Edición n° 3398 . 12/03/2026
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Irán puso sus drones sobre centros de datos de Amazon

(POR ALFREDO MORENO) En la madrugada del 1 de marzo se produjeron tres ataques contra dos instalaciones en los Emiratos Árabes Unidos y una en Baréin. La televisión estatal iraní declaró que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó el ataque «para identificar el papel de estos centros en el apoyo a las actividades militares y de inteligencia del enemigo».El primer ataque militar conocido contra un proveedor de servicios en la nube computacional (hiperescalador) estadounidense pone en entredicho las ambiciones regionales de construir instalaciones en la nube multimillonarias. Los hiperescaladores estadounidenses dominan el mercado global de la computación en la nube.Esto podría crear un efecto paralizante en los planes de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita de gastar miles de millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial local en los próximos años, un pilar crucial de los esfuerzos de los estados ricos en petróleo para diversificar sus economías.

En el ecosistema tecnológico digital, siempre hablamos de la nube como algo etéreo, casi invisible. Pero el reciente bombardeo a Amazon Web Services (AWS) en el Golfo Pérsico, dos en Emiratos Árabes Unidos y uno en Bahréin puso en jaque la infraestructura física de estas fábricas de datos. Por primera vez, una potencia estatal atacó militarmente la infraestructurade datos de una tecno oligarquía. Seguramente no será la última.

Los daños a tres instalaciones de Amazon Web Services en Medio Oriente causados ​​por ataques con drones iraníes ponen de relieve la vulnerabilidad de los “data centers” base de procesamiento algorítmico para los servicios militares de Estados Unidos e Israel.

La versión difundida por medios iraníes sostiene que el complejo de Baréin fue señalado como “plataforma de inteligencia y espionaje” del Pentágono contra la nación persa. Las autoridades iraníes afirman que desde esas infraestructuras se habría apoyado logística y tecnológicamente operaciones estadounidenses en el entorno del golfo.

La división de computación en la nube de la compañía, Amazon Web Services, anuncio el lunes 2 de marzo, que dos centros de datos en los Emiratos Árabes Unidos fueron «atacados directamente» y otra instalación en Bahréin también resultó dañada después de que un dron atacara la zona de gran extensión de los centros de dato vitales para las transacciones digitales.

«El ataque supuso un duro golpe para la infraestructura tecnológica y de información del enemigo», afirma el texto, publicado a través de Telegram, uno de los pocos canales de comunicación del país con el mundo en este momento.

“Estos impactos han causado daños estructurales, interrumpido el suministro de energía a nuestra infraestructura y, en algunos casos, requirieron actividades de extinción de incendios que resultaron en daños adicionales por agua”, dijo Amazon Web Services en una actualización en su sitio web. A última hora del martes se informó que los respaldos de procesamiento en otros centros de datos estaban siendo realizados[i] pero costo 5 días sin servicios locales.

La red construida por la empresa de Jeff Bezos pudo resistir la destrucción de uno de sus centros regionales, pero no de un segundo, ni mucho menos de un tercero. El ataque coordinado tuvo un impacto inmediato. Millones de personas en Dubái y Abu Dabi se despertaron el lunes sin poder pagar un taxi, pedir comida a domicilio ni consultar su saldo bancario en sus aplicaciones móviles.

El mayor problema residía en el sistema de almacenamiento de datos S3, que solo puede gestionar el fallo de una zona de nube dentro de una región geográfica específica.

S3 es el servicio de almacenamiento de objetos en la nube de AWS, diseñado para almacenar y recupera datos desde accesos a través de la red internet.

A diferencia de interrupciones de servicios anteriores en AWS que involucraron errores de software y que provocaron cortes globales generalizados, estos ataques provocaron daños físicos por lo cual hubo que trasladar los datos y los procesos a otros centros de AWS.

Amazon Web Services aloja muchos de los servicios en línea más utilizados del mundo y proporciona infraestructura de computación en la nube detrás de escena a muchos departamentos gubernamentales, universidades y empresas. Contar con fibra óptica propia que enlaza sus centros de datos le permite reaccionar rápidamente en el desplazamiento de un centro de datos a otro.

La empresa recomendó a sus clientes, que utilizan servidores en Medio Oriente, que migren a otras regiones y dirijan el tráfico en línea fuera de los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.

