La cruda realidad

Por Ramiro Apaza

Defendamos la soberanía

(Por Ramiro Apaza) No somos números, somos seres humanos, somos 500 trabajadores despedidos, que nos quedamos sin la comida, medio millar de personas que no sabemos cómo seguir. Y por eso mismo, hoy estamos acampando en la boca de la mina de Río Turbio, en Santa Cruz, a la espera de la reincorporación. ¿La excusa? Simple, "no hay presupuesto" y entonces deben reestructurar la empresa estatal... Así nomás, nos descartan e intentan deshacerse de nosotros como si no valiéramos nada, pero este burdo manoseo evidencia una hipocresía brutal, porque se vendieron durante toda la campaña electoral hablando de lo "impresionante" que era nuestro esfuerzo. Y no, el problema ya no son sus discursos contradictorios, ¡el problema somos nosotros!

Dueños de todo este circo destructivo, consideramos responsable político a Omar Zeidán, interventor de YCRT, como así también al diputado Eduardo Costa, que no sólo manifiesta una clara intención de recortar el personal, sino que además pretende privatizar a una compañía soberana de nuestro país, en línea con el horizonte del Gobierno Nacional. ¿O de verdad nos piensan culpar a nosotros? Los mineros no somos cómplices de los malos manejos de ninguna gestión y acá no hay lugar para ninguna “pesada herencia”, porque también en su momento debimos hacer huelga por la tercerización laboral. Sin embargo, esta situación es desesperante: somos centenares de personas, familias enteras durmiendo en la calle y en la incertidumbre.

Nuestro conflicto comenzó el año pasado, cuando redujeron algunas fuentes labores y desencadenaron la paralización total del yacimiento, en simultáneo a una persecución ideológica que muchos no soportaron. De esa manera, poco a poco, implementaron cesantías camufladas a través de retiros voluntarios y 300 compañeros las tomaron porque no les quedaba otra. ¿Qué podían decir? Era como ponerles un fierro en la cabeza y dejarlos "elegir"...

Por ese camino programado, luego tomaron empleados con monotributo y personal innecesario, ratificando la intención de llevar la empresa a manos privadas, tal como hicieron con los pozos petroleros de Vaca Muerta, ahora explotados por una multinacional manejada principalmente desde Estados Unidos. Por eso, no sólo se trata del pan de cada día: se trata de la soberanía.

¿Y saben qué? A esta altura, no importa si responden con 200 gendarmes a un reclamo pacífico, porque acá somos trabajadores en absoluta unidad, reafirmando un foco de resistencia que también busca poder articularse con las demás luchas de todo el país. Hoy más que nunca, debemos defendernos juntos y juntas, generando una fuerza de base ante las acciones pasivas de tantos representantes y transformando esta rabia social en un paro general.

Basta de pasarnos por arriba. Basta de gobernarnos con publicidad. Basta de Ceos entregadores.

¡Y que viva la unidad de los trabajadores!

  • Minero del Yacimiento Carbonífero Río Turbio.

(*) Fuente: La Garganta Poderosa

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