Motor Pymes

Por Daniel Moreira

La inflación no se baja leyendo a Osho

(Por Daniel Moreira) * Recientemente, se conocieron declaraciones del ministro de Producción, Francisco Cabrera, -que contaron luego con el respaldo de Mauricio Macri- sobre la necesidad de que “los empresarios tengan una agenda más positiva” que, según su juicio, sería determinante para “mejorar la competitividad y bajar los costos”.

En verdad, a casi treinta meses de gobierno macrista, son pocas las decisiones y declaraciones que nos sorprenden. Pero decirnos a los empresarios que para bajar los costos y ser más competitivos alcanza con ser positivo, ¡esa sí que es una novedad!

Nosotros creíamos que los costos subían por la inflación y los tarifazos. Y que la competitividad estaba íntimamente ligada a la apertura indiscriminada de importaciones y la falta de crédito productivo.

Una agenda positiva sería, en todo caso, un plan de gobierno que discrimine positivamente al universo empresarial argentino. Aunque el Ministro lo esquive y hable a la generalidad empresarial, lo cierto es que la realidad Pyme es muy lejana a lo que puede ser la realidad de una gran empresa.

Las corporaciones siempre fijan las reglas del mercado (sobre todo en este país, donde abunda el monopolio), marcan cuánto aumentan los insumos, obtienen ventajas fiscales y acceden a crédito barato siempre.

Si el objetivo es bajar costos y ganar competitividad, un primer paso, que nunca se dio en su totalidad, sería discriminar con inteligencia al universo Pyme y poder dotarlo de herramientas frente a las coorporaciones. No se trata de igualar, porque igualdad entre distintos redunda en desigualdad. Se trata de poner el foco sobre el sector que emplea a siete de cada diez trabajadores privados y cuidar el mercado interno.

Las Pymes manejan márgenes de mercado mucho más chicos, absorben muchas veces los aumentos de los costos y, como trabajan con el consumo interno, en su mayoría es muy difícil trasladar eso a precios por la caída de los salarios reales que promovió el macrismo desde su primer día en el gobierno.

Con humildad, los empresarios Pymes que integramos tanto el Frente Productivo como la Asociación Pyme le sugerimos al ministro Cabrera y al equipo económico de Cambiemos, que si quieren resultados positivos apuesten por políticas positivas y no por un slogan para las radios y portales.

Hace unos días, en una jornada contra los tarifazos que organizamos en Lanús, un empresario local mostró sus facturas de luz: en diciembre de 2015 pagó algo más de 7.000 pesos. En diciembre 2017, unos 53.700 pesos. No hay positividad que pueda dar vuelta ese partido. Esta fábrica además produce menos, porque vende menos, y sus insumos aumentan porque están dolarizados.

La salida a este embrollo que armaron es volver a apostar por el mercado interno, defender la capacidad adquisitiva de nuestros trabajadores, luchar contra las corporaciones (que ganan siempre, en todos los escenarios) y cuidar la industria nacional. Sabemos que no es una política existente en el menú Cambiemos, pero no debemos dejar de advertirlo ni un solo día.

(*) Presidente de la Asociación Pyme

···