Motor Pymes

Por Ariel Aguilar

La profundización de un proyecto de país para pocos

(Por Ariel Aguilar (Especialmente para Motor Económico) El gobierno nacional ha comenzado la etapa de concreción real del modelo de país que comenzó a diseñar desde el día en que asumió. Durante los primeros dos años tomó medidas que marcaron el rumbo del modelo neoliberal que querían llevar adelante. En ese sentido, podemos enumerar la devaluación, la eliminación de todo tipo de restricciones cambiarias, la suba de las tasas de interés, el arreglo con los fondos buitres que le permitió tomar un nivel inédito de endeudamiento para sostener el proyecto, el aumento de tarifas o la suba de importaciones. También debemos agregar la presentación del Plan Productivo Nacional que toma a Australia, un país en el que habitan 20 millones de personas con pocas industrias y que vive básicamente de servicios y agricultura y minería, como ejemplo a seguir. No es menor mencionar dicho plan ya que invita a las industrias argentinas a reconvertirse en importadoras o proveedoras de servicios.

Todas estas medidas provocaron una fuerte caída del mercado interno, lo que generó cierre de industrias, comercios, y como consecuencia, miles de despidos. Si bien este año hubo un leve crecimiento de la economía en algunos sectores, cayó la cantidad de trabajadores en relación de dependencia y crecieron aquellos registrados como monotributistas. Según un reciente informe de la ODEP (Observatorio de Empleo de Producción y Comercio Exterior, dependiente de la UMET) lo que se produjo, si se toma desde noviembre 2016 a julio de 2017, fue una recuperación con precarización, ya que se sumaron 66.000 trabajadores registrados del sector asalariado, pero al mismo tiempo creció a 109.000 la cantidad de monotributistas, por lo que la proporción de asalariados siguió disminuyendo.

El cierre de Pymes, la pérdida de empleo, la precarización laboral no fueron una consecuencia no deseada, sino parte del plan para llegar en esta etapa a la consolidación definitiva del proyecto en marcha.

A partir del triunfo en las últimas elecciones el gobierno ha decidido acelerar los cambios. La decisión de eliminar la obligación de liquidar divisas por exportaciones o el nombramiento del Presidente de la Sociedad Rural Luis Etchevehere son solo una muestra de ello. La profundización definitiva del actual modelo económico es la presentación de las leyes de reforma laboral y de reforma tributaria. Más allá que algunos puntos pueden parecer interesantes, en esta disputa permanente de sentido común, el gobierno ha logrado instalar en el seno de nuestra sociedad que el problema de la falta de competitividad es por salarios elevados, juicios laborales, falta de inversiones y altos impuestos. De esa manera corre el eje central y saca de la discusión los costos logísticos, que suben por aumento de combustibles y tarifas, la concentración en los insumos básicos, los costos financieros etc.

Muchos empresarios pymes han caído en esa lógica de centrar nuestros problemas en los juicios laborales y en los impuestos y aunque es real que es necesaria una reestructuración tributaria, ésta debe ser en sentido progresivo y gravar de verdad impuestos como bienes personales, inmobiliarios o ganancias personales. No es menos cierto que tenemos que discutir el tema de los juicios laborales pero no desde la óptica que los ha encarado el gobierno. Ambas reformas deberían tener un capítulo Pyme. Nuestro crecimiento durante todos estos años ha sido bajo el imperio de estos mismos derechos laborales. Cada vez que en la Argentina se flexibilizaron las condiciones laborales y los trabajadores perdieron poder adquisitivo nuestras fábricas se fundieron. Y si en la actualidad muchas empresas pymes están pasando por una gran crisis, en la mayoría de los casos no es por los juicios laborales. Es por la caída del consumo, el aumento de importaciones, las elevadas tarifas o la suba de las tasas de interés que hacen inaccesible el crédito.

El gobierno sabe que como están presentados, estos proyectos no pasan y es parte de su estrategia de avanzar con el Caballo de Troya que es cambiar la Ley de Movilidad Jubilatoria que le permitiría ahorrarse 100 mil millones de pesos que significan rebajas en las jubilaciones y el inicio de un nuevo esquema de privatización de nuestro sistema previsional.

Todas estas reformas son las que el Gobierno quiere mostrar en la próximas Cumbres de la OMC y el G20, el próximo mes de diciembre en Buenos Aires, para ser parte de esta nueva inserción inteligente en el mundo.

De la resistencia que puedan ejercer sindicatos, legisladores, empresarios pymes y gran parte de nuestra sociedad, dependerá hasta donde pueda avanzar la consolidación de este modelo neoliberal.

  • Dirigente de CGERA @arielferaguilar

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