Medios y Tecnología

Luis Eduardo Swim

Apuntes para la Soberanía Tecnológica (IV)

(Luis Eduardo Swim) (Especial para Motor Económico) Hemos tratado en nuestras entregas anteriores el tema del desarrollo de una Soberanía Tecnológica en la Argentina, su concepción, sus requerimientos, los posibles caminos y conductas para alcanzarla.

Este no es un concepto teórico. Por el contrario, la Argentina tiene en su historia más reciente, pero también en su trayectoria en el siglo XX, hitos concretos y valiosos ejemplos de construcción de una soberanía tecnológica. A continuación presentamos una reseña de algunos de ellos.

A - El ejemplo de la industria Nuclear

INVAP y la producción y exportación de reactores nucleares de investigación

Es posiblemente uno de los ejemplos más claros de construcción de una soberanía tecnológica en la Argentina, tanto en cuanto al proceso de desarrollo y a su consolidación, como en cuanto al éxito alcanzado.

Una serie de decisiones acertadas en las décadas de los años 50´s y 60´s, sumadas a las capacidades profesionales y a la concepción de una generación movilizada por los desafíos tecnológicos y los desarrollos en el país – entre otros elementos- permitió llevar adelante en el país el diseño y la fabricación del reactor de investigación RA-6 que se pusiera en marcha en el Centro Atómico Bariloche en 1982. Que se convirtió en el núcleo tecnológico de formación de los alumnos de la - entonces recientemente constituida- carrera de Ingeniería Nuclear, que tantos recursos humanos y logros tecnológicos(además de réditos económicos)le brindara la país, y de la utilidad específica del reactor como facilidad experimental de investigación y desarrollo, y aplicaciones en técnicas de avanzada en el área de medicina nuclear.

La “insubordinación fundante” –Gullo2 - que representó la decisión de diseñar y fabricar en el país el reactor RA-6 por parte de CNEA e INVAP (y no comprarlo llave en mano en el extranjero) permitió consolidar y aprovechar los recursos humanos y la experiencia ganada en el campo de la Energía Nuclear desde la fundación de la CNEA, del Instituto Balseiro y la implementación de las plantas nucleares de potencia Atucha I y Embalse y los reactores experimentales ya existentes (especialmente el RA-3, puesto en marcha en 1968 y destinado a la producción de radioisótopos medicinales eindustriales).

La trascendencia estratégica que tuvo luego esta decisión para el país fue posiblemente inimaginable en aquel momento, pero fijó las bases para la formación de generaciones de Ingenieros Nucleares por un lado y para la constitución de un gripo tecnológico capacitado en el diseño, desarrollo y producción de este tipo de facilidades experimentales.

Así, pudieron encadenarse hitos trascendentes como lo fueron la provisión - por parte de INVAP - del reactor NUR a Argelia (1989, primera exportación internacional de la industria nuclear como planta llave en mano), del reactor ETRR2 para Egipto (1987) y – en 2005- el reactor OPAL a Australia, que fue el mayor proyecto tecnológico en la historia de ese país. Actualmente- y siguiendo esa misma línea - está en curso, la exportación de los reactores de investigación RMB (a Brasil) y PALLAS (a Holanda) en todos los casoshabiendo competido con proveedoresmuy competitivos en el mercado internacional (empresas de Alemania, Francia, Corea del Sur, Japón y Rusia, entre otras). Además de la provisión del reactor RA-10 para CNEA, actualmente en suspenso por la cancelación y postergación del financiamiento para estas obras por parte del actual gobierno argentino.Encadenando exportaciones de cerca de 1500 millones de dólares en este rubro, en menos de 3 décadas.

ii) NA.SA./CNEA y los reactores nucleares de potencia.

