Edición n° 3402 . 16/03/2026
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Soplan aires de crisis de deuda/Alta dependencia de los dólares financieros

( por Raúl Dellatorre/ Página 12 / Motor Económico)El ingreso de dólares por emisión de deuda privada volvió a ser un factor esencial en el equilibrio cambiario argentino. Tanto que, de las compras de divisas que realizó el Banco Central en los últimos meses en el mercado único de cambios, son más las que tienen origen en préstamos financieros en dólares al sector privado que las que corresponden a liquidación de exportaciones. Por otra parte, una curiosidad complementaria es que el destino principal que le da el Banco Central a esas compras no es la acumulación de reservas, como usualmente se entiende, sino el pago de los vencimientos de deuda del Tesoro nacional. En este panorama, la suspensión de emisiones de deuda privada en la última semana “debido al deterioro del escenario financiero internacional” encendió luces de alerta. El cierre de esa canilla de ingreso de dólares dejaría a marzo en cero en cuanto a oferta de dólares financieros, pero se elevaría a riesgo sistémico si el conflicto con Irán, y la inestabilidad financiera mundial, se extendieran en el tiempo.

¿Corre riesgo el sistema cambiario local por esa situación? ¿Existe peligro de default si se pierde esa fuente de ingreso de divisas al país? Pocos se atreven a responder de forma contundente estas preguntas. Lo inevitable es asumir que, detrás de la aparente pax cambiaria que se vive, hay un nivel de fragilidad extrema en todo el esquema armado por la conducción económica, con un sistema vulnerable desconectado de los mercados internacionales de crédito y con reservas netas en el Banco Central insuficientes en relación a los vencimientos de deuda, tanto de corto como de largo plazo.

Según un reciente análisis publicado por el economista y especialista en finanzas Cristian Buteler, el Banco Central hizo compras netas en el mercado único de cambios por unos 3100 millones de dólares en los primeros dos meses del año, y sin embargo, su posición neta de reservas no se fortaleció si se lo compara con las ventas de dólares al Tesoro en ese mismo período, que totalizaron unos 3500 millones.

¿Las acumuló en su stock el Tesoro a esas divisas? Tampoco, porque las utilizó para pagar los vencimientos de deuda en ese mismo bimestre, por ese mismo importe. Pese a que la conducción económica expone como una “señal de fortaleza” esa compra diaria de divisas, lo que oculta es “el nudo crítico de la coyuntura financiera actual: el BCRA no está fortaleciendo sus reservas internacionales netas, sino operando como un mero conducto transaccional” entre la emisión de deuda privada y el Tesoro (Cristian Buteler, Ambito Financiero).

El dato clave es que, si el mercado cambiario tuvo oferta excedente de divisas para que el Banco Central pudiera comprarlas, no fue por un fuerte liquidación de exportaciones, sino por los dólares que ingresaron las empresas al MULC obtenidos por préstamosa bancarios o emisión de títulos de deuda (obligaciones negociables).

En los últimos meses, el ingreso de dólares financieros por endeudamiento privado fue adquiriendo una creciente importancia a los fines de resolver el equilibrio del balance de pagos. La perspectiva de estabilidad en el tipo de cambio alentó el endeudamiento privado en dólares, lo cual se convirtió en principal fuente de divisas para el país.

En enero de este año, según el diario especializado El Cronista, ingresaron al país unos 2000 millones de dólares por préstamos financieros en divisas, aproximadamente la mitad de esa cifra por obligaciones negociables (O.N.) emitidas por las empresas hacia fines de 2025 y, el resto, por créditos bancarios al sector empresario.

En ese mismo mes de enero se emitieron O.N. corporativas (que se liquidan posteriormente) por 2300 millones de dólares, pero en febrero la cifra cayó a 886 millones. En un artículo de esta semana del periódico mencionado, citando a “una importante sociedad de bolsa”, se señala que, “debido al deterioro del escenario internacional y al aumento de la volatilidad financiera, por el momento no se observan nuevas emisiones de deuda corporativa en agenda” para el mes en curso.

En un panorama cambiario que se presenta estable y aparentemente sin nubarrones, aparece una sombra que amenaza extenderse sobre toda la geografía: el conflicto de Medio Oriente con su secuela de desorden en la economía mundial. Secuela que pone al desnudo una de las fragilidades del esquema económico y financiero impuesto por el equipo que encabeza Luis Caputo: su excesiva dependencia de los dólares ajenos, ya sea los que lleguen por deuda soberana o, como en este caso, por endeudamiento privado.

Según informes privados del sistema financiero, aún quedarían por liquidar, de las O.N. emitidas hasta febrero, inclusive, unos 3000 millones de dólares que ingresarían al mercado de cambios local durante los próximos 90 días. Pero si las nuevas emisiones se suspenden por un tiempo prolongado, y los préstamos bancarios en divisas dejan de fluir, el clan Caputo-Bausili (Santiago, presidente del BCRA) se estaría jugando su única ficha a una buena liquidación de exportaciones de soja a partir de abril. Y sin retrasos que le compliquen el cumplimiento de pagos.