Motor Pymes

Por Ariel Aguilar

¿Qué es para nuestro País una inserción inteligente en el mundo?

(Por Ariel Aguilar (Especial para Motor Económico) Mucho se habla últimamente de cómo debe insertarse nuestro país en el contexto internacional. Días atrás el Ministro de Producción, Francisco Cabrera, planteaba en diferentes medios que “una inserción inteligente en el mundo es salir con fuerza a vender nuestros productos, nuestro talento, nuestras ideas. Es seguir atrayendo inversiones. Es generar trabajo en la Argentina. Es dejar de tenerle miedo al mundo para empezar a verlo como una oportunidad”.

Más allá de estas frases generales, con las que todos vamos a estar de acuerdo, son los hechos los que determinan realmente cuál es el rumbo de un país. Al tiempo que desde el Gobierno se afirma que Argentina debe ser el supermercado del mundo y no el granero, durante el 2016 casi el 45% de las exportaciones argentinas pertenecieron a productos derivados del campo, con muy poco valor agregado.

Los empresarios argentinos no le tenemos miedo “al mundo” pero sí necesitamos un Estado presente, que apueste a la industria como motor de desarrollo y donde no se busquen bajos salarios para ganar competitividad. La mayoría de las empresas pymes son competitivas hasta la puerta de la fábrica; pero luego, con una carga tributaria sobre la producción que hoy representa más del 30% del PBI, competir ya no resulta tan fácil. Y a esto debemos sumar los costos en logística, costos financieros, etc.

Para nosotros, una inserción inteligente en el mundo implica vender productos con valor agregado industrial. Si tomamos el ejemplo de la cadena de valor del cuero, nos damos cuenta que el 85% de los cueros se exportan en estado semi terminado o terminado, para luego agregarles valor en otros países, transformándolos en manufacturas que son reconocidas por la calidad de la materia prima. Nuestro país exporta un metro de cuero terminado a un promedio de u$s 20. Pero si, por ejemplo, transformáramos ese metro de cuero en carteras, zapatos y bolsos, el valor de exportación crecería a u$s 70 aproximadamente.

Agregar valor en el país no sólo genera más ingresos de divisas sino que, paralelamente, triplica el empleo que generan las curtiembres. Podríamos hacer este mismo ejercicio con muchas otras cadenas de valor. Lo que hoy se necesita es la decisión política de dejar de pensar a nuestro país como granero del mundo en los hechos, más allá de lo discursivo.

Un ejemplo de la participación inteligente del Estado en el crecimiento de un sector fue lo que sucedió con la creación del Instituto del Vino, una política que se continúo en el tiempo –más allá de los signos políticos- y que logró que nuestro país exportara Malbec a todo el mundo. Tomando este caso exitoso como modelo, nuestro sector propuso la creaciónde un Instituto Nacional del Cuero para promocionar los productos de cuero argentinos en todo el mundo y fomentar nuestras exportaciones. Lamentablemente, todavía esperamos respuestas.

En el mismo sentido que Cabrera, se manifestó el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, cuando presentó el 24 de Abril pasado en París, ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, el “Plan de Acción Argentino &OCDE 2016 -2017”. Allí dijo, que "nuestra transformación económica está siendo llevada a cabo en sincronía con la estrategia del Gobierno de lograr una inteligente inserción en el mundo", y luego agregó "la mayor parte de los países de la OCDE expresaron su interés en invertir en nuestro país en los sectores de energía, minería, infraestructura, transporte, telecomunicaciones, agronegocios y servicios financieros".

Como vemos, en ningún momento se proyecta que la inversión extranjera llegue a los sectores productivos, aquellos que podrían agregar valor a las materias primas e incorporar mano de obra intensiva, porque de hecho es poco probable que alguien invierta en un mercado interno cada día más deprimido. Además, con tasas de interés que rondan el 25%, la mayor parte de la inversión extranjera que llegó a nuestro país en este último año estuvo dirigida al sector financiero.

También preocupa que en el reciente viaje a China del Presidente Mauricio Macri solo se haga hincapié en la balanza comercial desfavorable con dicho país, y no en que le compramos y que le vendemos al gigante asiático.

Una inserción inteligente en el mundo es, en definitiva, hacer lo que han hecho los países exitosos del mundo: proteger sus mercados internos y tomar medidas que favorezcan el desarrollo de industrias que exporten valor agregado y generen mano de obra.

  • Presidente de CIMA (Cámara de las Manifacturas del Cuero y Afines ). Dirigente CGERA @arielferaguilar

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