Aldea Global

Por Vicente Nieves

Semana bruja para los mercados mundiales: los tres grandes bancos centrales deciden el futuro

(Por Vicente Nieves) Los tres bancos centrales más poderosos del mundo celebrarán sus respectivas reuniones de política monetaria esta semana. Aunque cada banco seguirá el camino que más le convenga a su región, estarán mirando de reojo a las tensiones comerciales globales, la inestabilidad financiera en los países emergentes y a los movimientos del nuevo Gobierno en Italia. Por eso, los expertos creen que se pueden producir ciertos picos de volatilidad en las bolsas, los bonos y las divisas, algo habitual cada vez que se reúnen los grandes bancos centrales. Además, este viernes tendrá lugar la cuádruple hora bruja: vencimiento de futuros de acciones, opciones sobre índices bursátiles y sobre acciones.

Los tres bancos celebrarán reuniones con 36 horas de diferencia, con la previsión de que se produzca la séptima subida de interés por parte de la Fed este miércoles, el esbozo para el fin del programa de compras de bonos por parte del Banco Central Europeo este mismo jueves; y en el caso del Banco de Japón, que se mantenga el masivo programa de estímulo monetario. El banco nipón parece ser el único cuya dirección es un tanto confusa: se prevé que mantenga este viernes todo tal y como estaba.

De modo que coincide la semana, pero divergen sus políticas monetarias. En EEUU, donde el ciclo monetario se encuentra en un estado avanzado y se espera una subida de tipos con un 84% de probabilidades, la Fed centrará una parte importante de la atención mundial. El banco central establecerá los tipos en un rango entre el 1,75 y el 2% en la que sería la segunda subida en este 2018. Las autoridades del banco podrían incluso elevar sus proyecciones, sugiriendo la posibilidad de cuatro alzas del precio del dinero para este año, en lugar de las tres delineadas en marzo.

Este tipo de cambios son los que pueden tener un mayor impacto sobre los mercados financieros mundiales, sobre todo en aquellos países que son más dependientes del dólar y que temen que un ritmo más rápido en las subidas de tipos.

La Fed asusta a los emergentes

La postura firme del presidente de la Fed, Jerome Powell, da razones a los inversores para apostar por el dólar, en medio de una clara divergencia en las políticas de los bancos centrales que coordinan la mitad de la economía global y tres cuartos de las reservas de divisas oficiales. Los movimientos en EEUU tienen en vilo a los países emergentes, puesto que un tono más contractivo insufla más presión para los mercados emergentes, que ya han expresado su preocupación por el ritmo de ajuste de la Fed y han pedido de forma clara un proceso de ajuste más gradual.

Unos tipos de interés más elevados en EEUU pueden ayudar a que el dólar se aprecie, incrementando la inestabilidad financiera en los países emergentes. Por un lado, las subidas de tipos en EEUU están haciendo que los activos denominados en dólares ganen atractivo, ofreciendo unas rentabilidades interesantes si se analizan con el ratio rentabilidad/riego. Los inversores mueven su dinero desde los países emergentes hacia EEUU para aprovechar esos rendimientos. Las naciones que sufren esas salidas de capitales se ven obligados a implementar medidas para amortiguar la depreciación de sus divisas y la inestabilidad financiera.

Por otro lado, las divisas de esos países se han visto castigadas por una ola de ventas cada vez más intensa en un contexto de temor a que sus economías no puedan hacer frente a los costes de endeudamiento. Eso ha llevado a las autoridades de los bancos centrales de India e Indonesia a elevar los tipos de interés y a pedirle precaución a la Fed, mientras que los funcionarios de Brasil también se preparan para tiempos difíciles.

"Probablemente la Fed mantendrá una trayectoria difícil de seguir para otros bancos centrales", asegura Stephen Jen, máximo responsable del fondo de cobertura Eurizon SLJ Capital en Londres en declaraciones a Bloomberg. "La inflación en EEUU seguirá apuntando hacia arriba, lo que forzará a la Fed a hacer lo que tiene que hacer".

El BCE anunciará el fin del QE

Aunque en EEUU se subirán tipos casi con toda seguridad, Europa será la gran protagonista en lo que a política monetaria se refiere. El BCE podría anunciar, después de más de tres años, la fecha en la que pondrá fin al programa de estímulos. Aunque existen dudas sobre si será en esta reunión de junio o la de julio en la que se pondrá fecha al fin de los estímulos, la semana pasada, el economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Peter Praet, desveló que este debate podría terminar en esta reunión.

No obstante, esta decisión llega en un momento complejo para Europa que se enfrenta a los movimientos del nuevo Gobierno de Italia, que planea incrementar el gasto público con tesón sin medidas claras para incrementar la recaudación, lo que deja en el aire el cumplimiento del déficit público. Además, el primer trimestre en la Eurozona ha sido más débil de lo esperado, incluso el propio Draghi ha reconocido que el crecimiento ha tocado techo.

No obstante, la proyección se mantiene a pesar de las tensiones creadas por las amenazas de una guerra comercial, la instalación del gobierno populista en Italia, de que el petróleo esté moviéndose cerca de máximos de tres años y los problemas ya mencionados en países como Turquía, Argentina o Brasil. Todos estos factores suponen obstáculos para el crecimiento, pero por ahora no lo son para la hoja de ruta del BCE.

Como destacan los economistas de Commerzbank "el BCE indicará en esta reunión o como muy tarde en la de julio el fin de las compras cuantitativas. Así evitará acumular más de un tercio de todos los bonos de un solo gobierno". No obstante, los analistas del banco germano creen que el BCE podría dejar entrever que la esperada subida de tipos se retrasa. Ahora, el consenso del mercado tiene puesta la equis en la reunión de junio de 2019.

"Un argumento adicional en contra de la subida de tipos serán los problemas en Italia, la tercera economía más grande de la zona euro. Es probable que el déficit público se amplíe hasta el 3 o 4% del PIB... el tipo sobre depósito negativo del BCE está ayudando a países con una deuda pública muy elevada, como es el caso de Italia que tiene una deuda pública equivalente al 132% de su PIB", señalan desde Commerzbank.

El BoJ, a verlas venir

Por último, el Banco Central de Japón que se encuentra en otro escenario diferente, desconocido para el resto de países todavía. Las políticas de subidas de tipos o de reducción de estímulos aún no están en la hoja de ruta de Haruhiko Kuroda, puesto que Japón aún se encuentra luchando contra unas fuerzas deflacionarias importantes. El dato de abril mostró un crecimiento interanual de los precios del 0,6%. La inflación subyacente (sin tener en cuenta energía y alimentos) lleva desde 2015 moviéndose muy cerca de cero.

El balance del BoJ ya ha superado en tamaño al de la Fed y está cerca de alcanzar los 5 billones de dólares. Esto supone que los activos en poder del banco central ya equivalen al 100% del PIB de Japón, una cifra que superará próximamente con las sucesivas compras mensuales. Ahora mismo, el balance del BoJ es el segundo más grande, sólo por detrás del BCE cuyos activos superan los 5 billones de dólares, mientras que el de la Fed ha caído por debajo de los 4,5 billones de dólares.

De modo que esta semana estará marcada por las reuniones de los tres grandes centrales, por lo que se puede esperar cierta volatilidad en los tipos de cambio de las grandes divisas y quizá en los mercados de bonos y renta variable. Además, si se produce algún movimiento o frase que quede muestre un cambio superior a lo que espera el mercado, las reacciones pueden ser más abruptas, sobre todo en los mercados emergentes.

(*) Fuente: El Economista.es

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