La puesta en marcha de Atucha II – más de 20 años despues del abandono del del Plan Nuclear Argentino(PNA) y de su construcción por parte del gobierno de Carlos Menem…- representó una epopeya tecnológica en términos de ingeniería en la quehubo 2 actores muy relevantes, NA-SA y CNEA, y sobre la cual muchos argentinos (incluso aquellos que siendo parte del sistema nacional de Ciencia y Tecnología, no estuvieron cercanos al conocimiento de las tareas desarrolladas) no han llegado a dimensionar su relevancia.

Una obra prácticamente abandonada por más de 20 años, durante los cuales el constructor y diseñador principal (la alemana KWU) desapareció de la escena comercial y técnica, restringiendosu participación en la nueva fase de relanzamiento (luego del 2004-2005) a cuestiones puntuales de asesoramiento, llevaron a que la obra debiera ser reactivada casi con la participación exclusiva de cuadros técnicos de NA.SA. y la CNEA, y con el apoyo de sinnúmero de empresas argentinas (muchas de ellas PYMES) en una gestión que significó además recuperar comercial e industrialmente a todo un pueblo (Lima) y una zona (Zárate-Campana), desde el punto de vista del trabajo, la formación de RRRH y el desarrollolocal.

Ese significante logro, gestó en los cuadros técnicos de Nucleoeléctrica Argentina (NA.SA.)la idea de que se podía seguir avanzando en el afianzamiento de la capacidad nacional para construir centrales nucleares de potencia, y así es como surge el impulso a la construcción de la IV Central,con fuerte participación de la industria nacional. “Acá no estamos tan sóloretomando una obra postergada, estamos aprendiendo a construir reactores de potencia y generando las capacidades tecnológicas para hacerlo en el futuro” (testimonios como este, de jefes de departamento de la unidad de gestión de puesta en marcha, eran comunes por los años 2011-2012).

Es importante señalar que de los 18000 millones de dólares que terminó requiriendo en total la construcción de la Central Nuclear Atucha II - paralizada desde el año 1994 hasta el 2006/2007 - un 88% correspondió a componentes nacionales (participación de la industria argentina!), y que para la construcción de la Central Nuclear Atucha III – “diferida” por el actual gobierno hasta el año 2022..- aún contemplando la financiación y diseño provistos por China,la participación reservada a la industria argentina según los contratos originales fue consolidada en un mínimo del 60%. La decisión del gobierno de Néstor Kirchner de relanzar el Plan Nuclear en los años 2004-2005 fue entonces claramente otro ejemplo de construcción de soberanía tecnológica.

iii) CNEA y la producción nacional de radioisótopos de uso médico e industrial

A la fecha, Argentina produce el 5% del radioisótopo Molibdeno- 99 que se consume mundialmente para la producción de radiofármacos, satisfaciendo la demanda nacional y abasteciendo a casi la totalidad del mercado latinoamericano.En particular, proveyendo hoy el 30% de los radioisótopos que se consumen en Brasil. Además el país es hoy el tercer exportador del radioisótopo cobalto 60, también clave por sus usos para radioterapia y aplicaciones industriales.

“En el país existen alrededor de 300 centros de medicina nuclear, gracias a que la Argentina somos prácticamente autosuficientes en lo que hace a la producción de radioisótopos y de radiofármacos, aún cuando en el resto del mundo ha habido carencias graves de molibdeno-99 por la proliferación de estos tratamientos en el último decenio, en el país no hemos tomado nota de dicha crisis”(Dr. Juan Carlos Furnari, gerente del Area de Aplicaciones del Centro Atómico Ezeiza).

Esto es posible gracias a la consolidación de la cadena productiva asociada a los reactores de investigación y a capacidad de los recursos humanos formados en este rubro. La producción central está focalizada en la planta existente en el Centro Atómico Ezeiza, alrededor del reactor RA-3, existiendo también una facilidad de producción vinculada a la central nuclear embalse (CNE) en Córdoba.

Este es nuevamente otro caso relevante de construcción de soberanía tecnológica. Es difícil imaginar cuán diferente sería la situación y las carencias a las que estaría sometida la sociedad si en este rubro hueira que depender de importaciones muy costosas, en el contexto de un mercado internacional muy complejo.

