Edición n° 3347 . 20/01/2026

REFORMA LABORAL CON SENTIDO POSITIVO

( Raúl Hutin/Especial para Motor Económico ) Lo primero que debemos destacar los empresarios PYMES, es que esta reforma, al igual que los intentos anteriores con la Ley 24013 de 1.991 y la Ley de fomento al empleo… 25.250 de 2.000, no produjeron más empleo y por el contrario,  así lo muestran las estadísticas, impulsaron mayor desocupación. Esta no va a ser la excepción. Lo único que incentiva el empleo es el vigor del mercado interno, a partir de ingresos dignos para activos y pasivos.

Si bien el principal problema de las MiPymes es la caída vertiginosa del mercado interno alevosamente impulsada por la pérdida del salario real y la importación indiscriminada y sin los controles aduaneros necesarios, el segundo gran problema es “La industria del juicio”, caranchos que pululan de empresa a empresa ofreciendo a los trabajadores cifras obscenas para que firmen un poder y a partir de ahí inventan: puestos, horas extras, antigüedad, enfermedades profesionales, mal trato, daños morales, etc.

Los empresarios PYMES basados en nuestra experiencia proponemos para mitigar este último tema lo siguiente: Para frenar a los abogados inescrupulosos debería haber dos registros, uno para los que van a representar a los trabajadores de cada sindicato y otro para los abogados que van a representar a los empresarios. De esta manera se podría empezar a tener un control más claro de la honestidad laboral de los profesionales actuantes y su seguimiento. 

Para atacar de plano una cantidad de problemas antes mencionados, proponemos la implementación inmediata del “931 reciproco” esto significa que el trabajador marca con su “alta temprana” fecha cierta de incorporación y categoría, al cabo de los 30 días, en caso que considere que no se le pagaron las horas extras, que no está en la categoría que corresponde, que no se respetó su antigüedad, etc.etc. puede reclamar en el Ministerio de Trabajo la diferencia, pero el problema queda siempre circunscripto a los últimos 30 días ya que todo lo anterior lo dio por válido con la aceptación del “931”. Aquellos empresarios que decidan seguir teniendo empleados sin registrar sufrirán sus consecuencias.

De esta manera vamos resolviendo problemas reales y puntuales y no sacrificamos ni conquistas sociales de los trabajadores, ni prejuicios de los empresarios en algunos casos bien ganados. Además estamos aportando ideas renovadoras y diferenciadas que es lo que hoy necesita el empresariado PYME para poder tolerar el sinnúmero de presiones que recibe a diario