La cruda realidad

Por Ariel Maciel

Se agrava la crisis financiera en la industria, hay cada vez más cheques rechazados

(Por Ariel Maciel) Varios sectores manufactureros ya sufren el ingreso al temido segundo semestre para la industria. Datos preliminares que se cotejan en la UIA señalaron que se multiplicaron en los últimos 20 días los cheques rechazados y que en algunos sectores la cadena de pagos sufrió una ruptura profunda ante la falta de capacidad financiera de las empresas y el derrumbe de las ventas.

Según pudo saber BAE Negocios, los "rumores" de ruptura de cadena de pagos en varios sectores de la industria fue frecuente durante la semana corta de la UIA. Ayer fue la última reunión de Comité Ejecutivo antes del receso invernal. El retorno está estipulado para el 31 de julio, cuando reciban en un almuerzo al ministro de Producción, Dante Sica. Allí volcarán todas las preocupaciones.

La crisis industrial promete impactar en el empleo industrial. La primera consecuencia contundente de la caída del consumo y la retracción de la obra pública proyectada para los próximos meses fue el cambio en la agenda de pagos. "Las fábricas estamos pagando la financiación inexistente del mercado. Hay mercadería vendida con precios a un dólar más barato, con insumos dolarizados", se quejó un pyme de la UIA.

Las fuentes consultadas confiaron que el alargamiento de la cadena de pagos es el paso previo a una ruptura total de la cadena de pagos. "Es una clara evidencia de los problemas que aquejan a la industria en todo sentido, ya no sólo a los sectores sensibles, que era los que estaban apuntados como no viables en la gestión de Pancho (Francisco) Cabrera", se quejó un empresario del sector.

El rubro de la alimentación, uno de los sectores que se encontraban entre los "equilibrados" dentro de las velocidades de la industria, mostró una decadencia a partir de la caída del mercado interno. Las empresas de distinto tamaño retomaron la reducción de personal y las suspensiones, y se espera que su situación financiera se agrave en los próximos meses a partir de la inflación que empuja sobre el poder adquisitivo de los consumidores.

Por caso, en la UIA quedó atrás hace tiempo la idea de las tres velocidades de la actividad manufacturera, que señalaba a un grupo en ascenso, otra amesetada y una tercera en retroceso. En el primer semestre del 2018 se agrietó la situación y sólo quedaron los beneficiados por la obra pública, las energías y la exportaciones de metales básicos, por un lado; y los 21 de los 24 rubros restantes, en negativo.

La semana pasada, en la Junta Directiva se planteó, directamente, que en la última parte del año sólo quedará una marcha: "para atrás". Ese gráfico lingüístico contuvo el malestar que se había originado en muchas pymes que habían visto cierta "parsimonia" de la UIA ante la crisis sectorial.

Por estos días, los empresarios comenzaron a evaluar la posibilidad de acelerar el proceso de despidos en las fábricas, aún en contra de sus deseos de mantener la mano de obra que les costó calificar. "Las expectativas que hay en el mercado sólo genera preocupación y seguir haciendo el esfuerzo para mantener las fuentes laborales tiene costos muy altos en medio de un mercado que no consume lo que se produce", se quejó el dueño de una pyme".

Los industriales le pedirán a Sica, cuando le vean la cara dentro de dos semanas, medidas inmediatas para surfear la crisis contextual. "No se pueden anunciar parches mientras las fábricas echan gente o directamente cierran. Es importante que den un período de gracia de, al menos, seis meses en obligaciones que asfixian a la economía diaria", enfatizó el ejecutivo de una empresa alimenticia. De todos modos, Sica ya les adelantó que aún habrá medidas que "no le caerán bien" a los industriales.

(*) Fuente: Bae Negocios

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