La pérdida de varios centros de datos dentro de una zona de disponibilidad podría causar graves problemas, ya que podría llegarse a un punto en el que simplemente no haya suficiente capacidad restante para gestionar todo el procesamiento. Por lo cual, el reasignar computabilidad entre centros de datos tiene su límite.

Amazon tiene una red de centros de datos en 39 regiones geográficas, tres de ellas en Oriente Medio, que abarcan los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin e Israel.Cada región de AWS está dividida en al menos tres zonas de disponibilidad de centros de datos, cada una de las cuales está aislada y separada físicamente “por una distancia significativa”, aunque todas están a 100 kilómetros una de otra y conectadas por “redes de latencia ultra baja” que reducen el retraso en la transmisión de datos.

AWS afirma que sus centros de datos tienen conexiones redundantes de agua, energía, telecomunicaciones e Internet “para que podamos mantener operaciones continuas en caso de emergencia”. La debilidad ante ataques de drones no está prevista.

Luego de este fuerte golpe a los datos que conforman la materia prima para el análisis de inteligencia y acción militar de Israel y EEUU, varias empresas de la nube en Oriente Medio podrían estar enfrentándose a un grave problema que va mucho más allá de AWS.

Durante la última década, la región ha atraído mucha inversión de este tipo, como parte de los esfuerzos de países como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos por diversificar sus economías y reducir su dependencia del petróleo.

En DataCenterMap se puede visualizar la implementación creciente de este tipo de infraestructura tecnológica para servicios en la nube. Según la base de datos de centros de datos en todo el mundo, existen aproximadamente 326 centros de datos en Oriente Medio, con la mayor concentración en Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.La mayoría de ellos son operados por empresas locales, pero gigantes tecnológicos estadounidenses como Google, Amazon, Microsoft y Oracle operan directamente las instalaciones en la región, brindado servicios a las fuerzas armadas israelíes.

La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) reivindicó el ataque a través de medios estatales como la agencia Fars News, argumentando que las instalaciones de Bahréin alojaban cargas de trabajo militares de Estados Unidos, incluyendo el modelo de IA Claude de Anthropic para funciones de inteligencia.

Para el ecosistema startup y tecnológicas, el mensaje es claro: la resiliencia ya no es solo técnica. Es geopolítica. Los inversores de estos proyectos que construyan con esta perspectiva estarán mejor preparados para el entorno que viene, donde la seguridad tecnológica, la arquitectura distribuida y el análisis de riesgo geopolítico convergen en una sola disciplina.

Para nuestra Argentina esta situación se vuelve sumamente preocupante ya que Milei afirmó “Soy el presidente más sionista del mundo” en su conferencia en la Universidad Yeshiva, donde dio nuevas muestras de su alineamiento incondicional con Estados Unidos e Israel y declaró “enemigo”a Irán.

En octubre de 2025 el Gobierno Argentino presentó una supuesta “mega inversión” de OpenAI y Sur Energy por valor de USD 25.000 millones para instalar un data center en la Patagonia Argentina. Dicha inversión está en el marco del RIGI (Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones) que asegura jurídicamente la supuesta inversión por un período de hasta 30 años. Argentina corre el riesgo de subsidiar, con su propia energía, la rentabilidad de una empresa que hoy brinda servicios de inteligencia de datos a las fuerzas armadas estadounidenses. En la presentación de Argentina Week, Milei vuelve a vender la Argentina como recursos de tierras raras, energía y superficie patagónica para instalación de centros de datos.

Estamos ante el fin de la inocencia digital y el desarrollo de la guerra cognitiva aplicada. Karp CEO de Palantir, entregó a Trump la herramienta definitiva: la capacidad de ver a través de los muros de un palacio presidencial a miles de kilómetros de distancia. La pregunta que flota en el aire es qué significa para la condición humana que algoritmos y datos decidan el destino de las naciones.

Javier Milei está claramente identificado con lo que afirma Samuel Huntington en “Choque de civilizaciones” sobre que Occidente no conquistó el mundo por la superioridad de sus ideas, sino por su superioridad en aplicar la violencia organizada; claro que en este caso más de 40 millones de compatriotas estamos en riesgo por las acciones geopolíticas del personaje que además vamos como furgón de cola de Trump.

Alfredo Moreno


[i]Kelvin Chan, Chan cubre tecnología e innovación en Europa y más allá para TheAssociatedPress.