Edición n° 3296 . 30/11/2025

La Orgía

“Las autoridades no son verdaderamente lo que deberían ser.

De ellas suele partir el desorden y el peligro.

A veces es necesario un motín para restablecer el orden.”

Rafael Barrett

Como espejándose en sus votantes, el Gobierno vive en una adolescencia eterna: según el Papadas y su combo de secuaces, TMAP (eso quiere decir “Todo Marcha Acorde al Plan” y no “Te Matan a Palos”, como sostienen algunos jubilados). Y si a alguno se le ocurre observar, “pero… maestro, no tenés un puto dólar en el Banco Central”, te responden: “¡No me importa! Papá Estados Unidos me da cada vez que nota que necesito”, lo que trasladado a losjóveneslibertarios núbiles de hasta 30 años, se traduce en “trabajono tengo, pero vivo con mis viejos”.

Claro que estas cosas siempre dependen de que el matrimonio con mamá Argentina sea sólido, cosa bastante difícil en estos tiempos de relaciones líquidas, amores lábiles, parejas abiertas, sexo al paso y otras usanzas que tornan cualquier estabilidad, sea económica, política o emocional, en un albur. Y si no me cree, mire las internas que se están jugando entre dirigentes que hasta ayer se amaban y hoy… “hoy un juramento, mañana una traición. Amores de políticos, flores de un día son” parafraseando a Carlitos. Noooo, el riojano no, el Morocho del Abasto, amigo.

Bacanal

Pasa que todos hablan de lo que pocos saben y muchos menos conocen. Es necesario cierto nivel de amoralidad, cierta disposición a la perversidad, cierto ánimo disoluto: jugar a que todo vale. Pero de verdad todo vale. Como en las bacanales romanas en las que había para repartir y guardar: sexo variopinto, drogas, alcohol, sangre y vaya a saber cuántas cosas más. Hay que estar dispuesto a TODO en estas partusas político-empresariales contemporáneas y muchos de los que dicen que participan, no se animan ni a salir de sus casas cuando llueve. Además, no saben, no conocen ni se imaginan. “Órgia”, dijo una lombriz y se zambulló en un plato de tallarines. Recién llegados, abstenerse.

Porque, le voy a decir que aunque destacadísimos analistas hayan dejado de fingir demencia para sufrirla realmente, la cosa sigue peluda. Buena parte de los dólares prometidos para ganar las elecciones de medio término no van a venir. Y el Toto dice que en realidad no son necesarios, aunque camina por las paredes y ofrece un REPO para tratar de juntar 5.000 palitos verdes y poder cumplir con los compromisos de enero (enero, un mes larguísimo siempre). Caputo recuerda al viejo chascarrillo del tipo que golpea a una puerta y, desde adentro, una voz dice “No hay nadie”, a lo que el hombre responde “Suerte que no vine”. Telón lento.

Como no quiero hacer “la gran economista esclarecido”escribiendo con eufemismos,voy a tratar de ser claro (ya lo dijo Scalabrini: “Si usted no entiende lo que dice un economista, pídale que le explique; si vuelve a no entender, que le explique otra vez: si a la tercera vez no entiende…entonces lo están engañando”, es más, algunos sostienen que hay que cambiar “engañando” por “cagando”).Y para no errarle,recurro a esa inagotable fuente de cuestiones al pedo que es la IA y para preguntar que es unREPO. Me contesta: “es un juego de acción de horror en línea, donde hasta seis jugadores exploran un mundo infestado de monstruos”.

La verdad es que esa primera definición se acercaba bastante a lo que yo siento cuando leo REPO pero intenté llevar el asunto al mundo de las finanzas y ahí me dijo que se trataba de un acuerdo de recompra de corto plazo en donde la guita sale carísima. O sea, como el usurero del barrio, ¿vio? Usted pide 100 mangos a pagar en dos días y tiene que devolver 150… y porque es amigo. ¡Si! Amigo del JP Morgan como Toto, el chileno Daza (que si gana la Derecha en el país trasandino parece que se va a trabajar allá), Bausilli (el presidente del Banco Central), Quirno (el nuevo Canciller). Amistad con Riesgo País, se denomina.

