca llega, creación de puestos de trabajo que nunca sucede y una mejora en la economía que los datos no permiten verificar. La realidad es que el experimento libertario, medido de punta a punta, desaprueba cualquier examen serio en materia económica. Y las promesas, así como las expectativas, siempre tienen fecha de vencimiento.