Motor Pymes

Por Daniel Moreira

Tarifas: una vez más, una cuestión de Estado

(Por Daniel Moreira (Especial para Motor Económico) Hace menos de un mes, el presidente Mauricio Macri aseguró que “para crecer, la Argentina necesita tener energía", y justificó luego su decisión de aumentar las tarifas: "Muchos creyeron que la energía era una cosa que te daban gratis".

Está claro que en la vida y, sobre todo, en lo que respecta al universo de la macroeconomía, nada es gratis. Toda decisiónacarrea un costo o un beneficio. Por lo tanto, toda decisión es política.

Si un gobierno decide no subsidiar el pago de losservicios energéticos es porque detrás esconde un interés político.

Después del fin de semana largo, volvimos a una realidad un tanto más esquiva, con una seguidilla de fuertes aumentos para el bolsillo: transporte (+50% desde enero), gas (+95% desde diciembre), peajes y naftas, que se suman al 1000% de aumento en suministros eléctricos desde diciembre de 2015.

Es por lo menos curioso que el aumento que este Gobierno autorizó fuera, en muchos casos, a empresas que les pertenecen o de las que son accionistas. Sin siquiera pedir un plan de inversión o una estructura de costos real, no hay explicación real delporqué aumentaron lo que aumentaron.

Entonces, ¿por qué pagamos hoy 1.000% más de luz y no 730% o 962 % o 1.235%?Nadie lo sabe. ¿Porqué a las empresas no se les pidió ni inversión, ni explicación? Quizá porque esta fue una decisión política de este gobierno.

En este marco de aumentos indiscriminados, la terrible realidad que vivimos los pequeños y medianos empresarios en los últimos dos años, con este modelo económico, es abrumadora. Y son las cifras las que avalan esta realidad: en 2015, las tarifas representaban, según los diferentes rubros, entre el 5 y el 9 por ciento de los costos de una pyme. Hoy, representan entre el 27 y el 33 por ciento. Un descalabro mayúsculo.

Para llevarlo a la realidad cotidiana, una pyme de Lanús pagó en enero de 2016 $5.934 de luz. En enero de 2017, $39.583. Y, tristemente, en enero de este año $49.177. Es decir, 828% más, sólo de luz en dos años, con la mitad de producción. Y esto es hasta enero de este año, hoy será mucho más.

Los aumentos en los costos, la liberalización indiscriminada de las importaciones, la escalada récord del dólar y, como consecuencia, el cierre de comercios e industrias, son variables que contribuyen a la destrucción del mercado interno desde diciembre del 2015. Algo cambió.

Antes, por la decisión políticadel Estado, las pymes teníamos las tarifas subsidiadas para que la industria produjera y que el mercado interno tuviera una dinámica tal que se generaran puestos de trabajo. Así, el pueblo en su conjunto podía consumir. En este marco, las pymes, que nos desarrollamos mayoritariamente en el mercado interno, pudimos crecer.

Ahora, las tarifas más altas impactan directamente en el bolsillo de todos los sectores y, especialmente, en los que menos tienen. Esto hace que la población se endeude para pagar a estas empresas que son,la mayoría de la veces, amigas de y/o manejadas por funcionarios del gobierno actual a través de sus testaferros.

Por todo esto, honestamente nos preguntamos, si el servicio, que hoy está más caro, sigue siendo el mismo, ¿adónde va el dinero? ¿A cambio de qué pagamos más? ¿Quiénes son los beneficiarios de esta decisión?

Ayer, gran parte del costo de los servicios lo asumía el Estado. Hoy, carga en la espalda de los sectores productivos y del poder adquisitivo del laburante. La energía no se regala. Tampoco es gratis, ni nunca lo fue. La cuestión está en definir quién la paga y para qué. Tarifas: una vez más, una cuestión de Estado.

(*) Presidente de la Asociación Pyme

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