Aldea Global

Por Héctor Bernardo

La derecha logró frenar la libertad de Lula

El juez federal Rogerio Favreto había ordenado liberar al líder del PT, pero el juez de primera instancia, Sergio Moro y la Policía Federal se negaron a cumplir la orden judicial. Luego de varias idas y vueltas, y tras innumerables presiones, el presidente del Tribunal Regional Federal N°4, Thompson Flores, decidió que el expresidente permanezca en la cárcel. En diálogo con Diario Contexto, Oscar Laborde, diputado del Parlasur, aseguró que “hay un decisión política de que Lula siga preso”.

(Por Héctor Bernardo) El expresidente Luiz Inacio “Lula” Da Silva debió ser liberado este domingo tras que el juez federal, Rogerio Favreto, aceptara el Habeas Corpus presentado por tres diputados del Partido de los Trabajadores (PT); sin embargo, la derecha logró frenar la medida, desconocer la orden judicial e imponer un nuevo fallo para que el exmandatario siga detenido.

En la mañana del domingo el juez federal, Rogerio Favreto, aceptó el pedido de Habeas Corpus presentado por los diputados del Partido de los Trabajadores, Paulo Pimenta, Wadih Damous y Paulo Teixeira, y dispuso que el exmadatario debía ser liberado de inmediato. Pero la negativa a cumplir la orden por parte de la Policía Federal y del juez federal de primera instancia, Sergio Moro, frenaron la liberación del líder del PT.

Moro, un hombre vinculado con el poderoso multimedio Rede Globo, con el Departamento de Estado de Estados Unidos y con el gobierno de facto de Michel Temer, fue quien condenó a Lula en primera instancia. En ese fallo el magistrado admitió que no tenía pruebas contra el exmandatario pero aseguró que tenía “la convicción” de que el expresidente había cometido el delito del que se lo acusaba y que eso, para él, era suficiente para condenarlo.

En esta ocasión, Moro no solo no podía anular la decisión del juez Favreto por encontrarse de vacaciones (y por ende fuera de funciones), sino que, además, no tenía autoridad para hacerlo dado que se trataba de una media de un juez de una instancia superior. Esto hizo que Favreto reitera su fallo y anunciara que si Moro volvía a interponerse sería acusado de obstrucción de la Justicia.

Allí el poder jugó una nueva carta: el juez del Tribunal Regional Federal N° 4, João Pedro Gebran (quien también se encontraba de vacaciones) anuló la decisión del juez Favreto, pero este volvió a ratificar la medida alegando que no necesitaba la autorización de otro juez para dictar ese fallo.

Tras la presión de la Red Globo, los militares, el poder económico y del gobierno de facto de Michel Temer, el presidente del TRF4, Thompson Flores, emitió un nuevo fallo en el que dictaminó que Lula debe permanecer detenido.

En diálogo con Diario Contexto, el diputado del Parlasur y coordinador del Comité Argentino de Solidaridad Lula Presidente, Oscar Laborde, aseguró: “lo que demostró esta puja judicial es que el encarcelamiento de Lula es una decisión política. Esto quedó evidenciado desde un primer momento cuando el juez que lo cita a declarar, Sergio Moro, lo va a buscar a su casa con más de 500 policías a pesar de que Lula jamás se había resistido ni había faltado a ninguna citación. Luego, cuando el juez dicta su prisión, a pesar de que era claramente una injusticia, Lula se entrega y acta la decisión. La Policía hace cumplir esa medida judicial de inmediato. Ahora que un juez de garantías de segunda instancia, Favreto, dictamina que Lula tiene que continuar su proceso en libertad, la Policía no cumple con la orden y el juez Sergio Moro, desde Portugal, dice que no se debe acatar la orden de liberarlo. Todo esto demuestra que hay un decisión política de que Lula siga preso”.

“El juez de Garantías es el que tiene que tomar las precauciones para que al acusado se le respeten todos los derechos. Él no analiza el fondo de la causa, evalúa en qué condiciones el acusado tiene que seguir con el proceso. Lo que dice el juez de garantías es que Lula tiene que seguir con este proceso en libertad. Sobre ese tema no lo corresponde decidir al juez de primera instancia, que además es un juez inferior, ni al juez de la Corte de Apelaciones de Porto Alegre”, sostuvo.

Laborde remarcó que “ni el juez Sergio Moro, ni el juez de la segunda instancia, João Pedro Gebran, tienen autoridad sobre esta decisión. A todo esto se suma que tanto Moro como Gebran se encuentran de vacaciones. Sin embargo, estos jueces y la Policía desconocieron la orden del juez de Garantías porque el encarcelamiento de Lula no tiene que ver con una cuestión legal, es una decisión política”.

(*) Fuente: Diario Contexto

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