El dirigente de ECAS, Juan Pablo Della Villa, cuestionó la caída del precio de la hoja verde tras la desregulación del mercado y advirtió sobre la pérdida de calidad del producto.
La crisis que atraviesa la producción de yerba mate volvió a quedar en evidencia con el “yerbatazo” realizado en la Ciudad de Buenos Aires, donde productores y cooperativas buscaron visibilizar la caída de los ingresos y los efectos de la desregulación del sector.
Juan Pablo Della Villa, dirigente de ECAS (Empresas Cooperativas Asociadas), explicó que la jornada fue también una forma de mostrar la diferencia entre el producto que elaboran las cooperativas y la yerba que hoy circula en el mercado.
“Trajimos 25 mil kilos de yerba. Ayer fue un éxito el yerbatazo: vendimos tres paquetes de un kilo a diez mil pesos de una yerba que tiene dos años de estacionamiento natural”, señaló.
Según detalló, la crisis del sector no sólo impacta en los ingresos de los productores sino también en la calidad del producto final. “Hoy se está perdiendo el valor nutricional de la yerba porque se está usando una hoja verde no tan buena. Además hay paquetes de yerba en la calle más baratos que mezclan con hojas de té. Así se sigue perdiendo la calidad del producto”, advirtió.
Della Villa explicó que muchas industrias mantienen una marca principal con mejor calidad mientras lanzan segundas marcas para competir en precio. “Generalmente el secadero conserva su primera marca y genera una segunda marca”, indicó.
En ese contexto, el dirigente remarcó que el objetivo del “yerbatazo” fue también explicar el rol que cumplía el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) antes de la desregulación del mercado.
“Lo que queremos visibilizar es de qué hablamos cuando hablamos del instituto yerbatero, que entre otras facultades ponía el precio sostén, que era el piso de cuánto podía cobrar el productor por el kilo de hoja verde”, explicó.
Con las nuevas reglas del mercado, ese mecanismo desapareció y el precio queda librado a la negociación directa entre productores e industrias. “La desregulación rompe ese precio sostén para que el mercado negocie mano a mano con cada uno de los colonos que produce la hoja verde”, sostuvo.
El impacto ya se refleja en los valores que reciben los agricultores. “En esta economía hay mucho agricultor. Hay más de 10 mil familias que producen hoja verde. Hace dos años cobraban casi 300 pesos el kilo y ahora, cuando la zafra fuerte está empezando, se está hablando de 140 o 180 pesos”, concluyó.
Página 12