Aldea Global

Por Héctor Sosa / Motor de Ideas/11

¿Qué comunicación para los tiempos que vienen?

Pensar y repensar las formas para dar la batalla por el sentido en las próximas décadas será estratégico. Las guerras del futuro (que ya están con nosotros) se darán en el territorio de las mentes.

*(Por Héctor Sosa () Motor de Ideas11) Millones de seres humanos que habitan este planeta desconocen que en sus propias mentes se libran guerras para sedimentar, modificar y desarrollar formas de actuar en su vida diaria. Esas guerras son impulsadas por una maquinaria tecnológica/mediática de altos niveles de sofisticación, cuyos centros de construcción de sentidos trabajan a la velocidad de la luz y operan desde corporaciones comunicacionales que tienen como casa matriz y centro principal de su búsqueda por alterar el orden de los sentidos al Pentágono, en los Estados Unidos.

Un mundo donde la digitalización/humana ya alcanzó niveles inimaginables: en las próximas dos décadas el 70% los habitantes del planeta serán filmados por cámaras de seguridad, drones o desde sus propios celulares intervenidos. Será un desafío gigante poder contraponer la circulación de ideas y conocimientos que confronten con las ideas del pensamiento único. La batalla estratégica se librará en el campo de nuestras mentes y en los territorios reales. Ambos ya son parte de un mismo universo. Se juntan, tensan, interrumpen y unen en tiempos que ya rozan con una nueva interpretación del tiempo.

MOVER LAS IDEAS, LA CAPACITACIÓN Y LA CONSTRUCIÓN DE COMUNICACIÓN PROPIA En este futuro/presente se hace necesario desarrollar, producir y expandir nuestras ideas construyendo COMUNICACIÓN PROPIA, desde la aldea local hacia la aldea global. De no hacerlo, habrá que prepararse para duras derrotas en el campo del sentido. Se tendrá que convivir con sectores amplios de la sociedad que actuarán y se expresarán como pequeños zombies, repetidores de aquello que los medios dominantes le hagan repiquetear en sus mentes.

El intelectual venezolano Luis Britto García lo explica en los siguientes términos. “A los arsenales de la guerra psicológica han añadido (…) la guerra cultural. Con operaciones de penetración, de investigación motivacional, de propaganda y de educación, los aparatos políticos y económicos han asumido la tarea de operar en el cuerpo viviente de la cultura. Sus cañones son los medios de comunicación de masas, sus proyectiles las ideologías. La guerra se libra por la mente de la humanidad”, concluye.

Y es allí donde es necesario:

• Capacitar masivamente en la comprensión de las nuevas formas que tiene el capitalismo/neoliberalismo para penetrar culturalmente desde sus medios de (des) comunicación.

• Unir, acercar, desarrollar tareas en conjunto entre las Universidades que tengan carreras de comunicación y la sociedad civil que busca crear sus propios circuitos de comunicación

• Desarrollar políticas de Estado que permitan consolidar y ampliar su campo de llegada a los medios gráficos, audiovisuales, en web, regionales, vecinales, cooperativos y comunitarios. Esto es: líneas de créditos para la actualización y modernización en el campo tecnológico.

• Esas políticas deben incluir el derecho a una distribución equitativa de la publicidad. Por tanto, un Estado Presente debe tener en cuenta que “los medios” , no son sólo las corporaciones , sino que existen una comunicación y canales de comunicación que hace años vienen resistiendo el discurso único y al mismo tiempo tienen puntos directos de encuentro con los vecinos y vecinas de cada barrio o ciudad de nuestro país ( aldea local) . Estos señalamientos no son nuevos en los procesos de desarrollo comunicacional en el país. Sin embargo, habrá que ponerlos en un nivel de prioridad sin perder de vista que el hambre, la desnutrición y la falta de empleo son problemas de enorme profundidad social, que están en un orden primario en las acciones del nuevo gobierno.

No obstante, está en miles de comunicadoras y comunicadores la responsabilidad de unirse en la diversidad para trabajar en forma conjunta con los Estados nacionales, provinciales y municipales en la búsqueda de consolidar una comunicación con contenido, formato y desarrollo acorde a las necesidades de las mayorías.

El antropólogo francés Marc Augé afirma que vivimos una “invasión de imágenes” y que estamos en “un nuevo régimen de ficción que afecta la vida social, la contamina, la penetra hasta el punto de hacernos dudar de ella de su realidad, de su sentido”, más que nunca crear y capacitar a miles, ciento de miles de personas en el uso de las nuevas “armas” comunicacionales, es la tarea.

Estados Unidos y sus aliados en el mundo trabajan y trabajarán sobre nuestro campo, es hora de focalizarnos en confrontar contra la mentira organizada, debemos unir fuerzas y sabernos protagonistas de una lucha nueva, en una forma nueva de dar peleas. Deberemos ser constructores de hendijas, por donde romper blindajes y sacudir la mata. Nada menos.

(*) Editor de Motor Económico/ Editor de Motor de Ideas / Comunicador Social / Docente/ Analista de Medios

···