Medios y Tecnología

Por Héctor Guillermo Sosa

Si se pierde la batalla cultural, el imperio festeja con luces de neón

Las fronteras de todos tipo entre naciones, ciudades, culturas, grupos sociales y etnias son cada vez más volátiles. Todo se mueve y los nuevos soportes tecnológicos, van y vienen de barrios privados al río Nilo, de alli a "Las Catonas" (Moreno/GBA) y así multiplicado por millones. Entender el proceso de dominación cultural en ésta etapa del capitalismo es vital, casi definitorio en las nuevas batallas culturales.

(Por Héctor Guillermo Sosa (Especial para Motor Económico) Las nuevas guerras del "futuro" ya están con nosotros. No hace falta ingresar al campo de la ciencia ficción: la mayor inversión de los Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Rusia y China se produce en el campo de las tecnologías ligadas a la comunicación local y global, ligadas al espectáculo y las noticias como "show".

Tan sólo EE.UU. mueve un capital de 5 billones de dólares en la industria de la comunicación y el espectáculo, la inteligencia y contrainteligencia informativa, los nuevos apliques para la hiperliberación de los mercados ( vestimentas,turismo e inmobiliarios, entre otros) y en tecnologías aplicadas a las guerras virtuales, en el campo de batalla de las palabras y las imágenes es una larga marcha por ganar el "sentido" de millones de habitantes del planeta.

Recientemente el portal de tecnología TechCrunch lanzó una aplicación en tiempo real que muestra lo que ganan empresas como Apple, Facebook, Google, Amazon, Yahoo!, Twitter o YouTube.

Cada segundo, la aplicación muestra los ingresos totales (en dólares) de cada empresa, y el beneficio neto.

Según la aplicación, aproximadamente el 50 por ciento de los benficios de estas 16 empresas (Apple, Facebook, Microsoft, Skype, Xbox, Netflix, Pandora, Dropbox, Amazon, Google, Yahoo!, YouTube, Android, LinkedIn, Twitter y Yelp) son para Apple. Cada segundo, estas empresas tienen un beneficio combinado de 2.363 dólares (2.117 euros).¡Segundos!

Ya las nuevas redacciones virtuales se encuentran en los "buscadores" o motores como Yahoo, en donde las primeras 10 noticias que dan antes de ingresar al mail son orientadoras en términos de qué es o no importante ése día, y al mismo tiempo resuelve el plano ideológico: nunca aparecerá una información positiva sobre gobiernos populares o cuestionadoras del libre mercado. Tampoco se sabe quiénes las escriben y cuándo. Todo se encuentra en "la nube sin tiempos".

Como dice el especialista en comunicación, Ignacio Ramonet: "los medios son los nuevos partidos políticos". Lo nuevo, revolucionario y a la vez peligroso es que cada noticia, película, imagen o juego está en los dedos de 3.500 millones de personas en el planeta. Está en sus celulares. Es lo que se denomina el "Ser Digital".

La enorme ventaja que han sacado los países imperiales (especialmente los EE.UU.) se da en el campo del entretenimiento global.

América Latina lidera el ranking referido a la velocidad del crecimiento de la industria de M&E para el período 2012-2016. En 2011 la inversión total en el sector fue de US$84,455 millones y, previendo un aumento anual promedio del 9,7%, en 2016 superaría los US$ 133.948 millones.

Es decir, que la expansión "la pobreza cero" y la baja del empleo es algo remoto de conseguir porque la orientación de los inversores es hacia el Hombre/Consumo/Tecnológico. La mitad de los países quedan fuera de ésta revolución liberal.

Por ello, las pantallas de TV o de un celular/compu pasan a ser los nuevos territorios de batalla, en donde el campo de las ideas que apuestan a un cambio social en el mundo, entran en desventaja. Sin embargo, hay allí una determinación que debería ser estratégica: re-capacitarnos en las nuevas formas de comunicar y dar batalla contra la ceguera y ruido mediático.

El filósofo francés, Guy Debord, en su libro La Sociedad del espectáculo, traza el desarrollo de una sociedad moderna en la que "Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación". Debord argumenta que la historia de la vida social se puede entender como “la declinación de ser en tener, y de tener en simplemente parecer”.

Esta condición en la cual la vida social auténtica fue sustituída por su imagen representada, confirma lo expresado oportunamente por Debord, que estamos en "el momento histórico en el cual la mercancía completa su colonización de la vida social". El espectáculo es la imagen invertida de la sociedad en la cual las relaciones entre mercancías han suplantado las relaciones entre la gente, para quienes la identificación pasiva con el espectáculo suplanta la actividad genuina. "El espectáculo no es una colección de imágenes" -explica Debord, "en cambio, es una relación social entre la gente que es mediada por imágenes".

En ése estadío estamos hoy. Lo vive una familia de Villa Devoto en Buenos Aires u otra de las afuera de Milán. Un pibe de Medellín u otro de la Villa 31. La relación de millones de jóvenes de la generación digital respecto a "su" entrada al mundo es por vía de la tecnlogía e idelogía impuesta, en vez de ser por más contactos sociales entre humanos reales. Para debatir, pensar y actuar. Ante ello, hay que observa, analizar y realizar profundas modificaciones sobre la forma en que se capacita en el campo de las comunicaciones. No podemos andar con lanzas en tiempos de misiles invisibles.

Tampoco podemos quedarnos en la crítica social/cultural de "los males" que producen los nuevos soportes tecnológicos. Ya están. Andan. Los usan. Como en su tiempo lo fueron la radio o la TV: revolucionaron las formas de relacionarnos. Hoy, ese cambio es más fuerte, entra por las yemas de los dedos (tactil) y por encima de la velocidad de la luz a las mentes.

Sin dudas que la capacidad de fuego es distinta, pero hay hendijas. Para saber cuáles son se debe ingresar en una etapa de re-capacitación del territorio virtual. Obviamente, sin que se contraponga a las luchas que se dan en el campo "real": trabajo, barrio, familia, amigos, escuelas, universidades y militancias.

Cada vez más ambos espacios, Virtual/Real, deben entrelazarse para ser efectivos en nuestros mensajes, en nuestra estética y formas de llegar, también, masivamente a la gente. Si perdemos la batalla cultural de las mentes de nuestros iguales, el imperio festejará con luces de neón.

(*) Editor de Motor Económico y La Nave de la Comunicación. Docente.

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