En medio de la polémica por la medición del IPC en el INDEC, el índice de la Ciudad de Buenos Aires pronostica una nueva aceleración en la suba general de precios en todo el país.
En medio de la polémica en el INDEC, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) se aceleró al 3,1% en enero y suma presión al Gobierno libertario que se empeña en mostrar desesperadamente una disminución del Índice de Precios al Consumidor.
El indicador porteño registró una aceleración de 0,4 puntos porcentuales contra diciembre del año pasado y se convirtió en el más alto de los últimos 10 meses. Además, acumuló un alza interanual del 31,7%.
El Instituto de Estadística y Censos porteño detalló que la inflación de enero estuvo impulsada, principalmente, por los aumentos en servicios vinculados a la temporada de verano, alimentos y transporte.
Los mayores incrementos se registraron en Recreación y cultura (+7,4%), Restaurantes y hoteles (+5,3%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (+4%) y Transporte (+3,7%).
Asimismo, la división de Vivienda y servicios públicos presentó un alza mensual de 2,4%.
Cabe destacar que las estadísticas oficiales revelan que en lo que va de 2026, los servicios aumentaron muy por encima de los bienes (3,5% vs. 2,3%); una tendencia marcada durante el gobierno nacional de Javier Milei.
Dentro de la categoría de Alimentos, el aumento más marcado fue el de las verduras (+17,8%).
De esta manera, el dato de la inflación en CABA aumenta la preocupación que reina en Casa Rosada y el Ministerio de Economía frente a un contexto de aceleración de la inflación durante seis meses consecutivos en todo el país.
Desde junio del año pasado, el IPC que publica el INDEC no ha parado de aumentar mes a mes y en diciembre de 2025 llegó a 2,8%. En ese contexto, el Gobierno nacional desplazó a Marco Lavagna del organismo y retrasó la actualización de la ecuación para medir el IPC ante el temor de un número más desfavorable aún.
Mientras tanto la administración libertaria ya planea un nuevo recital de Javier Milei en el Movistar Arena para celebrar la “inflación cero” y espera poder hacerlo a mitad de año. Casa Rosada no iba a dejar que la realidad arruinara sus planes.
Es que el INDEC había anunciado previamente que la primera medición de 2026 iba a realizarse con las canastas de 2017/2018, en lugar de utilizar las canastas que se usan actualmente (2004/2005). La actualización iba a implicar una mayor incidencia de los servicios en la inflación, y por ende un porcentaje más elevado.
Por ese motivo, el Poder Ejecutivo decidió postergar la implementación del nuevo IPC y confirmó que recién se aplicará “una vez consolidado el proceso de desinflación
DIAGONALES