Entrevistas

Por Hugo Krasnobroda

Axel Kicillof: “Macri prometió 82% móvil y ahora congela las jubilaciones de por vida”

(Por Hugo Krasnobroda ) Para muchos, fue una figura estelar de la economía durante los últimos años. Para otros, uno de los responsables principales de los problemas financieros que dejó el Gobierno anterior. Como sea, Axel Kicillof es sin lugar a dudas uno de los referentes centrales del movimiento kirchnerista y también es uno de los dirigentes que más llegada tiene con la exPresidenta. En una entrevista exclusiva con El Tribuno de Jujuy, el exministro de Economía sostuvo que la reforma tributaria lanzada por la Casa Rosada “perjudica a las provincias y desfinancia el Estado”. Además, agregó que “los incrementos de costos se hacen de un golpe y las rebajas en los próximos cinco años y progresivamente”. consultado sobre la detención de Amado Boudou y otros exfuncionarios de Cristina, Kicillof fue tajante: “Apretaron públicamente a los jueces para que hagan estas cosas, primero castigar y después juzgar”.

¿Cómo calificaría a la reforma tributaria que anunció el presidente Mauricio Macri?

Quiero aclarar que no hemos visto el texto, así que hay algunas cosas que se han presentado de las que no podemos emitir opinión porque hay que saber cuál va a ser la implementación. Con lo tributario, esto es generalmente así. Después, en general creo que perjudica a las provincias y que desfinancia el Estado en un momento donde el Gobierno se plantea que el endeudamiento gigante que realiza es porque tiene déficit.

Contradiciendo lo que usted dice, el Gobierno salió a aclarar que con esta reforma las economías regionales van a estar mejor...

No se con cuál de estas medidas, ninguna.

La Casa Rosada afirma que como se pagarán menos impuestos por otro lado las provincias saldrán ganando...

Las rebajas impositivas son escalonadas a cinco años y no van a tener impacto inmediato, mientras el impuesto al vino o el efecto sobre Tierra del Fuego van a ser inmediatos.

En Jujuy y Salta hay mucha preocupación por las repercusiones que esto puede traer en la industria azucarera y el bioetanol, ¿cómo ve esa situación?

También se suma la cuestión del azúcar, claro. O sea que los perjuicios van a ser inmediatos y si hay beneficios, que habrá que ver van a ir llegando en un plazo de cinco años. Los incrementos de costos se hacen de un golpe y las rebajas en los próximos cinco años y progresivamente. Repito: hay que mirar si esas rebajas van a tener efecto, lo que hoy está en duda. Lo certero es que va a haber un perjuicio.

¿Cuál cree que es el espíritu real de esta reforma? ¿Ajustar?

Tengo la experiencia de haber concurrido varias veces a reuniones del Fondo Monetario Internacional y de conocer bien cuál es su pensamiento, creo que el objetivo central de esta reforma es bajar los aportes patronales, porque es la medida más significativa en volumen. Esto impactaría en un uno por ciento del Producto (Bruto Interno), que es mucho, cuando ya hay una situación de déficit previsional. Yo creo que la cadena de acontecimientos es que van a desfinanciar más todavía a la Anses para imponer un cambio en el régimen previsional. De momento ya conocemos que habrá una baja de las jubilaciones con el cambio de la fórmula. Esto significa una pérdida muy importante de las jubilaciones.

Ante la andanada de críticas que recibió Cambiemos por el cambio de fórmula para la movilidad jubilatoria, el Gobierno retruca que ahora habrá tres aumentos al año en vez de dos...

