Aldea Global

Hernán Giner

¿Qué clase social puso los muertos del volcán en Guatemala?

(Por Hernán Giner) La tragedia por la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala, con más de 70 personas fallecidas, mostró la peor cara del sistema político económico global: el desastre social. Las peores consecuencias las sufrieron los mismos de siempre: los pobres y excluidos. El capitalismo al servicio de la riqueza concentrada le echó la culpa al desastre natural. ¿Natural?

En la nota “Los desastres nada tienen de naturales” publicada en la agencia Gazeta, el Historiador Nery R. Villatoro Robledo escribe que en Guatemala sucede una tragedia tras otra. Pareciera como si este país estuviera condenado a pasar cada tanto tiempo por una situación en la que el resultado, irremediablemente, es la muerte de personas que, no importa el lugar donde ocurra, tienen en común el hecho de vivir en condiciones de pobreza o extrema pobreza, para utilizar estas categorías que los “teóricos” del “desarrollo” usan para referirse a un amplísimo segmento de la clase social cuya única posesión es su fuerza de trabajo para ser explotada por la otra, la que concentra la riqueza y el capital.

Ya sea porque fueron desalojados violentamente, con armas de fuego, gases lacrimógenos y quemadas sus viviendas y cultivos por fuerzas policiales, del ejército y “guardias blancas” (grupos armados) al servicio de grandes terratenientes y corporaciones que acaparan grandes cantidades de tierras para monocultivos, tal como suele ocurrir con frecuencia; o bien porque son reprimidos grupos de población y comunidades que se manifiestan exigiendo sus derechos; o por los efectos de fenómenos naturales ante los cuales, pudiendo preverse y tomar medidas preventivas, la institucionalidad del Estado que camina a paso de tortuga y hasta con indiferencia no mueve ni un solo dedo sino hasta cuando ya es demasiado tarde. Por lo que sea, lo cierto es que es el resultado de un modelo económico de acumulación desmedida de riqueza, de capital, y de irradiación de pobreza como nunca antes.

Si se hace un breve y superficial repaso de los “desastres naturales” solamente de las últimas dos décadas, desde el huracán Mitch en los primeros días de noviembre de 1998 hasta lo ocurrido entre el sábado y domingo últimos, no sorprende para nada encontrar que los afectados siempre, con muertos, heridos y pérdida de sus pocas pertenencias, es la población que carece absolutamente de todo porque ha sido “vulnerabilizada” por este sistema excluyente, criminal e inhumano.

Los desastres no tienen nada de naturales; no son provocados por la naturaleza. Lo que hay son fenómenos naturales que tienen efectos sociales desastrosos simple y sencillamente porque la mayoría de la población, especialmente la de las áreas rurales, carece de lo más mínimo indispensable para vivir; vive en condiciones de miseria y riesgo permanente. Tenemos un sistema económico excluyente, sobre explotador y desigual en la distribución de la riqueza, que ha “diversificado” los mecanismos de acumulación de capital: sobre explotación de la fuerza de trabajo, despojo y mercantilización de los bienes comunes y públicos.

confred.png

El mismo día del desastre, la CONRED afirmó que no era necesario realizar evacuaciones de personas.

(*) Fuente: Data Urgente

···