El ministro usó el ejemplo del sector textil para culpar a las políticas industriales de encarecer los precios internos. Dos dirigentes empresarios dejaron expuesto su desconocimiento del tema
( Por Raúl Dellatorre/ Página 12/ Director de Motor Económico) El ministro Luis Caputo pateó el hormiguero de la crisis industrial al descalificar a las políticas de protección a la producción nacional y defendió la opción de su reemplazo por productos importados. “Yo no compré nunca ropa en Argentina, porque era un robo. Los que teníamos posibilidad de viajar, o algo (¿algo?), comprábamos afuera», fue el comentario del titular de Economía en los micrófonos de radio Mitre. Representantes del sector industrial atacado salieron a responderle mostrando el grado de desconocimiento del ministro de los costos del sector y de la realidad del mercado interno.
Caputo señaló al sector textil como ”un caso emblematico protegido por muchisimos años con el cuento de que hay 150 mil familias que trabajan en esto. Pero, claro, hay una población que, por 40 años, ha venido pagando los textiles y el calzado 2, 3, 4, 10 veces lo que vale en el mundo.Es una medida zonza, que perjudica a los que menos tienen». Agregó inmediatamente que “yo no compre nunca ropa en Argentina, porque era un robo. Entonces, los que teniamos posibilidad de viajar o algo, comprábamos afuera”.
El presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Claudio Drescher, descalificó los dichos de Luis Caputo apuntando que “él es parte de la casta” responsable de los problemas que tiene el país, y agregó que “si hubiera sido un empresario, ya estaría fundido”.
“Es parte de la casta porque ya lo hemos visto varias veces cumpliendo funciones. por lo cual es una de las figuras repetidas que han tenido los gobiernos y que no han logrado resolver nada”, agregó el dirigente empresario en diálogo con Radio con Vos.
“Si él hubiera sido un empresario ya estaría fundido, ya no podría tener ni empresa porque no acertó ninguna de las decisiones que tuvo en sus gobiernos anteriores. La verdad que no lo tomo como un experto en decisiones correctas”, sentenció el empresario.
“En el precio de la ropa la mitad es lo que los gobiernos hacen mal, lo que la casta hace mal es la mitad del precio,. por impuestos y costos financieros que, si no existiera, la ropa valdría la mitad”, explicó Drescher.
“Este es un gobierno que no tiene plan económico. Caputo maneja una mesa de dinero, es un financista con poco conocimiento de la economía que se desarrolla en un país”, agregó.
Por su parte, Marco Meloni, empresario textil y dirigente de IPA (Industriales Pymes Argentinos) y vicepresidente de Fundación Protejer, recordó en charla con Página 12, que “en muchos de esos 40 años que menciona el ministro, tuvimos en Argentina turismo receptivo de personas que venían a comprar ropa; de Chile, Uruguay, Brasil, inclusoi de Colombia. Mew podrán decir que era porque había un dólar paralelo. Bueno, si hubiéramos mantenido el costo de la logística, la energía y otros en equilibrio con ese dólar paralelo, hoy seríamos competitivos, porque ya se demostró que lo éramos. Esa es la primera incongruencia en la que cae el ministro”.
Agregó que “las estadisticas muestran que a lo largo de los ultimo quince años, la inflacion del sector siempre estuvo por debajo del IPC y de los alimentos. Sólo por ignorancia se puede decir lo contrario. Los precios caros estan en los shoppings, que es lo único que debe conocer Caputo. Ahí el 70 por ciento de la ropa que se vende es importada, un 25% tiene la tela importada y la prenda completa nacional es menos del 5 por ciento”.
“Y mientras él (Caputo) con los monopolios nos suben el costo del agua, el gas, la electricidad, la nafta para la logística y las autopistas, nosotros somos 5000 textiles que competimos por solo el 50% del mercado históricamente. Que hoy el 30, porque el 70 es importado”, subrayó Meloni.
“Pero la ropa importada que le gusta a Caputo sigue siendo tan cara como antes. Porque esa ropa importada que él admira en el Patio Bullrich tiene una carga del 50% de impuestos y además otro 35% de precios que se pagan por el costo financiero a los bancos y el del alquiler de locales que cobran a Elstain e IRSA, sus amigos”.
El sector textil, confecciones, cuero y calzado fue el más afectado en términos de empleo dentro de la industria. Entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, el empleo registrado cayó 15%, lo que implicó la pérdida de 18.180 puestos de trabajo, según relata el último informe mensual de la Fundación ProTejer. Se perdieron 558 establecimientos productivos en la cadena de valor, el 9 por ciento del total.
El mismo informe destaca que ”la dinámica negativa se replica en otros sectores industriales, como metalmecánica, productos de metal, madera y muebles, minerales no metálicos y químicos, que también registran caídas elevadas de dos dígitos, confirmando que el retroceso es generalizado».
No es la crisis de un sector particular por exceso de precios al mercado doméstico. Es un drama que está sucediendo en todas las cadenas de producción manifacturera por una política económica que las condena, pero además ignora sus efectos.