Resumiendo lo anterior:

Decisiones audaces, tecnológicamente soberanas y convalidadas como política de Estado por los respectivos gobiernos - en líneas generales - a lo largo de más de 40 años permitieron colocar a la Argentina como un referente internacional, un jugador clave en el mercado de los reactores nucleares y de las plantas de producción de radioisótopos y con un gradual y progresivo desarrollo (durante los últimos 12 años) en cuanto a los suministros de componentes y sistemas para las plantas de generación de potencia.

Que por estos meses ha venido a interrumpir el actual gobierno con decisiones como las tomadas durante el año 2018 en cuanto a la postergación de los proyectos por la 4ta. y 5ta. centrales nucleares de potencia, y la reducción del presupuesto a CNEA (que impactó en la suspensión de los pagos a INVAP por los trabajos realizados en el diseño y construcción del reactor de investigación RA-10), entre otras medidas.

Ni durante el menemismo ó las dictaduras militares de los 60 y 70, se tomaron medidas más regresivas en cuanto al desarrollo de una política comercial en el área Nuclear como las que amenazan concretarse por estos días (impactando a CNEA- NA.SA.- INVAP y a todos los actores involucrados en el campo de la industria nuclear argentina)

B - El caso del INTI

Como una manera solidaria de destacar y rescatar este ejemplo de soberanía tecnológica, hoy quizás olvidado, me parece relevante detallar en lo que sigue algunas de las notas difundidaspor los colegas del INTI cuando se desató la maniobra de reducción de personal y laamenaza de privatización de los servicios a comienzos de año, actualmente en curso y con el Parque Tecnológico Migueletes prácticamente militarizado, con la Gendarmería Nacional en los laboratorios.

“Cuando cargás nafta, los surtidores fueron verificados por el INTI para que entreguen la cantidad de litros que pagás”. “Cuando pesás tus cosas en el supermercado, las balanzas fueron verificadas por el INTI para efectivamente te entreguen lo que indican”. “Los juguetes plásticos de tus hijos fueron controlados por el INTI para que no contengan sustancias tóxicas”. “Muchos de los productos para celíacos que están en las góndolas fueron desarrollados en las plantas piloto de INTI”. “Los radares que controlan velocidad están verificados por el INTI para que no te multen por velocidades debajo de la máxima”. “Los alcoholímetros que miden alcohol en sangre en conductores son calibrados por el INTI para tanto proteger tu vida como evitar que seas multado por un error de medición”. “Los municipios que buscan resolver el problema de los residuos son asistidos por el INTI”. “Los elementos de seguridad en automóviles son homologados por el INTI para asegurar la calidad de dichos componentes”. “Las personas que padecen de discapacidad visual pueden usar una aplicación para reconocer la denominación de los billetes que desarrolló el INTI”. “Las pinturas que aplicás en la habitación de tus hijos fueron controladas por el INTI para asegurar que no contengan plomo”.

Creo que cada una de la actividades descriptas más arriba es en sí sumamente relevante y auto-explicativa de porqué estas actividades de certificación deben estar en manos del Estado, ó – en el peor de los casos - con un fuerte control por parte de este.

El INTI es decididamente un espacio de defensa de la Soberanía Tecnológica. Así fue concebido desde su creación* y asi venía cumpliendo eficientemente su rol (aún con los avatares de la administración pública en diferentes gestiones) hasta que llegaron los CEO´s al gobierno. Precisamente por la importancia de su rol es hoy atacado…

  • El antecedente del INTI actual es la creación, dentro del Ministerio de Agricultura, del Instituto Nacional de Tecnología, según el Decreto nº 16068 del 30 de junio de 1944. Por otro decreto del 28 de noviembre de ese mismo año, el 31885, la institución pasa a depender de la Secretaría de Industria y Comercio, denominándose Instituto Tecnológico. Pasa finalmente a ser el Instituto Nacional de Tecnología Industrial en 1957, con el aval de la Unión Industrial Argentina.
  • Desde 1972 el INTI es referente nacional en el ámbito de las mediciones, habiéndose constituido como Instituto Nacional de Metrología, de acuerdo con la Ley 19511 reglamentada por el decreto 788/03.2​3​ Por ese motivo le corresponde realizar, reproducir y mantener los patrones nacionales de medida y difundir su exactitud. Esta tarea contribuye a asegurar la calidad en las mediciones relacionadas con el cuidado del ambiente, la salud, los alimentos, la seguridad pública, la equidad en el comercio y la calidad de la producción industria.

