La cruda realidad

Por Lorena Vincenty

El desempleo arrastra 14 conflictos en Neuquén y abre interrogantes

(Por Lorena Vincenty) Los conflictos por temas laborales en Neuquén arrastran un intenso año. Los estatales al ritmo de los bombos insisten con sus reclamos. También se suman los obreros del sector privado. Fábricas que se declaran en crisis y despiden por decenas a sus trabajadores que después terminan en las calles a buscando respuestas. En lo que va de 2017 ya se registran al menos catorce conflictos laborales.

La última protesta comenzó el viernes pasado con el pedido de diez trabajadores de la estación de servicio ubicada en Perticone y Saturnino Torres. Ellos tomaron las instalaciones del predio en reclamo por sueldos adeudados y por la falta de garantía de su continuidad laboral.

Sergio Uribe, uno de los empleados de la expendedora de combustible explicó que “en julio nos pagaron el sueldo a todos en cuotas, y después en agosto y septiembre no nos pagaron nada”. Comentó que desde la operadora le dijeron que el viernes se vence la concesión y que pasarán a depender de Axion Energy.

En los últimos días 22 trabajadores de Inter Geo SRL, una empresa que realiza el control geológico en yacimientos, denunciaron también que corre riesgo su situación laboral ya que no hay información acerca de continuidad luego del 12 de octubre.

La palabra despidos, suena fuerte en los primeros 10 meses del año. Comenzó en enero cuando se dieron a conocer 50 despidos en Schlumberger y al otro día, Halliburton despedía 15 más. Unos días más, acordaron la suspensión de los despidos. El mismo mes, 80 trabajadores de la empresa SP Argentina estaban en las puertas de la empresa para reclamar que habían recibido telegramas de despido, pero no indemnizaciones.

La firma de servicios petroleros OPS en los últimos doce meses despidió 1.308 operarios. La empresa Texey también desvinculó a un centenar de empleados cuando terminó un contrato con YPF, aunque unos meses más tarde pudieron firmar sus ingresos con las empresas Gabino Correa y TSB.

En febrero, el cierre de Textil Neuquén dejó a 36 obreras en la calle. Las mujeres tomaron la fábrica y después de casi seis meses se acordó el 100% de las indemnizaciones y un convenio con otra empresa para trabajar como cooperativa, pero por el momento no se concretó lo pactado.

En abril, 17 empleados de la planta Embotelladora Neuquén ubicada en Santo Tomás se quedaron sin trabajo, después de reclamar tres meses por sus sueldos. Por otra parte, la empresa EET encargada del tratamiento final de los desechos de hidrocarburos, en enero de 2016 sufrió un incendio, fue clausurada y en mayo de este año, al menos siete de los empleados fueron despedidos “con justa causa”, después de reclamar por meses.

En junio, 80 empleados de la empresa Jugos del Sur de Centenario tomaron la planta. Aseguraban que el dueño les propuso un “retiro voluntario” porque no tenían plata para que cobren el salario. En el mismo mes, la cristalería de Plaza Huincul informó que ante el incremento en el valor del gas debieron reducir a siete empleados su plantel.

También cerró sus puertas la minera Minarmco de Cutral Co que envió el 31 de julio el telegrama de despido a 19 trabajadores. Otro caso fue el de la maderera MAM (Maderas al Mundo) que el 3 de julio de sus 94 empleados despidió a la mitad y suspendió al resto. Desde entonces la empresa no reabrió nunca sus puertas.

En casi todos los casos los trabajadores comentaron que habían dedicado su vida a la empresa. Sin embargo los telegramas siguen cayendo en la región y muchos de los desocupados ya son mayores para conseguir nuevos empleos.

En números

3.298 empleos formales se perdieron en la provincia en los últimos 12 meses. Totalizaron 107.400 puestos laborales activos.

“Hasta ahora no recibimos ninguna respuesta. No sabemos qué va a pasar con nuestra continuidad laboral, ni con los sueldos”. Sergio Uribe, empleados de la estación de servicio, un reclamo que se repite.

(*) Fuente: Diario Río Negro

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