Endeudados

Voy a reproducir parte de un tuit de Cristina Kirchner -que la mayoría debe haber leído-, porque me parece la mejor foto del momento que atraviesa buena parte del pueblo argentino y, creo, además, que amerita algún comentario. Escribió la ex presidenta hoy detenida: “Según el propio Banco Central… 6,2 millones de argentinos están endeudados con bancos y billeteras para sobrevivir… y cada uno de esos argentinos debe $5,6 millones en promedio”. Acá me detengo para aclarar que sobrevivir, en muchos casos, apenas se refiere a comprar alimentos y algún medicamento. La gente se endeuda para comer… ¿cómo se vuelve de eso?

Agrega Cristina: “Las billeteras virtuales están con una tasa de impago del 18%. Los préstamos personales hechos por Fintech, financistas con cuotas, grandes cadenas comerciales o cooperativas tienen una mora del 20%. Y la mora por la compra de electrodomésticos ya alcanza el 27%. Una verdadera catástrofe a la que se suman tasas de interés que cuadruplican la ¨inflación del INDEC¨. Salarios congelados, deudas que crecen y tasas que vuelan… ¿Qué podría salir mal?”.Y concluye:“las clases medias endeudadas hasta el caracú. Más abajito… allí donde la informalidad reina en forma absoluta, las deudas son con los usureros del barrio que, cuando no pagás, no van al juzgado de turno… sino que accionan por las vías de hecho. Vos me entendés ¿No?”.

Yo entiendo. Ella se ve que también entiende. Y seguro que quien lee, entiende, acaso mejor que nadie, pero… ¿Cuántos entienden de verdad? Por ejemplo: esos dirigentes que le retacean leyes al gobernador de la Provincia de Buenos Aires y, por lo bajo te dicen “Axel necesita esto para ser presidente en 2027. El que quiere celeste, que le cueste” ¿entienden que no es Kicillof el que lo necesita sino las y los bonaerenses porque, en muchos casos, en eso les va la vida? La Deuda Externa de nuestro país es impagable pero la Deuda Interna… esa no tiene perdón de Dios.

Envidiosos

Pobre pueblo nuestro que estás en esta tierra, signado por esa envidia de “Cuando lo conocí estaba en mesa de entradas y ahora es juez”… o ministra, o goleador, o astronauta: no importa, la eterna odiosa letanía de “como va a cantar biensi vive a la vuelta de casa”… Los propaladores de la meritocracia defenestran al talento,la inteligencia, el saber, la oportunidad porque lo único que importa es aquello que habilitan los poderes que “hacen a la Argentina”.

Decía la placa con la que se iniciaba el programa “Tiempo Nuevo”: “Estas empresas, a las que les interesa el país, presentan…” y a partir de ahí, luego de los nombres de Bernardo Neustadt y Mariano Grondona, aparecía la saga de nombres tales como American Express, Banco de Galicia, Coca Cola… y luego otras a las que, por ahí,de verdad les interesaba pero hoy han desaparecido, subsumidas a corporaciones transnacionales como el Banco Río de entonces que hoy es el Santander o Isaura, productora de combustibles y lubricantes nacionalesfundada en 1925 por Ricardo Eliçabe que terminó en manos de Petrobras luego de dar muchas vueltas (hoy, la marca, produce agroquímicos).

O sea, a nadie le importaba un carajo la Argentina, ni la Patria, ni otra cosa que sus negocios, su bienestar, su peculio. Y, sin embargo, muchos de los que creen participar de la orgía gubernamental (y ni siquiera los dejan ver) creen que la culpa de todo es de los empleados públicos, los jubilados, los que reciben algún plan, los cartoneros, los que piquetean para reclamar por sus vidas… Pobre sociedad argentina, con su megalomanía de masas y su ver pasar la vida por la pantalla. ¿A nadie le llama la atención esta festichola de uno solo?

