¿Qué sucede con el desarrollo y su redistribución en CABA?
Un trabajo realizado por el CEDEAM, en consonancia con las propuestas del libro «La Ciudad Posible», plantea un dilema fundamental: ¿por qué CABA, una de las ciudades más ricas de la región, exhibe problemas estructurales en materia de empleo, producción, vivienda y calidad de vida? La renta urbana, una pieza clave para comprender cómo se distribuyen los beneficios del desarrollo urbano.


El Centro de Estudios de Desarrollo Económico del Área Metropolitana de Buenos Aires (CEDEAM) profundizó una de sus líneas de investigación orientada a comprender los límites estructurales del modelo de desarrollo de la ciudad de Buenos Aires. Además, el trabajo propone herramientas analíticas que permitan repensar políticas urbanas más justas e inclusivas.
Siguiendo esta línea de investigación, un trabajo desarrollado por Joaquin Farina e integrantes del CEDEAM, titulado: «Renta Urbana: notas teóricas y metodológicas que hagan posible su medición en el ámbito de CABA» dialoga en forma directa con los debates que plantea el libro «La Ciudad Posible», publicado por el CEDEAM y presentado en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
La ironía porteña
La Ciudad Posible, el libro compilado por Raúl Sánchez, parte de una paradoja principal: si bien Buenos Aires es la metrópolis más rica de la región, con una alta capacidad de recaudación propia, la misma exhibe problemas estructurales persistentes en materia de empleo, producción, vivienda y calidad de vida.
Asimismo, se desprende de la investigación que una parte significativa de la población se encuentra en situación de informalidad laboral, otra necesita múltiples empleos para sostener sus ingresos y una proporción similar permanece bajo la línea de pobreza. Estos datos ponen en cuestión la idea de que el crecimiento urbano y la valorización inmobiliaria se traducen automáticamente en bienestar social.
Renta Urbana
Frente a la realidad que atraviesa la CABA, el análisis de la renta urbana se convierte en una pieza fundamental al momento de comprender cómo se distribuyen, y también concentran, los beneficios del desarrollo urbano. Por ende, el artículo mencionado propone un enfoque crítico que recupera la tradición de la economía política y discute las limitaciones de las miradas marginalidad, que suelen reducir el problema del suelo urbano a la interacción entre oferta y demanda.
La renta urbana es el resultado de las relaciones sociales, decisiones institucionales y políticas públicas, y que su medición permite visibilizar mecanismos de apropiación del excedente que inciden directamente en la segregación socioespacial y en las dificultades de acceso a la vivienda.
Propuesta
Ambos trabajos desarrollados por el CEDEAM convergen en una misma preocupación: la necesidad de replantear el modelo de desarrollo de la Ciudad de Buenos Aires en un contexto de cambios económicos profundos.
A modo de conclusión, ante este escenario es importante contar con herramientas analíticas sólidas, como la medición del renta urbana, que resulta fundamental al momento de diseñar políticas que prioricen la producción, el empleo digno y el acceso efectivo a los derechos básicos.
El trabajo sobre renta urbana aporta una herramienta concreta para cuantificar y analizar estos procesos, permitiendo avanzar más allá del diagnóstico general. «Desde el CEDEAM, entendemos que este diálogo entre investigación académica, análisis empírico y debate público es indispensable para seguir construyendo, colectivamente, una ciudad posible: más equitativa, productiva y habitable», destacó la institución en uno de sus informes sobre la temática.


