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Importaciones: peligro de extinción del calzado fabricado en la Argentina

La industria del calzado aparece como una de las más castigadas en la República Argentina, a partir de la apertura comercial por decisión política del gobierno de Mauricio Macri. Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) alertaron que se perdieron, desde el inicio de la administración Cambiemos, seis mil puestos de trabajo.

Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Cencos (INDEC) indicaron que, durante el 2017, 34.603.032 pares de calzado fueron traídos del exterior, lo que significó un 25,93% de aumento respecto al año anterior. El porcentaje se agrava si se toma en cuenta el volúmen de los productos importados en los últimos dos años, con los que el incremento llega al 53,19%.

“Venimos solicitando a las autoridades nacionales la imperiosa y urgente necesidad de instrumentar medidas económicas que frenen el actual proceso de deterioro de nuestro sector que está siendo arrastrado a su absoluta destrucción”, afirmó a Diario BAE Agustín Amicone, secretario general de UTICRA.

La organización gremial pidió a los ministerios de Producción y de Trabajo, cuyos titulares son Francisco Cabrera y Jorge Triaca respectivamente, que establezcan ”el cierre temporal de las importaciones de productos terminados por un año a fin de recuperar el flujo productivo, los puestos de trabajo que se han perdido y comenzar una reconversión con el apoyo del Estado Nacional”.

La situación actual de la industria del calzado en Argentina muestra cierres de medianos y pequeños establecimientos fabriles, reducción de personal en las plantas industriales y pérdida de miles de puestos trabajo entre despidos directos o encubiertos bajo la modalidad de retiros voluntarios.

Tal es el caso de la empresa Dass, de la localidad bonaerense de Coronel Suárez, que ordenó más de 1500 despidos entre diciembre de 2017 y marzo de este año. Amicone explicó que esos datos suponen un 20% del total de la mano de obra de la actividad, mientras que en aquellas fábricas que continuaban en pie se estaban llevando adelante suspensiones y reducción de las jornadas de trabajo.

Según UTICRA, estas medidas económicas “no han significado una disminución en el valor final de compra en el mercado interno para el consumidor local”, mientras que ya hablan de “un sector en vías de extinción”.

“Este año el hundimiento de nuestra actividad continuará con cierre de más empresas y la pérdida de puestos de empleo de miles de trabajadoras y trabajadores de todo el país, lo que arrastrará a más familias hacia la pobreza y la indigencia”, sentenció el dirigente gremial.

Finalmente, los trabajadores pidieron el acompañamiento de los empresarios para que solicitaran al gobierno nacional, a través de la Comisión Nacional de Comercio Exterior, la aplicación de medidas para salvaguardar la industria, conforme lo establece la Organización Mundial del Comercio, para así poder frenar la destrucción del sector.

(*) Fuente: Notas Periodismo Popular

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