En 2016 se perdieron como diez puntos de haberes en términos reales porque la fórmula actual se ajusta semestralmente, se ajusta por la inflación pasada y se ajusta por recaudación. Como el año pasado la recaudación fue muy baja por la recesión enorme que produjo el Gobierno de Macri, entonces cayó con respecto a la inflación. Este año está pasando al revés, la recaudación está creciendo más que la inflación. O sea, con la fórmula que hay ahora los jubilados recuperan lo perdido por lo menos y justo ahora están planteando quitarle el componente de la recaudación en el cálculo de la jubilación. La conclusión es que van a congelar la jubilación como está. Esto tiene dos particularidades: la primera es que hace acordar a los noventa cuando hubo muy poca inflación y la jubilación quedó en ciento cincuenta pesos diez años, y ahora la van a ajustar por inflación, que es lo mismo porque en momentos de poca inflación o de que esté fija, es lo mismo. Están congelando las jubilaciones en su nivel actual, que tuvieron una caída del diez por ciento respecto a 2015. Si uno lo mide con la promesa de Macri, él llega a la presidencia prometiendo el 82 por ciento móvil. Entonces, ahora está congelando la jubilación de por vida por debajo de lo que era en 2015 cuando Macri decía que había que subirlas. Más inconsistencias y más ataque al sector pasivo no puede haber.

¿Coincide con Macri en que la reforma laboral es un golpe letal contra ‘la mafia‘ de los juicios laborales?

No creo que sea eso. Me parece que lo que están tratando de hacer al igual que en varios países y como se ha hecho en Brasil es empeorar las condiciones de trabajo y bajar los salarios. Es muy concreto, porque la gente no sabe muy bien que es la industria del juicio laboral. Ahora el máximo de la jornada laboral son ocho horas y con esta reforma pasa a ser diez horas. La conquista de las ocho horas de trabajo se termina y los países desarrollados están pasando a una jornada menor, de seis horas porque se dan cuenta que si uno aumenta la jornada de trabajo, trabaja menos gente, no mejoran los salarios y aumenta el esfuerzo. Es alargar la jornada de trabajo, poner completamente variables los tiempos de trabajo. Se pueden compensar horas de un día de menos con horas del otro día, es quitar las horas extra, reducir las indemnizaciones y quitarle estabilidad al trabajo. Va a haber contratos que normalmente se llaman ‘contratos basura‘ donde a uno le pagan sin indemnización, sin nada; es como si estuviese a prueba. Las indemnizaciones no van a incluir ni viáticos, ni horas extra, lo que quiere decir que te pueden echar y no te pagan nada. Lo de la industria del juicio laboral es la retórica con la cual el Gobierno quiere disimular lo que está haciendo con la reforma laboral. Es una reforma para perder salario y perder derecho: todo lo demás es chachara.

¿Qué opinión le merece la detención de Amado Boudou?

Estoy informándome sobre el tema, así que no tengo opinión.

Detuvieron a Milagro Sala, a Ricardo Jaime, a Roberto Baratta, a José López, a Julio De Vido y ahora a Boudou. ¿A qué atribuye esta ola de detenciones a funcionarios kirchneristas?

Lo que está pasando en con la cuestión judicial es que ya no se trata de investigar, probar y castigar a los culpables de algún delito. Se está procediendo a detener por denuncias que ni siquiera están siendo investigadas. Es una detención mediática. Si esto fuese en la línea en la que está yendo el Gobierno ahora, que como no le está yendo bien ni con los sindicatos ni con los gobernadores para imponerles la reforma, pasan a decisiones judiciales. Ellos apretaron públicamente a los jueces para que hagan estas cosas, pero primero castigar y después juzgar es algo que impacta a todos los ciudadanos porque imaginate que te acusan de algo, te meten en cana para después ver si lo pueden probar. Hay una pérdida absoluta de la independencia de la justicia. Doy un caso: hubo un arrepentido de Odebrecht que dijo que un funcionario del Gobierno (Gustavo Arribas, jefe de Inteligencia) le había pagado una coima. En ese caso no hay detención ni juicio. Dependiendo de quien es se le aplica una ley distinta. Eso es muy grave. Pero del caso Boudou no puedo hablar porque no lo conozco todavía.

