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La mitad de las ayudas del fondo de rescate de la UE han ido a la banca

El Mecanismo Europeo de Estabilidad ha destinado desde su creación aproximadamente 300.000 millones de euros en concepto de programas de rescate a cinco países de la Unión Europea de los que el 49,6% fue a parar al sector bancario.

El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) ha destinado desde su creación aproximadamente 300.000 millones de euros en concepto de programas de rescate a cinco países de la Unión Europea de los que el 49,6% fue a parar al sector bancario, con el objetivo de salvaguardar la estabilidad financiera del euro y de los estados miembros del bloque europeo, según el primer informe de evaluación del MEDE.

Los países asistidos han sido Irlanda, Portugal, España, Chipre y Grecia, los cuales además de los fondos del MEDE también recibieron ayuda adicional financiera por parte del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), estados miembros de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En total, Portugal recibió 78.000 millones de euros; Irlanda necesitó un total de 67.500 millones de euros; España, aunque se puso a su disposición 100.000 millones finalmente utilizó 41.300 millones de euros; Chipre unos 10.000 millones de euros; y Grecia, que recibió un primer rescate de 110.000 millones en 2010 y otros 141.800 millones de euros en 2012 por considerar "insuficiente" el primero.

La reestructuración del sector financiero fue uno de los principales objetivos del programa de asistencia, entre los que destaca España, ya que fue el único país de los cinco rescatados que la ayuda íntegra se destinó a los bancos y concretamente a las cajas de ahorro.

De igual modo, la ayuda financiera a España se distingue por registrar la mayor diferencia entre la necesidad de recapitalización prevista frente a la inyección de capital real. Según el MEDE, esto se debió a que España devolvió los fondos no utilizados.

Asimismo, destacó la banca irlandesa y española, donde asegura que las autoridades reaccionaron rápidamente, y por tanto, la estabilidad del sector se produjo rápidamente. Asimismo, añadió que ambos países implementaron reformas fiscales y estructurales "exitosas" que dieron lugar a un buen crecimiento económico.

Por otro lado, el informe apunta a seis recomendaciones a tener en cuenta de cara a situaciones venideras: fijar objetivos realistas; mejorar la credibilidad de los programas de asistencia y una mayor implicación del país en cuestión; necesidad de una revisión de la gobernanza del MEDE; un mayor impulso de la transparencia de los rescates; asegurar la aplicación de la estrategia sobre el sector financiero desde el principio de los programas; y exigir una revisión continua de la recapitalización bancaria y las necesidades de reestructuración.

En otro orden de cosas, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, abogaba el pasado miércoles por convertir el MEDE en un Tesoro europeo común con más competencias y "cierto control" sobre los Presupuestos Generales de cada Estado miembro con el objetivo de alcanzar "una posición fiscal consolidada".

Así lo señaló durante una entrevista en el Financial Times, en el marco de la propuesta de impulsar "reformas profundas" en el corto plazo para corregir las deficiencias en la gobernanza de la eurozona. "Tenemos un espacio de oportunidad de no más de seis meses después de las elecciones alemanas (en septiembre)", urgió De Guindos.

En su opinión, este Tesoro o Fondo Monetario Europeo tendría "muchas más competencias" de las que tiene el MEDE en la actualidad y contaría con un presupuesto propio o con control sobre parte de los presupuestos nacionales.

(*) Fuente: Europress/Público.es

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