C –El caso del Plan Nacional de Radarización

Este plan, alumbrado en los albores del gobierno de Néstor Kirchner y consolidado durante los años de gobierno de la presidente Cristina Fernández permitió pasar de disponer de sólo 4 a 5 radares de aviación civil existentes en todo el país, la mayoría de ellos obsoletos y pobremente mantenidos,no todos operativos, a disponer de 22 radares de última generación, estratégicamente distribuidos en todo el territorio,cambiando absolutamente las posibilidades y condiciones de conectividad aeroportuaria en todo el país.

Más aún, la implementación de este Plan dió lugar a importantes desarrollos propios de Hardware y Software que permitieron implementar la instalación en de radares de defensa producidos en la Argentina, de los cuales hoy algunas unidades estarán sirviendo durante la próxima visita de mandatarios del G20a la Argentina en noviembre.

El Plan Nacional de Radarización permitió generar capacidadesde diseño, operación y mantenimiento cubriendo en el país todas las líneas de la cadena tecnológica:

-empresas (PYME) proveedoras y fabricantes de componentes críticos, -diseño electrónico y electromecánico -producción/integraciónde todos los componentes y sub-sistemas del radar, -desarrollo sofisticado de software y hardware asociados (por cuenta de INVAP, aprovechando los conocimientos desarrollados para cumplir con los requerimientos de las misiones SAOCOM – satélites desarrollados para CONAE, hoy próximas a iniciarse

La sinergia de los procesos a la cual nos referíamos en juna de las contribuciones anteriores. Interacción y complementación fluídacon el cliente (Fuerza Aérea Argentina –Ministerio de Defensa, etc.) y con la autoridad de supervisión y control (hoy EANA, anteriormente ANAC).
La seguridad aérea en los 10 años siguientes al lanzamiento del Plande Radarización en 2006-2007 (que estaba al borde del colapso con múltiples incidentes, cuasi accidentes por esa época) fue garantizada (casi “sin que nos diéramos cuenta”) gracias a estePlan, que constituyó otro ejemplo notable de soberanía tecnológica y que – como muchas otras iniciativas de este tipo está hoy amenazada por las políticas del actual gobierno.

Como otro subproducto de la sinergia tecnológica de los procesos (a la cual nos referimos en entregas anteriores), se fortaleció el desarrollo de radares meteorológicos de última generación, a ser distribuidos también en puntos claves del país, algunos de ellos ya instalados y operativos. Todos los casos detallados anteriormente son apenas algunos ejemplos históricos claros de intentos de construcción de soberanía tecnológica en la Argentina, que se mostraron plenamente exitosos. Hay muchos otros, de enorme envergadura en cuanto a su impacto estratégico y económico, pero que fueron abortados sobre la marcha:

Sólo por citar algunos, Los desarrollos y fabricaciones de la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba durante el segundo gobierno de Perón, quedieron lugar al desarrollo de los aviones Pulqui I y II, pioneros de la aviación militar con motores retro-propulsados en el mercado internacional, con capacidades luego rápidamente desmanteladas con el accesoal gobierno de la revolución que derrocó al presidente Perón, en los años posteriores a su caída (1956-1957).