Virgos

Anda por ahí un multimillonario y profesor universitario que se llama Scott Galloway y asegura que “los varones jóvenes son vulnerables”, población en riesgo que le dicen. Y agrega que“son manipulados por las empresas tecnológicas y la ultraderecha”. ¡Mirá vos! Y también circula una Premio Nobel de Economía del año 2023, Claudia Goldin, catedrática en la Universidad de Harvard, que sostiene que la caída abrupta de los índices de natalidad “no se debe sólo a cuestiones de dinero sino de estructura, roles de género y perspectivas”. Te la hago corta: “no soy yo, Juan, sos vos que no lavás los platos”.

Más allá de estas simplificaciones pseudo académicas y de ese reduccionismo de revista del corazón, lo cierto es que cuando revisamos estudios cualitativos de diferentes encuestadoras descubrimos que el votante promedio de Milei pertenece al grupo de los “varones jóvenes, blancos (o con idea de blancura), vírgenes, confesionales, misóginos yhomofóbicos…”que admiran a homosexuales como Scott Bessent ¡Já!. Pero no nacen de gajo. Son los hijos de un sector que siempre tuvo prácticas macartistas, ejerció cierto totalitarismo asintomático y prefirió juzgar a partir de cualquier generalización de las que se erigen al borde del error.

Ejemplos de la semana. Uno, la designación del Jefe del Ejército como nuevo ministro de Defensa, cuando parte del pacto democrático de 1983 determinaba que ese ministerio sería ocupado siempre por un civil. Esa acción, que todo el mundo atribuye a la impronta de la Primera Hermana, da cuenta del fascismo nervado que habita en gran parte de la sociedad argentina. En la conversación del taxista que asegura que “con los milicos yo estaba mejor” y de la señora en la verdulería que pontifica que “durante el golpe sí que había seguridad” (30.000 detenidos desaparecidos, al parecer, no la tuvieron).

La decisión de Karina Milei, su desafío, su provocación rompiendo el pacto democrático y la aprobación que la medida obtuvo por parte de un sector de la ciudadanía (además de la abulia mostrada por casi todo el resto) establece una nueva medida de ese “enano” que, a todas vistas, ha crecido hasta convertirse en una especie de Golem deforme e inmenso.

El segundo ejemplo es el del “debate” (si eso fuese debatir) AFA – Gobierno Nacional. Dos entidades proto fascistas que han demostrado esa naturaleza a través de sus acciones. Porque es tan absolutista inventar un campeonato, determinar su ganador en un escritorio del edificio de la calle Viamonte y, además, pretender obligar a un equipo a hacer un pasillo de celebración para los extravagantes campeones, como operar en las sombras, con fotos apócrifas y espías para derrocar al presidente de la Asociación de Futbol Argentina.

Pero la cosa no termina ahí. “La gente” toma partido, por uno u otro, acusándose mutuamente de antidemocráticos.Que el “Chiqui” actúa como un “zar” del Fútbol, que arregla los partidos, que tiene un encono con Estudiantes…Que Milei pretende instalar las SAD y privatizar la pelota, que el hincha se queda sin la emoción… Pamplinas. Pelotudeces. Puede que Diego creyera que el fútbol no se mancha pero hay sobradas sospechas que sí “se lava”. Y ésta es una pelea entre fulleros y lavanderos. Tipos capaces de hacer la estafa Libra o pedir coima sobre los medicamentos para discapacitados o de estar ligados, como Tapia, a una financiera que lavó $72.342 millones usando 74 empresas falsas, según la denuncia de la DGI y, sin embargo, da una conferencia en donde dice que le quedan muchos años de presidente de la AFA.

Y los que discuten, los que creen que puteándose entre ellos participan de la fiesta, son sólo boluditos de crealina, incapaces de diferenciar entre un bautismo, una velada danzante y una partusa. Que, si alguna vez los invitan a una orgía de verdad y les avisan que es “con antifaz”, se compran la careta de Groucho Marx con bigote y todo. Uncambalache: “vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo, todos manoseaos”. Lástima, bandoneón.

Carlos Caramello