Medios y Tecnología

Por Alfredo Moreno

Ciencia y Técnica e Inti y el aval a una política que conduce a la desindustrialización del país

(Por Alfredo Moreno (Especial para Motor Económico)) El silencio y la ausencia del Ministro de Ciencia y Técnica Lino Barañao es el claro aval a una política que conduce a la desindustrialización del país y a la reprimarización de la economía argentina, una política que pretende arrasar con el Estado.

El gobierno de Cambiemos prometió aumentar la inversión en Ciencia y. Técnica (CyT), pero en el Presupuesto 2018 lo desmiente, el retroceso y achicamiento del sector que permitió al país logros que emocionaron a los argentinos: ver los lanzamientos de los satélites ARSAT hechos tecnológicos típicos de países desarrollados.

Todo el sector científico y tecnológico argentino entró en una gran crisis presupuestaria. Solo recordar que el sector de ciencia y técnica pasó de ocupar el 1.52% del total del ntina están presupuesto nacional en 2015 a un magro 1.22% en 2018.

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) es un organismo descentralizado (incluido en el presupuesto de CyT), que resulta clave en la promoción del desarrollo industrial de nuestro país, sufrió una fuerte disminución presupuestaría. Su capacidad y experiencia en el asesoramiento a PyMEs nacionales, en el mantenimiento de patrones de medición y estandarización, en la implementación de ensayos y el desarrollo de métodos de control de calidad a escala industrial son reconocidas en nuestro país y en el mundo.

Ambos orgullos para el prestigio de la ciencia y técnica argentina están recorriendo caminos convergentes diseñados por las políticas del gobiernos de Cambiemos.

En mayo de 2016 la firma estadounidense McKinsey asesoro al gobierno de Cambiemos en el diseño de un nuevo marco regulatorio para las comunicaciones y el plan de negocios de la estatal ARSAT. Luego de considerar las propuestas realizadas por las firmas Boston Consulting Group, McKinsey & Company y Bain & Co, el directorio de ARSAT decidió dar inicio a la contratación de la firma McKinsey & Company.

El Gobierno de Cambiemos pagó 12,5 millones de pesos a McKinsey por un asesoramiento de 4 meses para el diseño de la política pública de comunicaciones manos de una empresa estadounidense. En la presentación de inicial de “colaboración” que McKinsey presentó en marzo de 2016 comenzaba con un breve mensaje dirigido al secretario de Coordinación Interministerial de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana (ex McKinsey); al ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, y el presidente de Arsat, Rodrigo de Loredo; “Estimados Oscar, Mario y Rodrigo, de acuerdo a lo acordado en nuestro último encuentro, cumplimos en hacerle llegar la propuesta de trabajo para acompañar al gobierno argentino en la construcción de un marco regulatorio de TIC, incluyendo como parte fundamental del esfuerzo repensar la estrategia y definir un plan de negocios para Arsat”.

El resultado está a la vista, la política de cielos abiertos cercenó el desarrollo satelital argentino que al año 2015 logró los hitos tecnológicos del ARSAT-1 Y ARSAT-2.

En los primeros días de febrero de 2018 el Ministerio de Modernización autorizó dos nuevos satélites el Eutelsat 117 West-B perteneciente a Eutelsat Américas, filial en México de la empresa europea Euteo lsat y SES-14, de la empresa SES con sede en Luxemburgo.

Estas dos autorizaciones se suman a las 6 emitidas por Modernización en enero de 2018 y a las 14 que había autorizado en 2016 y 2017 el extinto Ministerio de Comunicaciones.

La creciente oferta de servicio de comunicación satelital en el mercado argentino y regional avanza en detrimento del crecimiento de los intereses nacionales ya que debilita la empresa de bandera ARSAT cuya flota de satélites a desarrollar se encuentra suspendida desde el año 2015. Estos hechos que junto al intento de entrega del patrimonio satelital a la empresa norteamericana Hughes desconociendo la Ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital configuran la pérdida de soberanía tecnológica alcanzada.

Tecnalia Corporación Tecnológica es una alianza estratégica nacida en 2001. Actualmente está integrada por AZTI-Tecnalia, NEIKER-Tecnalia y TECNALIA Research & Innovation es la presentación de sedujo al Ing. Ibañez presidente del INTI para “colaborar” en la “transformación” de organismo que preside desde el triunfo presidencial del Ing. Macri.

Javier Ibañez ex gerente de Tenaris-Techint y ex funcionario del Gobierno de la Ciudad. Buena encontró su modelo en el País Vasco; Tecnalia que se define como “el primer Centro privado de Investigación aplicada de España”, orientado a “transformar el conocimiento en PIB para mejorar la calidad de vida de las personas, creando oportunidades de negocio en las empresas”. La implementación de este modelo acordado con Ibarra Ministro de Modernización y con Cabrera Ministro de Producción define el achicamiento del INTI, la privatización de la ciencia aplicada y crea un alto riesgo para la salud y a la seguridad de los ciudadanos argentinos.

El primer efecto del acuerdo con la consultora Tecnali son los 254 despidos de trabajadores administrativos, técnicos y científicos, claro Ibañez tuvo que suspender la presentación de Tecnalia sobre como es el diseño del INTI Privado que permanece cerrado desde hace 10 días. El corte para armar las listas de despidos es claramente gremial. Los afectados delegados de sectores, participantes en listas gremiales y participantes en asambleas de trabajadores son los primeros perseguidos como el caso testigo de Yamila Matón delegada de ATE.

Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) revelan que el rechazo de los trabajadores surgió tras conocerse los documentos que detallan la nueva estructura organizacional del INTI propuesta por Tecnalia, “que trae aparejado el desguace y la burocratización del Instituto. Proponen una sobredimensión de 25 subgerencias, la separación de las áreas centrales en servicios industriales versus investigación y una fuerte reducción de personal en todas los sectores que componen al INTI en la actualidad”.

El portal gananzia.com publicó el 5 de Febrero de 2018 “TECNALIA CIERRA EL 2017 CON BENEFICIOS, TRAS SEIS AÑOS PERDIENDO DINERO”.

Allí se detalla que “La situación financiera de Tecnalia parece haberse estabilizado en 2017. Tras seis años perdiendo dinero, las cuentas de los últimos doce meses han arrojado un saldo positivo según ha adelantado la corporación tecnológica a Gananzia. Ajustes, despidos incluidos (en 2015 se gastó un millón de euros en indemnizaciones por ceses), y un incremento de la facturación están detrás de esta mejora de los resultados”.

El Ing. Ibanez sostiene “el estado tiene que hacer el esfuerzo nos proponemos llevar la dotación de personal de 3100 actual a los 1600 que reportaban en el 2005. Las gerencias técnicas trabajan en líneas de acción que vamos a discontinuar”. Inspirados en el Master Plan diseñado y presentado por Tecnalia, las autoridades del INTI con Ibañez a la cabeza pretenden privatizar los sectores técnicos científicos que permiten una importante facturación por servicios a las industrias locales. Es decir las áreas de mayor valor agregado al modelo privado en el mejor de los casos.

El ex director del INTI, Enrique Martínez, sostiene que “El plan de reorganización del INTI lo hizo Tecnalia, la empresa de origen vasco, sin participación del personal del organismo. Por un lado, la instrucción es achicar el gasto, con un criterio meramente presupuestario. Pero además hay una cuestión ideológica, estructural. Las corporaciones multinacionales, que no hacen desarrollo tecnológico en el país, no tienen ningún interés en que los conocimientos del INTI se difundan entre las pequeñas empresas. O sea, quieren tener al INTI apenas como una fuente de reconocimiento para ellas mismas, porque el INTI tiene representación en la oficina de pesas y medidas a nivel global, por ejemplo, o las instituciones de meteorología. Eso es lo que tiene valor para las multinacionales, no el desarrollo tecnológico industrial. El Gobierno tiene este criterio”. El acuerdo firmado por Ibañez y Tecnalia implica el diseño y asesoramiento para la implementación de laboratorios y capacidades en I+D en las áreas de conocimiento Alimentación, Energía y Movilidad. El costo total es de U$S 350.000 o sea unos $20.000.000 por un período de 6 meses.

El 18 de Julio de 2016 en el diario P12, el físico Diego Hurtado ejemplificaba en su nota El riesgo McKinsey: “McKinsey le cobra a Arsat 12,5 millones de pesos, algo así como el equivalente a 5 profesionales argentinos trabajando los cuatro años del período presidencial de Macri por un sueldo de 50 mil pesos cada uno”. Continuando este razonamiento el contrato con Tecnalia es el equivalente a 15 profesionales trabajando 6 meses por un sueldo de $50.000 cada uno. Resulta imposible aceptar que técnicos y científicos argentinos que desarrollaron por más de 60 años el INTI y lograron el desarrollo satelital del país no estén en condiciones los planes maestros contratado. A mí me la vas a contar Mordisquito.

Si Mordisquito, el Dr. Lino Barañao es el actual Ministro de Ciencia y Técnica de país, el mismo que fue ministro del gobierno de CFK. En un reportaje del 28 Marzo de 2017 de la revista Nodal, sobre su continuidad en el gabinete de Macri decía: “Yo hablo de la línea que mantenemos en el MINCYT. Tenemos que garantizar la inercia porque, sea un gobierno de derecha o de izquierda, va a necesitar ciencia y tecnología. Con respecto a la matriz económica, yo tengo una visión en la que discrepo, como es esperable en un gabinete de 22 personas. Me consta que hay interés en que nosotros participemos en lo que tiene que ver con modelos productivos y eso no había pasado antes. Estaba en el discurso, pero a la hora de tomar decisiones económicas jamás nos llamaron.

Es como que hay señales en un sentido y otras contradictorias, que apuntan hacia otro lado. No puedo negar algunas y muestro las que tengo. Me parece que hay mucho de ensayo y error, y también es cierto que este Gobierno asumió con un libreto sobre cómo sobrevivir y ser exitoso en el siglo XXI y cambió todo, se quemaron los papeles. Creo que hay que discutir al interior del Gobierno la importancia de apoyar un desarrollo tecnológico nacional. No hay una visión homogénea. Pero no es que yo esté contradiciendo la visión del Ejecutivo. Tendría problemas si el presidente hubiera dicho “ésta es la política”. En ese caso me callaría la boca porque mi misión es otra”. A mí me la vas a contar Mordisquito.

  • Computador Científico/Delegado FOETRA ARSAT/Profesor TICs en UNM

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