Convertida actualmente en FADEA, esta empresa es otro ejemplo de ajuste y reducción de objetivos en tiempos de neoliberalismo, los cuales son cada vez más irrelevantes y desviados de toda planificación estratégica (como puede ser – por ejemplo – el ocuparse como “gran misión” de la empresa, de la reparación de los trenes de aterrizaje del par de aviones obsoletos y mal mantenidos de la empresa Flybondi, con dineros públicos, para seguir contribuyendo al negocio privado de algunos funcionarios de gobierno…).

-Los desarrollos realizados dentro de la vieja YPF estatal (primer lustro de la década del 70´), apuntados a introducir y desarrollar técnicas de recuperación secundaria de petróleonovedosas para la época y en evolución en países petroleros del Este de Europa, como Rumania. Por esa época los Laboratorios de Investigación y Desarrollo de la empresa en Florencio Varela contaban con equipamientos de laboratorio de avanzada y con un departamento de ingeniería de sistemas de primer nivel, que le permitían llevar adelante modelos físicos y matemáticos de reservorio como soporte a las actividades de desarrollo y ensayos de las técnicas de recuperación secundaria arriba mencionadas. Además de una hemeroteca que era de referencia externa por la calidad y cantidad de revistas internacionales que se recibían, incluso desde sitios remotos y más allá de la temática específica de la ingeniería del petróleo (para los lectores más jóvenes - y aunque sea de perogrullomencionarlo - épocas en las cuales la herramienta más moderna de comunicación era el Fax y lo más utilizado era el Télex)

En este caso, un nuevo desmantelamiento del Estado por parte de la Dictadura militar en 1976 abortó esos planes y fue minando las capacidades de desarrollo de la empresa, con una política de estímulo a la emigración y la transferencia de recursos y capacidades a la industria privada…

  • desarrollo y puesta en órbita de los satélites de comunicaciones geo-estacionarios (GEO –I/GEO II) por parte de CONAE/INVAP en la década de 2010, convirtiendo a la Argentina en el único país en América - fuera de los EEUU y Canadá- con capacidad de diseño, fabricación e integración de este tipo de satélites de gran relevancia estratégica y complejidad, por los requerimientos de peso, potencia, operación prolongada y control de actitud en órbitas altas que ello supone. La continuidad de este plan es hoy más que incierta, fuertemente amenazada por el acceso al poder de gobiernos neoliberales como el presente, que canceló del desarrollo del ARSAT III, previsto de acuerdo a la Ley de Desarrollo de la Industria Satelital 27208 (Plan Satelital Geoestacionario Argentino), promulgada hacia el final de la presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner.

Los ejemplos históricos de construcción de una ST en la Argentina descriptos anteriormente, involucran sectores de alta complejidad y elevado valor agregado en sus productos como la industria aeroespacial, la nuclear, áreas de Defensa y de la industria petrolera.

Ello no pretende menoscabar muchos ejemplos relevantes en otras áreas, tales como Medicina, Biología, Biotecnología etc. la cuales quien suscribe estas líneas no tuvo oportunidad de conocer ó visualizar de cerca, y que no por ello son menos relevantes que los aquí citados.

Todos muestran nuevamente la combinación -en un extremo- de la (necesidad de una) intervención del Estado y el uso inteligente de su poder compra, para poder preservar áreas tecnológicas estratégicas que son (ó debieran ser) patrimonio del Estado argentino.

En los casos que fueron interrumpidos ó abortados por el cambio de políticas desde el propio Estado, la matriz es la misma y responde a lo narrado más arriba, que asume el rol del Estado como el de un mero generador de negocios fantásticos para el sector privado (muchos de ellos de transparencia muy cuestionable), y como una herramienta de transferencia gratis de recursos técnológicos del mismo a las empresas privadas para hacer su supuesta “inversión” (muchas veces inexistente) redituable. A costa del sacrificio de los objetivos nacionales más relevantes en términos de soberanía tecnológica, claro.

Como científicos y tecnólogos, tenemos la obligación de ampliar estos espacios de Soberanía y generar nuevos, de luchar por la continuidad de las políticas de Estado a través de los años y los gobiernos.

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