Si el Gobierno es tan malo como usted dice, ¿por qué ganó tan cómodamente las elecciones legislativas?

Depende el lugar: hay lugares donde perdió y otros donde ganó. Hay lugares en donde a la oposición le fue muy bien y hay lugares en donde ganó. A mi me parece que en 2016 se hizo un ajuste muy fuerte y después en 2017, como producto de una percepción del Gobierno de que con el ajuste no podía ganar las elecciones, largaron la obra pública que habían parado el año pasado, pospusieron los tarifazos, pospusieron el aumento de las naftas, pospusieron el aumento en las prepagas, en las escuelas privadas, en la tarifa del gas y la luz. Después trataron de igualar los salarios con la inflación para que no haya más pérdida del poder adquisitivo. Es decir, se tomaron todas medidas que eran para de alguna manera moderar el efecto de las políticas sobre los sectores mayoritarios. Le pusieron algo así como una pausa al ajuste. En todas las experiencias democráticas salvo en la de (Fernando) De la Rúa, la primera elección de un Gobierno recién elegido a los dos años le da ganador al Gobierno, aunque este fue uno de los peores resultados comparados con (Raúl) Alfonsín, con Cristina (Kirchner) o con Néstor Kirchner. Esto es relativamente habitual, lo cual yo no puedo juzgar porque la gente le da un crédito a un gobierno recién elegido. El Gobierno escondió lo que pensaba hacer, porque la reforma impositiva debió discutirla en las elecciones si es lo que pensaba hacer, a ver si quería la gente o no eso. Lo escondió y a través de un aparato muy fuerte de propaganda oficialista en diarios, canales de televisión y programas de chismes, decían que era mentira que iba a haber un ajuste muy fuerte después de las elecciones. Votar algo y que después pase otra cosa está un poco reñido con la democracia. Yo creo que si la gente hubiese conocido que le iban a bajar la jubilación si ganaba Cambiemos lo hubiera pensado un poco más.

Varios dirigentes lanzaron su nombre como un eventual candidato a presidente para 2019, ¿se imagina dando esa pelea?

No estamos en un momento de candidaturas. Como diputado, yo estoy muy preocupado para ver como hacer para que le Gobierno no aplique políticas que fracasaron tantas veces y que destruyeron la industria, las economías regionales y que estas políticas terminan incluso destruyendo al campo. Terminamos los noventa con 14 millones de hectáreas de la Pampa Húmeda hipotecadas y las economías regionales todas fundidas, sin ferrocarriles. Si siguen este camino de reforma laboral y previsional, va a ser un desastre. Hoy nos debe preocupar a los dirigentes parar cualquier discusión sobre cualquier candidatura y ponerse manos a la obra para ponerle un freno a las políticas de este Gobierno. Yo creo que los que hicimos oposición tuvimos bastantes éxitos, porque el tarifazo iba a ser del 1600 por ciento y como hubo una reacción muy fuerte fue mucho menor. Este Gobierno está tan subido a su propio discurso, que ahora que obtiene un resultado del cuarenta por ciento, desconoce que en la Provincia de Buenos Aires Cristina (a quien estuvieron denostando todo este tiempo) sacó 37 por ciento de los votos, que es una elección enorme sin el Estado, sin prensa publicitaria. En el Gobierno lo desconoce y dicen “esto es un cheque en blanco para hacer el ajuste, los argentinos quieren perder salario, perder trabajo, perder industria, etc”. Creo que es una mala lectura de la elección. Lo que nosotros tenemos que hacer desde el Congreso es representar a los que van a seguir sufriendo con esta política económica. Cada uno está en derecho de votar lo que quiera, pero me parece que así como en 2015 prometieron el oro y el moro, hicieron un ajuste muy fuerte en 2016, en 2017 lo maduraron y ahora van a retomar la vía del ajuste, que es su modelo de país.

(*) Fuente: El Tribuno de Jujuy

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