Edición n° 3361 . 03/02/2026

NO PARA LA DESTRUCCIÓN DEL ESTADO/Un país de segunda mano: Argentina podrá importar equipamiento médico usado con menos controles

Lugones/ Milei

El jefe de Gabinete Manuel Adorni informó a través de sus redes sociales que a partir de ahora, las clínicas y hospitales de Argentina “podrán importar equipamiento médico usado”.

El funcionario libertario celebró la decisión y aseguró que la medida implica “menos costos y burocracia”, además de “más calidad al servicio de la salud de los argentinos”. 

Sin embargo, el anuncio no fue bien recibido por la oposición, que hizo hincapié en el impacto negativo que tendrá sobre una industria nacional ya vapuleada.

Además, expresaron preocupación sobre las implicaciones para la salud de la población y la posible falta de controles sobre el equipamiento importado que descartan otros países.

Argentina, de segunda mano. ¿Qué festeja Adorni? Que Argentina será el depósito de los productos de segunda mano del mundo: maquinaria pesada para minería y el agro, equipamiento médico, vehículos… De puertas abiertas para destruir la industria nacional”, cuestionó el diputado nacional Esteban Paulón.

Por su parte, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, también se sumó a las críticas y cuestionó la medida. 

El funcionario de Axel Kicillof señaló que, en lugar de financiar los hospitales públicos y aumentar el presupuesto en Salud, el Gobierno ahora permite “traer la chatarra médica que descartan en otros países, pero sin control”.

Hasta este lunes, las importaciones de equipamiento médico usado tenían regulaciones estrictas que el Gobierno de Mileo consideró “obsoletas”. 

El nuevo régimen detallado por la ANMAT establece tres modalidades para la importación de equipamiento médico usado: productos reacondicionados en el exterior; dispositivos usados que, según el criterio del importador, no requieren reacondicionamiento; y equipos usados que ingresan al país para ser reacondicionados localmente.

La nueva normativa también permite realizar el trámite de importación por fuera de las empresas tradicionalmente habilitadas. Ahora, clínicas, hospitales y centros de diagnóstico podrán gestionar directamente la compra de equipamiento usado provenientes de otros países. 

La eliminación de controles fue celebrada por el Gobierno libertario, dado que consideraba que las regulaciones vigentes hasta ahora no eran más que “trámites burocráticos” que generaban “costos innecesarios”.